En el coche, durante el camino a casa, Lisa no podía evitar que le saliera una pequeña sonrisa que incluso aparecía sin ella misma darse cuenta.
Sunhee, que mientras conducía podía ver las pequeñas sonrisas que se formaban en la boca de su hija, sentía una cálida sensación en todo su cuerpo, como si un fantasma del pasado que jamás llegó a abrazarla por fin lo hubiera conseguido.
Jisoo estaba al lado de Lisa y acariciaba los dedos de su novia mientras miraba por la ventana, notando que la velocidad del coche iba disminuyendo y Sunhee aparcaba a un lado de la carretera donde a unos pocos metros se veían unos contenedores de basura.
-Jisoo, ¿puedes ayudarme a sacar las bolsas de basura? -preguntó al mismo tiempo que se quitaba el cinturón.- Lisa, tú no hace falta que bajes pero, ¿puedes mirar si en la guantera hay algo que no sirva?
Lisa asintió con una sonrisa y pasó al asiento delantero, Jisoo no le dio muchas vueltas, solo iban a sacar la basura así que no debería de por qué estar preocupada.
Ella y Sunhee salieron del coche y abrieron el maletero de donde sacaron dos bolsas de basura y unas cuantas cajas de cartón. Agarrando con fuerza las bolsas, Jisoo empezó a caminar a paso lento hacia los contenedores, pero a medio camino escuchó como una de las puertas del coche se abría y cerraba. Se giró esperando encontrarse a Lisa yendo hacia ellas, pero no había nadie ni nada que hubiera salido del coche.
Entonces, ¿alguien había entrado?
Corrió hacia la madre de Lisa que ya estaba junto a los contenedores, tirando las bolsas en el camino.
-¡Sunhee, creo que alguien ha...!
Pero su grito fue silenciado con dos simples palabras.
-Lo sé.
Sunhee se giró hacia la novia de su hija y le sonrió, poniendo una de sus manos en su hombro en un intento de calmarla.
-Rosé y Lisa tienen muchas cosas que decirse, ¿por qué no las dejamos un rato solas?
Jisoo echó un vistazo al coche e intentó distinguir a las sobras de dentro, pero Sunhee tocó de nuevo su hombro y señaló a las bolsas que había tirado por el camino.
-Vamos, recogemos eso y luego volvemos, ¿vale?
Asintió y mientras regresaba a por las bolsas de basura pensaba en lo que podría estar pasando dentro del coche y si la amistad de Rosé y Lisa volvería a ser la misma de antes.
. . .
Una vez dentro del vehículo, Rosé repasó su discurso otra vez, pero se dio cuenta de que cada palabra que había pensando en decirle a Lisa se había esfumado de su boca, como si solo aire y nada más que aire pudiera salir de ella.
No bastó más que ver la silueta de Lisa en el asiento delantero para que su estómago se revolviera del nerviosismo y su corazón empezara a palpitar.
Tenía miedo de que no saliera como tenía planeado, de que Lisa se hubiera cansado de aguantar sus inseguridades o que directamente no quisiera volver a ser su amiga.
Lisa al parecer oyó la puerta del coche, pero pensó que se trataba de Jisoo, así que empezó tirar algunos papeles a la parte de atrás.
-Son todo facturas de gasolineras y esas cosas, no sé ni porqué las metemos ahí si sabemos que luego se nos va a olvidar sacarlas... -empezó a comentar la tailandesa mientras se volvía a poner derecha, lo que le permitió ver perfectamente el rostro que se mostraba reflejado en el retrovisor del coche.- ¿Rosé...?
Todo lo que quería decirle, todo lo que quería sacar de su propia soledad, se quedó atascado en la garganta de Rosé y en su lugar, brillantes lágrimas empezaron a bailar al borde de sus ojos, a punto de rodar por sus mejillas.
-Lo...
-Lo siento.
Las palabras de Lisa acallaron a las de Rosé incluso antes de que salieran de su boca. Ambas permanecieron en silencio, sin saber qué más decir.
Aquello era todo lo que sentían en ese momento, sentían disculpas llenar su interior esperando a ser sacadas a la luz.
-Yo también lo siento... Nunca debí apartarme, tendría que haber hablado contigo primero...
Las palabras de Rosé parecían caer una tras otra sin aliento, como si de una carrera se tratara. Lisa se dio cuenta y con un poco de dificultad pasó al asiento de atrás y una vez que estuvo sentada, se abalanzó sobre Rosé y la abrazó.
Los brazos de su amiga se sentían tan cálidos que el pequeño cuerpo de Rosé, el cual había permanecido días y noches más frío que el propio hielo, pudo volver a sentir la preciada llama de una amistad que temía haber perdido.
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𝐆𝐈𝐑𝐋𝐅𝐑𝐈𝐄𝐍𝐃 𝐆𝐀𝐌𝐄 ── LISOO + CHAENNIE 《BLACKPINK》
Fanfiction·˚( ♡ ) Lisa solo quiere que alguien la quiera, tener pareja como todas sus compañeras de clase. Pero por mucho que Jisoo le repita que no debe preocuparse por eso, la tailandesa es demasiado testaruda como para escucharla, hasta que se le ocurre un...
