El sonido del reloj parecía volver a molestar tanto a Jennie como antes.
Era una mañana soleada de sábado, pero lo único que quería era permanecer entre las sábanas de su cama y no salir hasta que el ruido que hacían los niños pequeños en la calle desapareciera. Es lo que tenía vivir al lado de un parque, el sonido de voces chillonas y risas parecía ser tu compañero de vida.
El móvil de Jennie comenzó a vibrar, lo que la hizo revolverse hasta destapar parte de su cuerpo y poder estirarse hasta coger el teléfono.
Rosé.
-¿Sí? -contestó Jennie con la voz un poco ronca.
-¿Estás en tu casa? Tengo que hablar contigo.
-Salí a comprar y luego tengo que ir a ver a unos amigos, así que...
-Ah, sí, sí... Lo entiendo, pero nos vemos otro día, ¿no?
Jennie había mentido, por supuesto que había mentido. Hacía días que Rosé intentaba hablar con ella pero Jennie no tenía ni ganas ni fuerzas de escucharla. No sabía exactamente por qué, pero desde que Rosé había vuelto a hacer las paces con Lisa se empezó a sentir sola.
No tenía derecho a sentirse así y lo sabía, pues ni Rosé era de su propiedad ni era cierto que ella la había ignorado o algo por el estilo desde que su antigua amistad fue restaurada. Jennie, luego de haber vuelto a pasar tiempo sola entre sus propios pensamientos, llegó a la conclusión de que era mucho más celosa y posesiva de lo que ella misma quería admitir.
Su novio tenía que pasar más tiempo con ella y no con alguien más, porque si no su interior empezaba a comprimirse y las sensaciones la ahogaban. Ahora, luego de haber conocido a una persona tan maravillosa como Rosé, sus celos no se hacía de rogar. A veces, luego de analizar todo lo que sentía y sintió por mucho tiempo, Jennie no podía evitar sentir asco de sí misma.
Si tan solo tuviera más confianza, las cosas no tendrían que ser así. No tendría que esconderse en su habitación esperando a que algún amigo invisible apareciera con la solución a la soledad, tampoco tendría que actuar de la forma en que lo hacía. Así, Jennie no tendría que odiar tanto cada sentimiento que florecía en ella.
Era tan testaruda, y ella lo sabía, pero aún conociendo lo que menos le gustaba de ella no hacía nada por cambiarlo. Puedo que eso fuera lo que más cabreaba a Jennie de sí misma, se quejaba de todo pero a la hora de actuar era la última en ponerse a la cola.
Volvió a poner el móvil sobre la mesita de noche y se quedó mirando el llavero que llevaba días al lado de la pequeña lámpara azul. Hizo ademán de cogerlo, pero echó la mano atrás a tiempo.
¿Algún día seré capaz de superarlo?
Esa pregunta saltaba de un lado a otro de su mente a cada rato, pero Jennie tenía claro que la respuesta no vendría hasta que realmente estuviera dispuesta a hacer algo para cambiar su monótono ritmo de vida.
Una vez vestida, Jennie bajó las escaleras de su casa hasta la entrada, donde una sombra permanecía tras la puerta.
Extrañada, se puso de puntillas y por la mirilla de la puerta pudo ver la cara de sus buenos y malos sueños.
Decidió abrir la puerta y enfrentarse a sus miedos, por una vez debía salir de esa burbuja que tanto la estaba asfixiando y empezar a respirar aire fresco.
Al abrir la puerta, pudo ver con claridad el rostro de Rosé y su mirada acusadora.
-Me mentiste. -afirmó la menor.- ¿Por qué?
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𝐆𝐈𝐑𝐋𝐅𝐑𝐈𝐄𝐍𝐃 𝐆𝐀𝐌𝐄 ── LISOO + CHAENNIE 《BLACKPINK》
Fanfiction·˚( ♡ ) Lisa solo quiere que alguien la quiera, tener pareja como todas sus compañeras de clase. Pero por mucho que Jisoo le repita que no debe preocuparse por eso, la tailandesa es demasiado testaruda como para escucharla, hasta que se le ocurre un...
