9. Escena perfecta

470 87 39

Al día siguiente Gerard no estaba tan animado como el día anterior. Sabía que no tenía derecho de estar celoso o de esperar alguna explicación por parte de Frank porque aún no salían oficialmente. Pero no podía evitarlo, Frank le había besado y había dicho que gustaba de él. Y de verdad solo quería creer que Frank no estuvo coqueteando o cualquier otra cosa con otra chica porque eso le dolería mucho.

Suspiró tomando su mochila en su hombro de nuevo mientras llevaba unas carpetas, hojas y otro par de libros que no cabían en la mochila, en las manos.

—¡Gee, espera te ayudo! —reconocería esa voz donde fuera así que realmente esperó a su caballero.
—Hola Frank, gracias —dijo finalmente cuando el castaño ya había tomado todo lo que él llevaba en las manos.
—¿Sabes? Deberías usar rojo mas seguido. Te ves muy bien.
—¿Te refieres a la falda o la bufanda?
—Ambas por supuesto.
—Gracias...—Frank sonrió en respuesta para después quedarse callados unos segundos—. Oye...ayer...no me llamaste..
—¡Oh si! Lo lamento mucho. No fue mi intención, pero realmente perdí mí teléfono.
—¿Desde cuándo?
—Creo que fue en la última clase de ayer. Pero realmente no me di cuenta hasta que estuve en mi casa después del entrenamiento. Hasta mamá me ayudó a buscarlo por todos lados.
—Es que yo...ayer te llamé. Y...me contestó Nina, dijo que estaban en una fiesta a la que al parecer no me habías invitado. Se escuchaba mucho ruido y si era una fiesta.
—¿¡Nina!? ¿¡Fiesta!? ¿Qué? Por favor, claro que casi todos los del equipo y algunas de las animadoras fueron a una fiesta ayer. ¡Pero por favor era lunes! ¿Crees que iría a una fiesta un día lunes? No estoy tan loco. —Frank se veía bastante irritado y también algo molesto explicando aquello. Y Gerard solo sonrió un poco al saber la verdad.
—Creí que tal vez habías ido y no me habías dicho.
—¡Claro que no! Me gustan las fiestas, pero no en lunes. Además debía terminar de leer el libro para filosofía, tenía tarea de matemática y de francés. Y Gee...¿crees que no te habría dicho? No iría a ninguna fiesta sin ti, sería aburrido para mi.
—Creo que me alegra escuchar eso. ¿Entonces Nina tomó tu teléfono?
—Aparentemente la niña no es muy lista y creyó haber hecho un gran plan. Por supuesto que ella lo tomó. Odio que tomen mis cosas y mas si es ella hug. Pero bueno, ya tendré tiempo para matarla sin dejar evidencia —suspiró el avellana negando aparentemente mas calmado—. Mejor dime cómo te fue ayer. Supe que Hayley te ayudaría, ella me dijo.
—Fue genial, tengo la mitad de la rutina. Según Hayley puede que impresione a la entrenadora, solo me falta la otra mitad y practicar un poco más.
—Sé que lo harás perfecto. Y yo estaré allí para verlo y reírme de Nina.
—Gracias, por todo. Incluso fue lindo que dejaras tu suéter ayer junto a la nota y el jugo.
—De nada, si te hago sentir bien a ti está perfecto. Jamás había hecho cosas así por nadie, y hablo en serio. Eres el primero que hace que me sienta de esta forma, me robas el aliento y haces que mí corazón quiera explotar. De verdad me gustas mucho Gee. Me vuelves un caballero atento y detallista.
—Saber eso me hace sentir especial. Aunque espero que lo de detallista sea solo conmigo.
—Claro que es solo contigo, un caballero lo es solo con su princesa ¿no?
—Eso creo —Gerard sonrió—. ¿Me acompañas a mí primera clase?
—Por supuesto, ya casi es hora de ir a clases vamos.

Frank le acompañó y al despedirse ambos quedaron de verse en la cafetería como todos los días y antes de dejar a Gerard por completo en el salón, Frank se las arregló para robarle un fugaz beso en los labios, dejando así al pelinegro sonrojado hasta las orejas.

A la hora de receso Gerard se encontró a Frank esperándole fuera del salón. Traía dos sándwiches, un jugo y una botella de agua. Gerard se acercó a pasos rápidos y este le sonrió inmediatamente al verlo.

—Hola Gee. Te compré el almuerzo, espero que esté bien.
—Gracias Frank, eso me ahorra hacer la fila.
—Si bueno, es que a los jugadores tienden a dejarnos comprar más rápido. Entonces compré para ti, digo si tardas menos en la fila tienes más tiempo para mi.
—¿Eres muy lindo sabes?
—¿Por querer pasar tiempo contigo? Lo siento es que necesito de tu amor. —Gerard rió con ternura y Frank aprovechó para robarle otro beso mas—. Me tienes demasiado tonto Gerard Way.
—Frank...por favor...—expresó con un sonrojo demasiado notable Gerard—. Vamos, tengo hambre.

Se sentaron bajo el árbol como de costumbre hacia algo de frío pero para ellos el clima estaba perfecto.

—¿Hayley y tú practicarán también hoy?
—Sí, hablé con ella en la primera clase.
—Genial. ¿Puedo ir? Quiero verte practicar.
—Por supuesto, aunque será un poco vergonzoso que lo hagas.
—Para mi no, Gerard mirarte es uno de mis pasatiempos favoritos. ¿Cuándo entenderás que eres hermoso? —Gerard rió.
—Gracias Frankie. Por cierto ¿recuperaste tu teléfono?
—Sí, apareció en mi casillero. Pero de igual forma Nina lo negó todo. Solo le advertí que no la quería cerca. Pero en fin no importa.

Por la tarde Frank acompañó a Gerard y Hayley para ver al de ojos verdes a practicar.
La madre de Gerard cocinó para los tres y después se fue a trabajar. Michael había subido a su habitación desde el momento en el que llegaron y no había bajado.

Después de hablar un rato salieron al pateo a practicar, Gerard se colocó pants y una camiseta para hacerlo aunque realmente le dio algo de vergüenza que Frank lo viera así.
Practicaron la parte que ya tenían y sacaron el resto, Hayley tenía buenas ideas al igual que Gerard.
Frank realmente solo se había sentado a observar aunque realmente ver a Gerard no era aburrido para él.
Cuando Hayley se fue solo se quedaron el avellana y el pelinegro.
Se recostaron en el césped, solamente en silencio. Gerard se recostó en el pecho de Frank mientras este estaba simplemente viendo al cielo. El castaño dejó un suave besó sobre el cabello del pelinegro mientras lo rodeaba con sus brazos con una sonrisa en el rostro.

—Frank...gracias...
—¿Por qué?
—Por tratarme bien, por quererme y ser tan lindo conmigo.
—Creo que él único que debería agradecer soy yo. Porque tengo tanta suerte de haberte encontrado.

Ambos sonrieron y después de unos minutos Gerard levantó el rostro, observó los ojos avellana de Frank, para luego compartir un beso con él. Un beso que los hizo a ambos sentirse mareados y descubrir cosas que Gerard no sabía que podía sentir.

—Me gustas mucho princesa.
—También tú a mi Frankie.

Ambos sonrieron y volvieron a besarse, una escena perfecta.


Frank no lo arruina 👀❤️ todavía...💖
Tenía varías opciones para este capítulo pero me decidí por la buena 🤷‍♀️.
¡Gracias por leer!

Cheerleader (Frerard) ¡Lee esta historia GRATIS!