3. Celos

691 110 53

Frank acompañó a Gee a su salón no compartían la misma clase pero no podía dejarlo solo. No entendía como podían molestar a un ser tan lindo y dulce.
Le dejó en la puerta del salón dejándole un beso en la mejilla haciéndolo ruborizar.
Se despidió de él quedando en la puerta de la cafetería a la hora del descanso.
Gerard no se había sentido nunca tan bien y tan seguro tenia un día de conocer a Frank y a su lado se sentía protegido y e importante.
Caminó hacia su lugar con una sonrisa en su rostro y por primera vez no escuchó los comentarios y burlas de sus compañeros.

Nina vio a Frank dejar a la ballena en su salón y darle un beso. De seguro ese chico guapísimo tenía algún plan para aprovecharse de la ballena porque nadie se podía fijar en un ser tan horrendo.
Sonrió para si misma y caminó a paso rápido alcanzando a Frank y colgándosele del brazo.

—Hola chico desconocido. —Frank la veía von el ceño fruncido mientras ella le sonreía coquetamente—. ¿Me dirás tu nombre?
—Frank Iero —Nina soltó un gritito.
—Eres el hijo del profesor de historia, bueno Frank un gusto soy Nina —le extendió la mano, al tomarla Frank ella lo jalo para darle un beso en la mejilla cerca de sus labios dejando macado el beso de su labial rojo con toda intención—. Soy la capitana de las porristas.
—Oh si bueno, me alegra eso. Sabes, debo irme, voy a tarde a mi siguiente clase. Ehh..no vemos. —Se zafó sutilmente del agarre de la chica caminando algo rápido.

Las clases pasaron algo lentas para todos.
Cuando la campana por fin sonó Gerard fue uno de los primeros en salir ya que vería a Frank en el lugar que acordaron.

Pasó al baño antes de eso, revisando su cabello y atuendo. Pasó sus manos por este peinándolo un poco y arregló su falda. Sonrió entonces saliendo del baño para ir con aquel chico de ojos avellana tan lindo.
Cuando llegó vio a Frank saliendo de la fila para comprar y entonces caminó entre algunas personas hacia él.

—¡Hola! —saludó algo entusiasmado entonces Frank se acercó mas rápido.
—Hola, creía que no vendrías. Toma te compré un jugo de fresa. —Gerard sonrió enternecido tomándolo entre sus manos.
—Gracias, parece que se volverá algo significativo.
—Claro, con un jugo de fresa conocí al ser mas lindo que alguna vez podrán ver. —Gerard rió levemente percatándose hasta entonces de la marca de labial que tenía Frank. Se sintió un poco mal al verla, puesto que conocía ese labial perfectamente.
—Veo que ya conociste a Nina. Digo más que ayer. —Llevó su dedo a limpiar aquella marca y Frank hasta entonces entendió a que se refería y también hasta entonces se enteró que tenía esa marca allí.
—Oh si, bueno luego que te deje en el salón ella se acerco a hablarme. Me dio un beso en la mejilla y yo prácticamente salí corriendo. —Comenzaron a caminar fuera de la cafetería hasta el patio trasero—. Realmente no me agrada mucho, no soy fan de las chicas que se maquillan tanto como ella tampoco.
—Oh claro. Mm lo siento. No creas que me importa si le hablas o no. Ya sabes es tu vida y yo realmente no soy absolutamente nadie.
—Oye, eres alguien para mi. Además después de como te trató no creo tener muchos ánimos de conocerla.—Gerard sonrió y tomaron asiento en el suelo, con Frank colocando su abrigo debajo de nuevo.
—Tendrás que llevarte con ella. Serás parte del equipo y bueno...
—Y tú serás mi pequeña animadora así que no la necesito. Ahora, si no te suena muy atrevido me encantaría que me dieras un beso justo donde Nina lo dejó.
—Frank..¿para qué?
—Para que borres esa fea sensación y la cambies por una mejor. —Gerard algo ruborizado lo pensó un poco pero al final dejó un beso bastante tímido y sutil en la mejilla ajena.
—Siento que estoy volando justo ahora.
—Cállate —Gerard rió.
—Ya belleza, acéptalo eres mejor que Nina hasta dando besos.
—Por Dios, solo...come. —Frank rió probando bocado mientras Gerard solo bebía su jugo.

Al final de las clases Frank le había dicho a Gerard que le buscaría porque quería que lo acompañara a algún lugar desconocido porque no quiso decirlo.
Gerard había llamado a su madre diciéndole que Frank lo llevaría a casa. Donna aceptó solo con la condición de que por lo menos este entrara a la casa para que ella pudiera conocer al pretendiente se su pequeño.

