Nuevo día, problemas.

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Había pasado ya una semana desde que me mudé a este apartamento. Me llamo ________ y empecé a vivir sola para aprender a cuidar de mi misma.

Ya era mi último año de secundaria y mañana era mi primer día de clase en el instituto Ilgook. Al parecer es un instituto coreano, aunque dicen que es bastante bueno.

Me acosté a dormir bastante temprano porque sabía que de los nervios me costaría dormir. Tenía un mal presentimiento, pero logré dormirme.

Después de levantarme a las 6:30 de la mañana y coger dos autobuses, logré divisar la entrada del instituto con una gran puerta gris y las paredes blancas graffiteadas.

Los nervios aumentaban cada vez que daba un paso,tanto que sentía que me iba a mear encima. ¿Por qué? Porque era la primera vez que me cambiaba de instituto.

Una profesora algo gorda,morena y con el pelo corto me acompañó hasta mi clase.
El murmullo se podía escuchar desde el pasillo. Claro,iba a llegar una nueva compañera. A partir de ahora seré la nueva. Mierda. Sé lo que significa esto.

- Escuchen todos - gritó la profesora agarrándome del brazo mientras entraba a la clase.

- Como bien sabéis, va a haber una compañera nueva en la clase a partir de hoy - Dijo con una sonrisa - Preséntate.

Todos me miraban curiosos a la vez que caminaba hacia la mesa de la profesora.

Alcé la vista y lo primero que vi fue un grupo de 7 chicos asiáticos sentados todos en la zona de la esquina de la clase, no pude apartar la mirada ni un segundo. Eran realmente guapos, y además eran los únicos que no me estaban mirando, por lo que me sentí bien ya que parecía que fuese un mono de feria

Al parecer la profesora me estaba llamando desde hace rato. Al reaccionar, se pudo escuchar la risa de toda la clase.
Uno de los chicos se giró, me miró, sonrió y continuó hablando con los otros 6.

Me cautivó. Mi corazón latía realmente contento y no paraba de sonreír.

- Vaya, no sabía yo que la nueva trabajase como payaso. - Levantó la voz una chica de una altura de 1'60, con el pelo teñido de rubio y bucles. - Bueno, supongo que hace un buen trabajo - dijo con avaricia.

Zorra. Incluso los 7 chicos asiáticos la miraban con desprecio.

-Gracias por tu cumplido - contesté confiada.- Te debería de elogiar también, ya que se supone que las putas no estudian.

Se me quedó mirando boquiabierta, todo el mundo me apoyaba en mi respuesta y se podía escuchar la risa sorprendentemente aguda de uno de los asiáticos mientras que otro arqueaba la ceja, cosa que me hizo bastante gracia.

Sip. Al final acabé en el despacho del director.

Todo esto en un sólo día. Me mandó a limpiar los suelos del instituto después de clase y eso me fastidió bastante.

No quedaba ni un alma. ¿Tenía que limpiar los suelos de toooodo el instituto? Solo con pensar en eso me sentía decaída.

Me senté contra la pared para descansar un rato. Sentí como unos pasos se acercaban a mi.

-Terminaré temprano,lo siento mucho. - Susurré mirando al suelo pero sin intención de levantarme.

-¿Necesitas ayuda?

Levanté mi vista y pude ver la cara de uno de los asiáticos que estaban en mi clase.

-Lo que dijiste antes fue realmente divertido - dijo con una risa contagiosa mientras se sentaba a mi lado.

Me puse nerviosa. Era muy guapo y también simpático.

Su pelo era color castaño claro y sus ojos eran oscuros. Era alto y tenía una sonrisa perfecta. Sentí como si me hubiese enamorado a primera vista,aunque pensé que eso era imposible.

-No te voy a morder, dí algo - dijo haciendo pucheros.

- Ah, ¿quién era la chica aquella? - pregunté sin saber de qué hablar.

- Es una escandalosa, siempre tiene que ser el centro de atención - me respondió mirando al techo - Pero si tienes algún problema ven a nosotros. Te ayudaremos. - dijo guiñando el ojo con aire amistoso.

¿En serio? ¿De verdad puedo acudir a ellos? ¿Y por qué quieren ayudarme?

- Gracias, pero no quiero molestarles - dije con una sonrisa.

-No hay problema, de verdad. Eres una de las pocas personas que enfrentan a Nataly. Eso mola - dijo mientras me miraba.

Así que se llama Nataly la zorra...

- ¿Por qué pocos la enfrentan?

- Porque una vez que lo haces no te dejará tranquila.

Mierda.

- Pero estaremos contigo.

Lo miré a los ojos. Estaba realmente cómoda con el y se sentía agradable.

- ¿Por qué? - pregunté

Se levantó y se estiró, me mira y muestra una gran sonrisa.

- Porque nos gustas.

«Sólo a ti.» | BTS J-HOPE Y TÚ.¡Lee esta historia GRATIS!