Capítulo XVIII. Biotestarina

5K 123 13

Sus pasos me parecían cada vez más lentos, puede ser porque por un momento deseé que, ocurriera lo que ocurriera, fuera rápido.

Dicen que cuando estas próximo a la muerte se pasan miles de imagenes por tu mente, como si fuera una película. En mi caso no fue así de accidental aunque tendría que ver con que yo no estaba enferma ni iba a morir por estarlo.

Empecé a pensar en todo lo que me preocupaba, viniendome así imágenes. Mi madre ocupaba gran parte de todas ellas.

No podría saber si el frasco era la cura de verdad. Debería haber ido a Alicante para probarlo y podría ser que al menos mi madre estuviera viva y quien sabe, alomejor yo no hubiera venido a esta casa estando mi madre conmigo.

Carlos.

No volvería a verlo.

Cientos de lágrimas se escapaban por la comisura de mis ojos.

Carlos te amo. Espero que sigas hacia delante y que no te pase nada.

Ya solo me hallaba a escasos centímetros de los zombies por lo que cerré los ojos.

........................

........................

¿Sería asi de tranquila la muerte?

¿Había pasado todo y no lo recordaba?

No. Sentía que seguía de pie pero era incapaz de volver a abrir los ojos.

¡Por qué esos malditos tardaban tanto en comerme!

Seguían pasando los segundos que parecían eternos y yo seguía sin sentir nada y sabía que pasase lo que pasase, unos mordiscos de zombies no podían no doler nada.

Cogí la poca valentía que me quedaba y volví a abrir los ojos.

No podía creer lo que estaba viendo.

Era imposible. Definitivamente no podía estar viendo bien.

Los zombies que me iban habían estado tan próximos estaban ahora rodeándome, mirandome, pero me rodeaban. Ni siquiera me atacaban ni me rozaban. Simplemente hacían como si fuera uno más de ellos o como si mi existencia allí no les importara demasiado. Solo lo justo para seguir mirandome.

Fue entonces cuando el último de ellos que me iba a sobrepasar se paró enfrente de mi, acercando lo máximo posible su cara a la mía. Y me miró con una mirada dificil de describir. Había visto ya a varios zombies y la mayoria de las miradas de ellos era horrible, solo con mirarles sabías que eran capaces de lo peor y que simplemente no había inteligencia alguna dentro de ellos y mucho menos sentimientos. Pero estos ojos...Eran diferentes.

No podía apartar la mirada y por un momento me pareció ver más a la persona que anteriormente sería ese zombie que al actual zombie que tenía frente mi. Esos ojos parecían humanos pero todo alrededor de ellos era de zombie. Tenía la misma piel que ellos, andaba practicamente igual, solo era diferente esa mirada. Una mirada que hacía inquietarme cada vez más.

Entonces noté como me ponían un trapo en la boca.

¿Seria morfina?

Si, pues nada más ponermelo noté como me iba desvaneciendo solo pudiendo ver que quien me lo había puesto tenía la mano completamente normal. Era humano.

A la misma vez que caía al suelo volví a observar la mirada que tanto me había impactado. Unos ojos que me miraban ahora con lastima. ¿Era eso posible? ¿Podía mirarme un zombie con lastima? No pude seguir pensando en la respuesta pues ya me hallaba inconsciente.

Aventura zombie *Parte 1 y 2 unidas* (Sin editar)¡Lee esta historia GRATIS!