Capítulo 3

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LA MUJER MÁS LINDA DEL MUNDO

Fanfic por Yukino

Viktor x Yuuri

Capítulo 3.





"Es el momento equivocado, ella está jalándome, es un pequeño crimen y no tengo excusa..."(*)





Sólo en ese momento en el que se concentraba en parejas conformadas de hombres y mujeres, supo que enloquecía y que lo que hacía estaba muy mal. El día era hermoso. Con ayuda de la asesora de la tienda había comprado una ropa que resaltaba su figura, claro, la mujer creía que lo compraba para su novia. Otabek también había dado su opinión y odiaba la situación pero cuando lo vio vestirse, supo que sí podría engañar a cualquiera. Las facciones finas de su rostro le ayudaban aún más y sólo tuvo que resaltar mucho sus ojos, cosa que aprendió después de ver tutoriales en Youtube y su voz, sólo la hizo un poco más baja y todo estaba perfecto. Asqueroso.

Pero en ese preciso instante, en el que esperaba por Viktor, la sensatez le llegó al alma. No era posible. Ya no era graciosillo, ya no era la treta de telenovela para salir con alguien, era un horrible juego de suplantación y manipulación. Había caído muy bajo, estaba ahí fingiendo ser algo que nunca sería, sólo por la absurda idea de robarle un beso.

Con su dedo índice rodeaba el borde del vaso plástico en el que pidió la limonada, miró a una chica y se sintió una rata. Pretender ser una mujer por querer acaparar la atención de alguien, era tema para ir a un psicólogo. Se sintió un misógino. Sintió que le estaba robando a una mujer real la oportunidad de estar con ese hombre tan especial, pretendiendo ser una chica ideal para Viktor. La mujer que él esperaba sí debía existir, sí debía estar caminando por ahí, con hermosísimos pechos reales, grandes o pequeños pero reales, no con rellenos de espuma bajo el sostén como él. Sintió que no podía seguir con eso. Era absurdo, ridículo. Parecía una pésima broma para cobrar algo que Viktor había hecho mal, pero el hombre de cabellos de ceniza no había hecho nada contra él, más que vivir su vida ignorándolo y eso no era un pecado. Si no le gustaba como persona, debió dejar de pensar que era un reto, Viktor no estaba obligado a simpatizar con él, así de fácil. Miró sus zapatos, había escogido unas sandalias que se le veían muy bien. Recordó las palabras de su amigo: "termina con esto hoy por favor, antes que avances tanto que ya sea imposible regresar".  Y de un sobresalto se puso en pie, dispuesto a salir de ahí y olvidarlo todo, dejar plantado a Viktor que sólo se molestaría una semana y luego la vida continuaría. Aún no era tarde, aún podía volver. Tomó el vaso de plástico, dio unos pasos fuera de la mesa dispuesto a escapar de ahí pero una mano lo tomó fuertemente de una de sus muñecas. Viró a ver y era él, algo confundido.

—Lo siento mucho, pensé que la cita era a las once, incluso llegué diez minutos antes, si te hice esperar y por eso te vas, lo siento —. Viktor aún no soltaba su muñeca. Estaba ahí esperando una razón para que ella quisiera irse. Estaba asustado.

— ¡Hola! —Respondió finalmente Yuuri, sonriendo —No iba a irme, sólo iba a tirar el envase. Yo llegué hace poco, creí que el tráfico iba a estar peor, pero fue muy rápido desde mi casa —Yuuri dirigió su vista hasta la muñeca que aún era sujetada —No te preocupes, no voy a escapar —Viktor la soltó algo apenado.

Y era cierto. Se había metido en ese huracán de errores y ya no había forma de escapar, por mucho que lo deseara. Toda la sensatez inicial se esfumó en el aire cuando lo vio a él, cuando lo tocó. Naufragaría, se hundiría y moriría seguramente humillado y solo. La mentira aún podía detenerse, pero ya no quiso y pensó ingenuamente que la próxima cita sí la rechazaría, y si no era la siguiente, quizás la que le seguía. Y por dentro rogó que fuera Viktor quien acabara con todo eso.

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