Capítulo único.

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─ Entonces fue cuando sacó su escopeta todo enfurecido, ¡Oh mi querido Yeol! Nunca querrás ver la cara de tu futuro suegro cuando te encuentra en paños menores con su hermoso y aristocrático hijo. ─ continuaba contándole su amigo Jongdae con emoción, mientras iba manejando su automóvil. ─ Lamentablemente tuve que salir rápidamente de ahí, y por la premura dejé toda mi ropa ahí y me traje la de él. ─ soltó una carcajada suave, a lo que Chanyeol respondió con una ronca risa; su amigo solía tener cada anécdota que le causaba gracia, por eso siempre le gustaba juntarse con él. ─ Al menos tengo su olor impregnado, ¡Si tú lo hubieras visto! Es demasiado hermoso para ser real es...─ De pronto se calló, y comenzó a apretar fuertemente el pedal que correspondía a los frenos del automóvil, y como no mostraban signos de funcionar mostró un semblante de preocupación. ─ ¡Y no me funcionan los frenos, Yeol!

El alto quien iba en el asiento de copiloto con las piernas estiradas hacia la parte delantera del coche, y su sombrero tapando su rostro sonrió sin darse cuenta del tono de preocupación del otro.

─ ¡Por supuesto que no te funcionan los frenos, Jongdae! Si no, no te hubieras metido con el hijo del diputado. ─ comentó con sorna Chanyeol aún con el sombrero tapándole el rostro.

Pasaron breves minutos de silencio cuando sintió el forcejeo de su amigo con un pedal, se quitó el sombrero que cubría su rostro y lo miró interrogante.

─ Jongdae, ¿qué...?

Jongdae volteó donde él y pudo ver su expresión de terror.

─ ¡En serio no funcionan los frenos, Yeol!

El alto inmediatamente se puso firme en su asiento para ver cuál era camino que seguían y fue cuando toda la esperanza de que sea un camino recto se perdió, el sendero por el que se encontraban ambos era una estrecha carretera que iba en bajada, y a pocos metros fue que se encontraron con un carro que iba en contra por lo que los gritos "¡No, por ahí no!" "¡Gira a la derecha Jongdae!" "¡No funciona Yeol!" "¡No puede ser, moriré sin decirle a Minseok cuánto lo amo! Se pronunciaron haciendo que al girar bruscamente el automóvil dieran por una colina llena de árboles y arbustos. Milagrosamente al seguir esa colina, terminaron en un tramo de la carretera sin aparentes lesiones, sólo con algunas ramas en su coche, y detrás de lo que parecían dos motocicletas de seguridad. Esto al alto le pareció raro, por lo que se paró en su asiento y al ver cómo éstas motocicletas se abrían paso para dejar ver a todo un tumulto de gente, quienes con pancartas, carteles y bandas les ofrecían un gran recibimiento; inmediatamente empezó a mover sus brazos de lado a lado gritando a todos los campesinos que se alejaran ya que su automóvil no tenía frenos, pero al parecer no le hacían caso.

Menos mal, la gente se mantuvo a los extremos de la pista y ellos pudieron pasar de frente, y cuando lograron dejar a toda esa multitud, no se percataron como otro carro, donde un elegante caballero y su esposa estaban yendo, pasaron con un gesto sorprendido al ver que los campesinos no hicieron nada por recibirlos.

─ Querido, ¿éste es el pueblo donde gobernarás? ─ preguntó la dama.

─ Sí, lo raro fue que me dijeron que la gente esperaba mi ingreso con emoción.

Ambos se miraron interrogantes.


-O-


─ Es muy raro Yeol, mi tío dijo que era el mejor automóvil que tenía. ─ habló un Jongdae que se encontraba debajo del auto arreglando los frenos que se habían zafado. ─ Bueno, ¿dices que aquí cerca vive tu tío?

¡Buenos días Príncipe!Donde viven las historias. Descúbrelo ahora