79.

2.2K 133 18

Niall estaba cansado. Era uno de esos días en los que no quería soportar ni hablar ni ver a nadie, quería estar solo. Así que después de terminar más temprano en el estudio de lo normal, salió de ahí, apagó su celular y se refugio en su casa. Él sabía que probablemente debía avistarte que no estaría disponible por el resto de día pero en ese momento realmente no le importaba si tratabas de comunicarte con él o no, simplemente era uno de esos días.

Tú no te preocupaste mucho de que no te contestara en un principio. No estabas seguro a qué hora terminaría hoy en el estudio, así que cuando no contestó su celular por la tarde simplemente te hiciste a la idea de que seguía en el estudio y no había estado al pendiente de su celular. Pero llegó la hora de la cena y seguías sin una respuesta, y a pesar de que no tenían ningún plan definido para la cena, comenzaste a preocuparte.

—Hola, Niall, soy yo.... em, solo te llamaba para saber si querías que fuéramos a cenar juntos, no he escuchado nada de ti desde esta mañana. Llámame cuando escuches esto, amor.— Colgaste la llamada después de dejar el pequeño mensaje en su buzón de voz, después de un rato te diste por vencida y cocinaste algo de cena para ti pues para tu gusto, habías esperado ya demasiado por una respuesta.

Eventualmente, después de cenar, limpiar la cocina, hacer algunos quehaceres alrededor de tu casa y seguir sin una respuesta de tu novio, tomaste las llaves de tu auto y tu bolso y te dirigiste a su casa. Al llegar allí pudiste ver su auto estacionado y las luces al interior de su hogar encendidas, lo que causó que fruncieras un poco el ceño. Si él estaba en casa, ¿por qué no te había respondido?

Tocaste la puerta de su casa un par de veces antes de que escucharas pasos por dentro y la puerta fuera abierta. Finalmente Niall estaba frente a ti luciendo como si acabara de despertar de alguna siesta; su cabello estaba desordenado y sus ojos estaban un poco hinchados y rojos, además podías notar una marca en su mejilla, probablemente de la almohada en la que había estado recostado.

—Hey, nena.— Saludó después de aclarar su garganta.

—¿Hey, nena? ¿Eso es lo único que puedes decir después de que estuvieras ignorándome por completo todo el día?— Niall rodó los ojos y miró hacia un lado antes de soltar un suspiro y volver a mirarte y negar con su cabeza.— ¿Qué es lo que te pasa, Niall?

—¿Qué es lo que me pasa? Nada, no me pasa nada. Solo quería un día para mi solo.— Contestó, encogiéndose un poco de hombros.— Tuve un día cansado y no quería hablar con nadie, quería estar solo.

—¿Y qué con eso? ¿Pensaste que no lo entendería así que decidiste no decirme nada?  Simplemente me ignoraste por completo.— Podías sentir el enojo crecer en ti. Obvio que te sentías un poco mal de que el chico hubiera tenido un día difícil pero tratarte de esa manera, dejarte de lado simplemente porque sí, no era algo aceptable.

Niall rodó una vez más los ojos y lo miraste sorprendida. Él nunca actuaba de esa forma, él siempre trataría de arreglar las cosas hablando contigo pero cuando cruzó los brazos sobre su pecho y por la manera en la que su ceño estaba fruncido, sabía que hoy no sería el caso.

—No lo hubieras entendido, simplemente hubieras querido venir y tratar de hacerte cargo de mi como si fuera un bebé.— Contestó ya enojado también.— ¡Tal vez era de ti de la que necesitaba más espacio!— Mencionó y tus ojos se abrieron en sorpresa.

—¿¡Estás hablando en serio!?— Elevaste aún más la voz y negaste, dando un paso hacia atrás para alejarte de él.— Ya veo cómo son las cosas entonces. Querías espacio de mi, Niall, pues bien, ahora tienes todo el espacio que quieras.— Te diste vuelta y comenzaste a caminar a tu auto con enojo y mientras tratabas de que las lágrimas no salieran.

Imaginas | Niall Horan¡Lee esta historia GRATIS!