-quería saber si te gustaría acompañarme mañana al centro comercial, es que tengo que ir a comprar unas cosas y realmente no quiero ir solo, prometo comprarte un helado, como paga por acompañarme- me sonrió.

-claro que si Louis, no tengo problema en acompañarte-

-fantástico, tendría que ser en la mañana ya que por la tarde estarás ocupada- me guiño un ojo-

-lo sé- sonreí- tendré una tarde de chicas-reí- será fantástico-

-a todo esto, me iré a casa de Liam para dejarlas solas y puedan estar tranquila, además mis hermanas no estarán porque temprano se irán a casa de mi abuela-

-qué lindo de tu parte- dije mientras apretaba una de sus mejillas.

-lo sé, lo sé, soy súper lindo- rodé los ojos y le sonreí.

Seguimos viendo la película y riéndonos por cómo se nos caía el queso de la pizza, luego de un rato me acomode en el sillón y sin darme cuenta me quede dormida.

-Stella- escuche un voz canturrear- Stella- volvió a decir mientras pronunciaba mucho más la "a".

-un rato más- me queje mientras tapaba mi cabeza con las sabanas.

-vamos Stella se nos hará tarde- dijo la voz mientras me destapaba. Bufe.

Me senté con pereza en la cama y no pude evitar tocarme la espalda, un gemido salió de mis labios, me dolía horrores.

-te sientes bien- abrí los ojos y me encontré con Louis preocupado.

-si-suspire- es normal que cuando despierto me duela- mire la habitación y recordé que no me había quedado dormida aquí o al menos eso recordaba yo, fruncí el ceño y mire a Louis- ¿cómo llegue aquí?

-culpa mía- se rasco la nuca- anoche te quedaste dormida en el sofá y no quería despertarte, así que te traje a tu habitación, espero que no te moleste- encogió sus hombros.

-qué lindo Louis- le sonreí- gracias-

-no es nada- me sonrió- ahora levántate se nos hace tarde-

-ya voy mamá- me queje.

Me levante de la cama y me dirigí al armario para ver que me colocaría, en todo el trayecto, Louis se había quedado en la habitación, más específicamente, estaba sentado en mi cama. Me gire y levante una ceja.

-¿qué haces?-

-¿yo?- pregunto el idiota a lo que rodé los ojos.

-no idiota el vecino- como vi que no reaccionaba comprendí que no entendía mucho el sarcasmo- si Louis, tu- especifique-

-estoy sentado ¿Por qué?- me golpe la cara con la mano, intentando no reírme de esto.

-por qué me quiero duchar y vestir tranquila, y eso implica que no esté ningún acosador en mi habitación-

-pero me quería quedar a esperarte aquí- explico mientras ponía cara de perrito-

-largo acosador- apunte hacia la puerta.

-está bien- se levantó con pereza para salir de mi habitación cerrando la puerta- pero no demores- grito desde afuera-

-jamás lo hago- le conteste.

Me duche y me vestí lo más rápido que podía, con mi cuerpo adolorido, me tome los medicamentos y me cepille el cabello, guarde mis cosas en un bolso y salí de mi habitación. Baje al primer piso y me dirigí a la cocina para encontrarme con Louis.

Mi Enfermedad L.T ♡en corrección♡¡Lee esta historia GRATIS!