Frank llegó minutos después de que la campana de final de clases sonara.
Gerard preguntó a donde iban todo el camino hasta que cayó en cuenta que se dirigían a los campos.
Frank haría su partido de prueba para mostrarse al equipo y quería que Gerard estuviera allí.
Le hizo sentarse en las gradas para que le viera jugar.
Gerard no estaba muy feliz de estar allí, quería ver a Frank pero Nina estaba allí, Jared estaba allí y esos dos eran los más malos con él.

—Hola —saludó alguien sacándole de sus pensamientos.
—Oh, hola Patrick lo siento no te vi.
—Tranquilo, ¿venías a verme? —bromeó el rubio—. Porque te cuento que hoy estaré en la banca.
—Sí claro que no venía a verte. —Gerard río.
—Oh es una lástima porque eres una buena motivación.
—Cállate le diré a tu novia.
—No tengo novia, estoy disponible cuando quieras nene —le guiñó el ojo y volvió a reír.
—No sabes pero hablando en serio...yo venía a... —se interrumpió a si mismo cuando vio a Frank salir de los vestidores. El chico era sexy pero con el uniforme se veía aún más sexy que inconscientemente mordió levemente su labio.
—Venías a ver a Frank. Si, los eh visto juntos, me alegra que no sea un idiota como la mayoría. Pero si llega a tratarte mal o te hace algo sabes que solo debes decirme.
—Lo sé, gracias. Pero él es un buen chico. —Sonrió y sacudió su mano sutilmente cuando vio que Frank le saludaba.
—Eso espero.

El equipo completo fue dividido en dos partes. Resultaba ser que Frank era capitán en su anterior escuela y traía buena recomendación así que él estaba al frente en uno y por supuesto Dallon en otro.

El juego comenzó y era un duelo bastante reñido, Dallon no dejaría que le ganaran eso estaba seguro pero Frank era realmente bueno.
Cuando el equipo de Frank anotó Nina fue una de las primeras en celebrar fuertemente pero Frank simplemente le hizo saber a Gerard que esa anotación había sido para él.

Para la mala suerte de todos comenzó a llover no fuerte pero tampoco tan leve.
Patrick le había prestado su chaqueta del equipo a Gerard y habían buscado un lugar donde hubiese techo cerca de los vestidores.
Pero a pesar de la lluvia el juego siguió hasta unos quince minutos más.
El equipo de Frank había ganado por bastante y este último se había lucído.

Cuando terminaron de jugar el entrenador anunció a Frank como el nuevo integrante del equipo oficialmente y todos le recibieron bastante bien excepto Dallon quien lo había hecho solo por compromiso puro.
Nina no tardó en acercarse a felicitarlo delante del mismo Dallon aunque este solo había sonreído y se alejó lo más rápido que pudo de la chica.
Gerard al verlo que se acercaba fue y con algo de timidez le dio un abrazo. No esperaba que Frank le tomara en brazos y le cargara dándole vueltas que le hicieron reír. Claramente teniendo cuidado de no levantar la falda de este.

—Eso fue genial, eres muy bueno Frank —Gerard habló una vez sus pies tocaron el suelo nuevamente.
—Gracias, tenía buena inspiración, mí pequeña animadora  —Gerard negó riéndose—. ¿Y esa chaqueta?
—Oh, Patrick él me la prestó. Porque estaba lloviendo y hacía frío. —El rubio se acercó a ellos sonriendo muy amablemente a Frank quien solo le veía con algo de recelo.
—Bienvenido al equipo Frank. Soy Patrick. Hoy no jugué pero soy parte del equipo.
—Oh, si bueno. Gracias Patrick es un gusto. —Estrecharon sus manos aunque Frank seguía algo celoso.
—Bueno, yo me voy, adiós Frank mañana hay entrenamiento. Adiós Gee. —Apretó la mejilla del último cosa que Frank solo le revolvió más el estomago. Gerard solo río y el rubio se fue.
—Vamos.
—¿No te cambiarás?
—No, en mi casa.
—Bueno...
—Te ves adorable con esa chaqueta.
—¿Gracias?
—Sí, es una lástima que pronto usarás la mía y no la de ese Patrick. —Gerard rió ante eso negando mientras caminaba al lado de Frank.
—Vamos, mi madre quiere que entres a la casa. Quiere conocerte.
—¿Le has hablado de mi? Y por supuesto será un placer.
—Gracias. Y sí bueno es que eres el primer chico que es tan amable conmigo.
—No te preocupes, también le eh hablado mucho a mí madre de  ti. Dice que debería decirte que te cases conmigo de lo mucho que le hablo de ti.
—¿Qué cosas dices de mi?
—Cosas como que eres muy dulce, tierno, e increíblemente hermoso.
—No soy hermoso.
—Necesitas un par de lentes. Claro que lo eres, para mi lo eres.
—Solo...debemos apurarnos  ¿si?..—Frank sonrió plantando un beso en su sien.

Y rodeó la cintura de Gerard cariñosamente hasta la salida del colegio.

Cheerleader (Frerard) ¡Lee esta historia GRATIS!