Adelanto

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La campana de inicio de clases retumbó por todos los alrededores de la institución haciendo algunos quejarse por aquel ruido tan estridente.

Todos caminaron hacia sus respectivas clases, primer día siempre es el más pesado y asfixiante de todos, en donde tienes emociones y grandes expectativas pero eso desaparece con los meses.

Algunas personas ya se conocían allí así que no tenían que preocuparse por estar solos o por sentirse extraños.
Algunas ya tenían tan bien marcado su lugar que comenzar un año mas era como seguir en el reinado de siempre, suena ridículo pero que no pase ante sus ojos no quiere decir que no pase nunca.
Personas como los chicos ricos y geniales de este instituto no tenían porque preocuparse de sentirse solos o raros porque ellos eran quienes hacían sentir a los otros así.

Si hablamos de personas como Jared Leto: hijo de una madre diseñadora de interiores famosa y un empresario multimillonario.
Último año y jugador estrella del equipo de football y para sorpresa buenas notas.

O tal vez si hablamos de Dallon Weekes: hijo de dos padres dueños de una prestigiosa firma de abogados.
Último año, capitán del equipo de football y por supuesto su mejor amigo es Jared. En caso contrario, no buenas notas.

También en la lista puede estar el nombre de Kristin Colby o Hayley Williams, bellas porristas y sí con mucho dinero perfectas para ser unas desgracias pero a veces las apariencias engañan.

Niveles medios como: Patrick Stump, Pete Wentz, Brendon Urie solo sobrellevan su vida y no se meten con nadie sino se meten con ellos simples normales como debería de ser.

Un nuevo año, nuevos sueños y expectativas.
Y esa mañana Gerard Way tuvo muchas expectativas, tan lindo eh inocente se preguntaba mientras estaba en el cubículo del sanitario ¿por qué esperaba tanto del mundo? Cuando este había siempre sido una porqueria con él.
Su cabello negro algo largo un poco arriba de sus hombros estaba desordenado, sus bellos ojos verdes estaban de seguro rojos y su ropa estaba sucia y mal arreglada.
Se había esforzado por verse lindo esa mañana con un suave suéter blanco de lana y una corta falda negra. Pero claro ¿cómo esperaba que lo aceptaran así? Si la sociedad era una total basura cada día.
Le habían prácticamente escupido en la cara desde el instante que lo vieron y le hicieron daño. Su bonito rostro tenía pequeños golpes y su abdomen dolía.
Pequeño Gerard ¿cómo se sobrevive todo año así? Estando solo y nadie le aceptaba.

Se levanto del frío suelo y tomó un trozo de papel para limpiar sus ojos.
Se acomodó la ropa y arregló su cabello, se lavó el rostro con agua y después lo secó.
Suspiró para verse en el espejo luego y seguir con la idea de que se veía bonito sin importar lo que le hayan dicho. De verdad amaba como el suéter amoldaba su pequeña figura y como la pequeña falda de paletones hacía juego resaltando sus caderas. Además su madre le había dicho que se veía hermoso esa mañana antes de dejarlo en la puerta.

Al pasar por el pasillo con su mochila en el hombro hubo algo que hizo que sus ojos brillaran un poco por milésimas de  segundos.
"Audiciones para porristas" se leía en el título de aquel anuncio, sonrió un poco pensando que tal vez era una locura pero era su sueño, él quería ser porrista. Y lo haría.


Bueno, bueno pues les traigo Frerard de nuevo. Espero les guste y sea de su agrado ❤️🎈

Cheerleader (Frerard) ¡Lee esta historia GRATIS!