Parte XXIX

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Intentos

348 llamadas perdidas

671 mensajes en el buzón de voz

402 mensajes de texto

Eso sin contar las veces que ha llamado a casa de Ian preguntando por Lu, y por Emilia, por supuesto.

Jared no se cansa… pero Lucianna si, así que optó por apagar su celular y pedirle a Ian que descuelgue su teléfono de casa.

Su decisión está tomada, y no le importa lo que Jared tenga que decir. No quiere saber más de él, ni siquiera escuchar su maldito nombre. Jamás…

-Mami- Emilia se encarama en el sofá a su lado y le muestra su block- mira, esa soy yo, Emi. –indica su dibujo a medida que explica- … y tengo el collar que me dio Jared. Esa eres tú al lado mío, Jared dijo que le gustaba tu pelo suelto así que lo hice así… y ese es el tío Ian, se diferencia de Jared porque tiene el pelo corto. Y ese abrazándote es Jared. ¿Crees que mi dibujo es lindo?- mira a Lucianna con ojos de esperanza- yo no lo sé, ¿le gustará a Jared? Le hice sus tatuajes, ¿vez? ¿Cuándo se lo puedo mostrar?- Lu deja de escuchar a su pequeña.  Si tan solo supiera cuanto le duele cada vez que menciona a… ya saben. Esto iba a ser mucho más difícil de lo que pensó.

-¿Quién quiere ir a comer helado?- anuncia Ian al notar lo incómoda que Luce está. Ella le sonríe en agradecimiento y él guiña-

-YOOO- Emi se pone de pie y corre a abrazar a Ian-  tío Ian, ¿podemos invitar a Jared?- y ahí vamos de nuevo…-

- mmmm supongo que Jared está trabajando Emi. ¿Vas con nosotros Lu?- ella asiente y sale con ellos a una heladería cerca del parque-

Una vez allí la vida de Luce empieza a complicar aún más… si es que eso es posible…

Lucianna

Emilia está sentada en una de las puntas de un balancín mientras come lo último de su helado. Hay otros niños jugando a su alrededor, sin embargo ella se concentra en no dejar que su helado caiga o se derrame. De pronto se queda mirando a una niña, ha de tener la misma edad que mi bebe, la niña toma la mano de quien asumo es su mamá y da saltitos mientras camina. Emi se rie… hasta que alguien se acerca a la niña y su mamá y toma la mano de la pequeña. Un hombre… La niña sigue jugueteando mientras sus padres la llevan fuera del parque. Emi ya no sonríe.

Mi bebe mira a un niño de unos 7 u 8 años quien juega a la pelota con otro niño un poco más pequeño y un hombre al que llaman papá.

Su helado se cae, ella lo mira pero no lo recoge, no se asusta, no se entristece. Simplemente lo observa. Se pone de pie y camina hacia mí.

Ian también notó lo que pasó, y no fui consciente de que había sostenido mi mano hasta que la apretó un poco y me susurró… “debes decirle, ella lo necesita”

Emilia pone sus manos entre Ian y yo haciendo espacio para poder sentarse entre nosotros. Se cruza de brazos y hace un puchero… Resopla, tira de su oreja y habla.

-¿por qué no tengo un papá?- mi corazón se detiene, así como todo alrededor- Es que no entiendo –sigue hablando sin darme chance de responder, aunque ni siquiera tenga una respuesta que la pueda conformar- esos niños tienen un papá y una mamá, y yo no. Tengo una mami, un tío Ian, una abuela mala, una bisabuela buenita y un Jared, pero ¿un papi? No, Emi no tiene un papi.

Ian la mira como si mi bebe fuera un extraterrestre o algo. No lo niego, la estoy mirando de la misma forma en este momento.

-¿Por qué algunos niños tienen papi y otros no? ¿cómo se hacen los bebes? ¿se necesita un papi para eso?- creo que voy a desmayarme en cualquier momento. Mi pequeñita preguntándome sobre papis y bebés. Dios.- Mami, ¿me escuchaste?

A little piece of heaven, a little piece of you¡Lee esta historia GRATIS!