Capítulo 24

486 19 6

Me desperté antes que Oliver por lo que me tomé el privilegio de contemplarlo mientras dormía. Quien me viera ahora mismo pensaría que soy una acosadora acechando a su próxima víctima. Pero este no era el caso, miraba a Oliver con ternura, y lo que es más, me relajaba ver lo tranquilo que estaba ahora mismo. Tenía el pelo despeinado lo que lo hacía más atractivo, y a eso había que sumarle que todavía estaba desnudo en la cama.

Pensar en lo que hicimos anoche hizo que me ruborizara. Había pensado muchas veces en aquel momento pero si soy sincera jamás pensé que aquello iba a ocurrir al igual que tampoco pensé que Oliver se fuera a fijar en mí. Y ahora solo hay que mirarnos. Creo que podemos llegar a ser realmente felices los dos juntos. De verdad que espero que sea así.

Quiero pensar que acostarme con Oliver sucedió porque yo realmente lo quería, y que no pasó solo porque mi subconsciente quería olvidar lo que pasó con Ethan. Pero también puedo afirmar que lo hice para mostrarle a Oliver todo el amor que sentía por él. Estaba tan enamorada de Oliver que era capaz de hacer lo que fuera por él, pero siempre con un límite que implicara que no se puede dar todo por una persona hasta el punto de quedarse vacía una misma. Y por mucho que quisiera a Oliver no quería acabar como esas personas que solo viven por su pareja. Eso lo había tenido claro desde el principio, tanto como si mi pareja fuese Oliver u otra persona.

Y ahora, en vez de pensar en lo bien que lo pasé anoche con Oliver después de todo el jaleo vivido en la fiesta de disfraces, mi cabeza se pone a pensar en la llamada de Simón. Me llamó para decirme que se había acostado con Isaak y yo le colgué. Por un lado debería alegrarme por él como buena amiga suya que soy. Debería de haberle felicitado o mostrarle mi agrado por Isaak; o incluso mencionarle lo buena pareja que hacían. Pero por otro lado, que Isaak se hubiera acostado con Simón me pareció de lo más extraño. Cuando Isaak me habló de sus sentimientos hacia Oliver realmente parecía enamorado de él, y un sentimiento así de fuerte no desaparece de un día para otro, la verdad. Pero ese no era el motivo que más me preocupaba, por decirlo de alguna manera. Lo que más inquieta me tenía era que... ¿Y si Isaak estuviera utilizando a Simón para hacerle daño? Si le hacía daño a Simón de alguna manera me estaría haciendo daño a mí. Y después de lo que me hicieron Sarah e Isaak con Ethan a noche no me extrañaría que esas fueran sus intenciones.

Con estos pensamientos rondando por mi cabeza no podía quedarme en la cama sin hacer nada, necesitaba moverme. Deseaba con todas mis fuerzas que Isaak amara de verdad a Simón y que no le hiciera daño. No, tengo que dejar de pensar en esto, me dije. Me levanté de la cama con mucho cuidado de no despertar a Oliver, estaba tan tranquilo durmiendo que no quería molestarlo aunque me hubiera encantado repetir lo que hicimos a noche.

Fui al cuarto de baño y me duché lo más rápido que pude para no despertarlo y como observé al salir del baño, todavía seguía dormido. Me acerqué a él y le di un beso en la frente, para mí estos besos eran una señal de cariño inmenso, es decir, de completo amor. Incluso diría que son una señal de respeto por lo que creo que tienen más importancia que dar un beso en los labios, pero claro, esos tampoco están nada mal. No pude evitar sonreír al pensar en todos los besos que nos dimos anoche, y no sólo en los labios.

Intenté recordar el minitour que me dio Oliver por su casa para encontrar la cocina, bajé a la planta baja y allí estaba. Preparé el desayuno, tostadas con mantequilla y zumo de naranja. Mientras ponía la mesa, recibí una llamada de Simón, iba a contestarle y a decirle las inquietudes que tenía sobre Isaak pero entonces, Oliver estaba enfrente de mí y tuve que colgar. No quería hablar de esto con él delante porque eso implicaba contarle por qué rompí con él.

Y pues allí estaba Oliver, enfrente de mí, con el pelo todavía despeinado, en boxers y descalzo. Daría lo que fuera porque todas mis mañanas fueran así. Se me acercó todo lo que pudo, y sin decirme nada, me puso las manos en la cintura para luego besarme.

No te enamores¡Lee esta historia GRATIS!