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El olor de un hospital siempre es difícil de describir. Muchos nunca llegan a tolerar el olor o el ambiente que se respira, pero siempre habrá otros que se pregunten una y otra vez qué es eso tan malo que tienen los hospitales y centros médicos que tanta gente odia estar mucho tiempo en ellos.

Lisa al principio era así, cómo iba muy pocas veces al hospital lograba soportar pasar horas esperando, pero ahora la espera era una tortura. "Ya deberías estar acostumbrada." le regañaba su mente. "Tienes que acostumbrarte a cada centímetro de este lugar, pues lo tendrás que visitar hasta en tus últimos suspiros."

Era una verdad tan cierta que a Lisa le abrumaba. Incluso es ese momento, sentada frente al escritorio de la doctora que la atendía desde hace más de tres años, algo que crujía y revolvía a su estómago no la dejaba respirar tranquila.

A su lado derecho, su madre mirada como la doctora Jeon revisaba papeles y le daba una que otra mirada a Jisoo, quien se sentaba al lado izquierdo de Lisa y tenía su mano entrelazada con la de su novia.

La tailandesa jamás había traído a nadie que no fuera su madre a sus citas médicas, así que era normal que a la mujer le entrara curiosidad, pero a Lisa eso le molestaba de cierta manera. Ella solo había ido para saber su estado y la verdad, nada más que la verdad. Que la doctora dejara de mirar tantos papeles y carpetas, se sentara de una vez propiamente en frente al escritorio y le dijera de una vez por todas si iba a morir o no, eso es lo que más quería Lisa en esos momentos.

Mientras tanto Jisoo se dedicaba a no pensar en nada, o al menos eso intentaba. Dijera lo que dijera la doctora durante aquella sesión, ella sabía que quería estar al lado de Lisa. No lo sentía como una obligación o como compasión, lo que Jisoo sentía era el deseo de que una persona a la que ama, quiere y aprecia pueda respirar tranquila y sin temor, libre del miedo a que tras una noche de sueños no pueda volver a abrir los ojos.

-Bien, empecemos.

Como una bofetada o un corte de respiración, las tres miraron al frente con una pizca de temor en sus ojos. A Sunhee le parecía algo absurdo que tras tanto tiempo haciendo eso, de repente su cansancio se hubiera sustituido por un miedo que nunca había sentido tan vivo.

El miedo a la inminente muerte de su hija.

-Hemos revisado tus anteriores análisis de sangre y radiografías, y podemos decir con seguridad que han habido mejoras, pero según nos has dicho en las otras sesiones esto no se puede apreciar en tus síntomas, ¿cierto? ¿Algo nuevo que decirme?

Lisa miró a su doctora y se encogió de hombros. A decir verdad, Jisoo jamás la había visto tan callada.

-Lo de siempre. No puedo hacer mucha fuerza con las piernas, pero creo que mis brazos están mucho más fuertes que hace un mes, no sé. El otro día ayudé a mi madre con algunas cajas del garaje, supongo que eso es una mejora...

La doctora Jeon asentía a cada palabra que Lisa decía, pero su cara no mostraba ninguna reacción.

-Sí, eso es un avance pero... ¿Qué te parece si revisamos las erupciones en la piel?

Lisa asintió y se levantó, dirigiéndose a la zona opuesta de la habitación. La doctora se acercó a una balda y sacó dos guantes de una caja. Mientras se los ponía, Lisa rodaba unas cortinas que colgaban a un lado para que ni su madre ni su novia pudieran verla desnudarse, pero aún así Jisoo podía ver parte de su espalda, piernas y brazo por una rendija.

Por un momento se preguntó si Lisa lo había hecho a posta, pero decidió apartar la mirada de todos modos.

La doctora Jeon se acercó a Lisa y desapareció del campo de visión de las acompañantes de su paciente, pero aún así siguió hablando, empezando a hacer preguntas a Sunhee mientras examinaba a su hija.

