VII

2K 370 197

"Creo que deberíamos ser solamente amigos", escribió Scott, solo para borrar el mensaje rápidamente después. Se le quedó viendo fijamente a la pantalla de su celular, como si contuviera todas las respuestas a sus preguntas, en total silencio.

Suspirando, se llevó una mano a la cara. No tenía idea de qué hacer. ¿Quería a Hannah? Sí, sin pensarlo. ¿Pensaba que era atractiva? Claro, tenía dos ojos, podía ver perfectamente y era claro que Hannah era algo más. ¿Le gustaba estar con ella? Por supuesto que sí.

Pero, ¿le gustaba besarla? El solo pensarlo le revolvía el estómago de una manera extraña. ¿Le gustaba pasar demasiado tiempo con ella? No. Hannah podía ser demasiado terca y lo desesperaba, aunque nunca se lo diría en la cara. ¿Creía que las cosas eran incomodas entre ellos? Sí. Pero no sabía cómo arreglarlo.

Agradeció haber dominado casi a la perfección el vínculo mental, para evitar que Hannah se diera cuenta de sus pensamientos más secretos. Lo único malo era que Hannah había hecho lo mismo, y si ella no lo quería, Scott no sabía lo que estaba pensando.

Se puso de pie, caminando por su habitación de un lado a otro, intentando pensar. Se quedó quieto al poner la mirada en su pizarra de corcho, notando que algo se había caído. Se acercó a ella, deteniéndose al sentir una tachuela clavarse en la planta de su pie. Haciendo una mueca de dolor, logró quitársela, restándole importancia a la gota de sangre que salió sabiendo que sanaría en segundos.

Notó entonces una foto que se había caído, en el suelo. Reconoció la fotografía al instante. Era una tomada una semana atrás, tal vez más. La pegó de nuevo a la pizarra de corcho con la tachuela, y se le quedó viendo fijamente a la fotografía.

Eran sus amigos. Lydia y Malia, sonriendo mirando a la cámara. Él también estaba ahí. Hannah estaba sentada, mirando a su dirección, pero era fácil darse cuenta de que ella nunca lo había mirado así. Y estaba seguro de que él nunca la había visto así. Había algo en su sonrisa, en su rostro, en sus ojos... en la expresión de su rostro entero. No la había visto así en semanas.

Scott tragó saliva pesadamente. No se sentía mal, pero se sentía confundido, y aun así la sensación de que algo faltaba en la foto no se iba. Su celular sonó, distrayéndolo de sus pensamientos.

Caminó hasta su cama, donde lo había dejado. Abrió la burbuja del mensaje, y leyó el mensaje de Hannah, una y otra vez.

"Creo que debemos ser solo amigos. ¿Hablamos mañana?"

Cerró la burbuja del chat, y una leve sonrisa se extendió por su rostro al ver la foto que tenía de fondo. Eran Hannah y él. Hannah le estaba enseñando el dedo de en medio a la cámara, completamente sucia en lodo, lamiéndole la mejilla a Scott. Scott hacía una muestra de asco a la cámara, pero había afecto en su mirada. Afecto como miraría a una hermana, no a algo más.

 🌙🌙🌙🌙🌙

"Estaba pensando exactamente lo mismo. Hablamos mañana".

Hannah leyó el mensaje, sintiéndose ligeramente aliviada. Descansó el teléfono a su lado, sentada en el suelo. Entre sus manos estaba el anillo. El anillo.

Cuando Hannah lo había descubierto, no sabía qué pensar. No recordaba haberlo obtenido, pero de alguna manera, el sentimiento de solo pensar en perderlo la destrozaba. Y aunque nunca lo admitiría, le gustaba tenerlo colgado en una cadena por dos razones: una, porque se sentía demasiado privado como para que alguien más lo viera. Y dos, porque así lo sentía más cerca de su corazón.

Missing /teen wolf |running #6|¡Lee esta historia GRATIS!