La noche caía sobre las calles de Londres, la gente se resguardaba en sus casas y los pocos animales que había corrían a lugares seguros para acobijarse.
Bonie andaba junto con su mejor amigo Peter, este la llevaba de la mano muy animadamente. Sin embargo ella parecía no gustarle ese gesto y apartó su mano de la de su amigo.
-¿Te ocurre algo?-Preguntó Peter extrañado por la reacción de Bonie.
-Ya sabes que no me gusta que hagas eso.
El asintió cabizbajo y siguieron caminando, toda la calle estaba oscura, solo era ilumanada por la luz de la luna que especialmente hoy brillaba como nunca. Bonie solo llevaba puesta una sudadera gris con el estampado de un beso, unos pantalones vaqueros y unas vans negras. Sin embargo Peter iba mas formal, con una camisa negra y unos vaqueros ajustados junto con unos zapatos marrones.
Acababan de salir de un restaurante en el cual su mejor amigo la había invitado, hay que decir que Peter le tenía bastante cariño.
-¿Te gustó la cena?- Se rascaba nervioso su preciosa melena rubia.
-A estado bien pero ahora quiero irme a casa.
Aceleró su paso y cruzaron la larga calle que parecía no acabarse nunca.
-Tus padres no están ¿Por qué no vienes a la mia?- Insistió.
-Porque quiero estar sola Peter.
Empezaba a enfadarse, sabia todas las intenciones de su mejor amigo y no le parecía nada bien. Pensaba llegar a su casa y relajarse con un baño de espuma, dejar su mente en blanco y después dormir hasta la mañana siguiente.
-Pero podríamos hacer algo juntos, no se...
-¿Cómo qué? ¿Liarnos? Ya sabes que no siento lo mismo que tú por mi.-Suspiró enfadada- Deja de seguir intentandolo porque no harás nada para cambiarlo Peter. No te quiero de esa forma. - Repitió las últimas palabras más despacio y dicho eso se largó a paso rápido.
Odiaba haber peleado con su mejor amigo, pero era hora de dejarlo claro.
Llegó a casa agotada, se desprendió de su ropa y abrió el grifo de la bañera esperando que callese el agua caliente.
Su mente no hacía nada más que recordar aquel momento tan incomodo con Peter, fue el día de su graduación y estaban en el baile del instituto.
Toda la gente llevaba una pareja, excepto Bonie, que se negó rotundamente a ir con él.
Ese día sonaba una canción lenta, todos los adolescentes dejaron de bailar animadamente para bailar junto con su pareja. Bonie estaba sentada, observando la escena mientras se tomaba una copa de champán y pensaba en lo maravillo que habría sido asistir al bailer con Sully, su primer amor en el instituto y por el que todavía seguia sintiendo algo.
Seguidamente se le herizó el bello de la nuca al recordar lo siguiente que pasó después, pero no dio tiempo a recordar cada detalle, pues unas manos le acariciaban su hombro desnudo y unos labios besaban su cuello. No lo dudó, sabia que era Peter.
-¿Porqué eres así conmigo Bonie? Sabes que te quiero.
Su respiración era profunda, ahora olía su cabello y la sostenía con más fuerza del brazo mientras con el otro la abrazaba por detrás.
-¿Acaso crees...?- volvió a inhalar.- ¿Qué te dejaré marchar Bonie?. A ti... A la dulce e irresistible Bonie.
Comenzó a reirse a carcajadas y ella se estremeció, quería irse, quería dejar atrás todo y olvidar el daño causado, quería que Peter la dejase en paz, lo deseaba cada noche antes de quedarse dormida y cada vez que se despertaba lo rogaba.
JE LEEST
Atrapada
RomantiekBonie una joven chica de 18 años se ve envuelta en una serie de sucesos desconcertantes para ella, pues su mejor amigo Peter, un joven de 22 años, el cuasante de todo intentara que Bonie caiga completamente en sus brazos para siempre.