-¿Lisa ha estado bajo presión o mucho estrés últimamente? ¿En la escuela, por ejemplo?

Sunhee se removió en la silla y se giró hacia las cortinas, como si aún sin poder ver a la doctora, darle la espalda resultara irrespetuoso.

-No que yo sepa, los profesores ya están al tanto de todo y no ha tenido que preocuparse de llevar al día algunas tareas. Tampoco hace educación física, en cambio el profesor la evalúa con trabajos escritos...

Jisoo oía las voces de las dos mujeres hablando, pero toda ella se había evadido por completo. Miraba fijamente a los pies de Lisa, que las cortinas amarillas no llegaban a tapar. Sus pies, que se movían nerviosos en el sitio. Sus pequeños dedos, que se rozaban entre ellos por la inquietud.

-... así que podrá volver a hacerlas, no habrá ningún problema. Las erupciones se han ido por completo, tampoco tiene ninguna rojez que se vea preocupante, por lo que los síntomas de la piel han disminuido considerablemente. ¿No es una buena noticia, Lisa?

Lisa se había vuelto a vestir y recogió sus zapatos del suelo para luego sentarse en la silla al lado de Jisoo y empezar a calzarse.

La doctora Jeon se quitó los guantes y se volvió a sentar tras el escritorio, mirando un momento la pantalla del ordenador mientras fruncía el ceño.

-¿Cuánto llevas con el tratamiento?

-Un año, más o menos... -respondió Lisa aún atándose las ligas.

-10 meses y 2 semanas. -se apresuró a corregir Sunhee, mirando fijamente a la doctora.- ¿Por qué? ¿Se lo van a quitar?

Todos en la consulta, sin necesidad de alguna explicación, intuían lo que suponía quitarle el tratamiento a Lisa.

-Bueno, si nos ponemos a analizar toda la nueva información que nos ha llegado, está claro que su hija ha mejorado. Sunhee, no le diría esto si no lo hubiera revisado una y otra vez con los médicos, pero hemos llegado a la conclusión de que la enfermedad de su hija es benigna.

Sunhee, quién parecía haber estado aguantando la respiración, suspiró de tal manera que parecía haberse quitado tres sacos de arena que habían permanecido en sus hombros.

Lisa seguía mirándose los zapatos incluso luego de haberlos atado y no parecía querer moverse. Jisoo, quién no había entendido muy bien lo que había dicho la doctora, acaricia la espalda de Lisa y tira un poco de su camiseta, consiguiendo su atención de inmediato.

En sus ojos y entre sus pestañas se asomaban lágrimas.

-No le vamos a quitar el tratamiento, pero será menos intenso. A partir de ahora le cambiaremos el medicamento y vendrá a menos consultas. Tendrá que venir una vez al mes hasta junio y luego cada dos meses, le iremos rebajando el número de citas médicas de esa manera sin dejar el seguimiento de su enfermedad. Puede que por ahora no sea grave, pero por el historial familiar no debemos confiarnos, eso usted ya lo sabe... ¿estás bien, Lisa?

Lisa por fin se había sentado con la espalda sobre el respaldo de la silla, pero sus manos estaban ocupadas secando las pocas lágrimas que luchaban por salir de sus ojos para poder mojar sus mejillas, algo que la tailandesa no estaba dispuesta a dejarles hacer.

-Sí, más que bien. -susurró bajando por fin sus manos y agarrando con una la de Jisoo y con la otra a la de su madre.

A pesar de esos ojos llorosos los labios de Lisa formaban una pequeña sonrisa que gritaba alivio, y Jisoo no podía estar más contenta por ella.

𝐆𝐈𝐑𝐋𝐅𝐑𝐈𝐄𝐍𝐃 𝐆𝐀𝐌𝐄 ── LISOO + CHAENNIE 《BLACKPINK》Donde viven las historias. Descúbrelo ahora