Una vez en el patio interno del hospital, Serge me pasa su móvil.

—Te prometo que haré lo que debo hacer y luego me haré cargo de que el móvil quede hecho pedacitos—le digo a mi amigo.

Él me pasa su bonito IPhone con un poco de reticencia tras quitarle la clave.

—No vas a revisar... ya sabes—me pregunta y no se anima a terminar la frase.

—¿Quieres eliminar algo? De todas maneras no revisaré nada, pero si te sirve para asegurarte, bien.

—No, no—dice un poco tenso—. Confío en ti.

Hacía tanto tiempo que no encontraba a alguien que cediera algo tan importante. Yo no le prestaría mi celular ni a mi mamá.

—Bien—le digo—. Luego, prometo comprarte uno nuevo. Muchas gracias, Serge. No te haces una idea lo importante que es esto.

—Nat, ¿por qué tienes que destruir el móvil después de usarlo? ¿No puedo simplemente restaurarlo de fábrica? Trae una función para ello.

Suspiro. Y esta es la parte de las preguntas con la que no me gusta tener que lidiar.

—Porque no, Serge—le digo al fin—. Necesito revisar algo que pondrá la información de tu celular en manos de...un hacker. Antes de usarlo, seré yo quien lo restaure de fábrica para que no haya datos nuevos. Luego, me encargaré de que tengas celular nuevo.

—¿Un hacker? ¿Acaso podrá revisar mis perfiles y acceder a mi mobile banking, robarme, amenazarme...? Ya sabes, como en las películas de ciencia ficción.

—Esto no es ciencia ficción, Serge. Es la vida real. Y me ocuparé de que no haya datos personales que te puedan involucrar.

Después de que Serge se ha marchado, limpio todo de su celular hasta no dejar absolutamente ningún dato. Descargo un pluggin desde el Hard Deep que lo anexo a un navegador seguro el cual también le descargo y cuando tengo todo esto dispuesto, abro mi usuario de Dirty en una página encriptada. Si ha quedado algún dato de Serge dando vueltas, puede correr peligro si no hago esto, por ello será mejor deshacerme luego del móvil. Precaución.

Tengo un mensaje. Una invitación para una sala de chat privada con Maddie.

Trago saliva y me invade un amargo sabor a bilis en la boca.

Abro la invitación. Hay una que es vieja, la primera, la advertencia que me perdí y concluyó con la muerte de esta chica. La segunda es un vídeo.

Aparece un cartel titilando en letras rojas sobre un fondo negro:

NO CIERRES EL VÍDEO HASTA EL FINAL

NO CIERRES EL VÍDEO HASTA EL FINAL

NO CIERRES EL VÍDEO HASTA EL FINAL

Y empieza.

Hay una cámara grabando a alguien, a una sombra en el suelo lleno de sangre negruzca que ya no es un charco sino una macha. Éste sigue hasta que aparecen unos dedos pálidos sobre esa mancha. Le sigue el brazo y cuando llega al pecho de la chica con blusa ajustada, distingo que se trata de la Doctora Maddie. Reprimo las ganas de vomitar cuando distingo que hay gusanos y otros insectos saliendo del agujero en la carne justo en la base de su garganta donde el asesino ha degollado a la chica días atrás. ¿Por qué carajos conserva el cuerpo? ¿Es que no tiene respeto por los muertos? De hecho... Hay gente en la Internet Sombría que paga por ver este tipo de cosas y se masturba mientras lo hacen pero a mí me da una enormes ganas de vomitar que se duplican en el instante que el que graba, mete dos dedos enguantados en la carne podrida de Maddie.

Y se sumerge.

Con profundidad.

Se mueve hasta sacar un hueso con carne podrida. Son dos huesos. Los muestra a la cámara y capto lo que me dirá: Está en código. Debo descifrar lo que me está mostrando a lo que aparecen pequeños anuncios como si fuese cine de antaño, de esos en blanco y negro sin guión.

I'm sorry de Brenda Lee suena de fondo.

Luego aparecen dos carteles. El primero:

NIVEL II

Abrir la carne

El segundo cartel:

PRESTA ATENCIÓN

Por consiguiente baja hasta el cadáver de la chica que tiene puesta una falda corta. Es su falda de doctora. Posiblemente cuando la asesinó estaba por cumplir un desafío. Pero ¿por qué él tiene el cuerpo? ¿Acaso la policía no lo había encontrado ya?

Mi cabeza llega a una conclusión:

El vídeo lo grabó al poco tiempo de haberla asesinado.

Después de los días que pasaron, la carne se estaría secando en lugar de tener ese estado de pudrición.

Luego se mete en la entrepierna de la chica.

Y le separa las piernas.

Sé lo que va a hacer.

Parpadeo y continúo sosteniendo las ganas de vomitar mientras Brenda Lee dice en su canción "I'm sorry, so sorry".

El sujeto hace lo mismo que mi hermana en la foto con la que me estuvo amenazando. Con dedos abre la vagina de la chica y suena el sonido de una captura de foto. Luego su dedo señala directo a la cámara; me señala a mí. He captado el mensaje, pero, por las dudas, el enfermo muestra otra de sus clásicas placas:

TÓMATE UNA FOTO HACIENDO ESTO CONTIGO MISMA.

¡VAMOS!

¡NO ES TAN COMPLICADO!

Debe ser un Live. Tienes hasta hoy a las 17 horas.

Te ayudaré a que consigas muchos viewers en el momento que lo hagas, Pastelito.

¡Empieza el juego!

Mis ojos están a punto de saltar de sus órbitas.

Luego viene la instrucción siguiente: su amenaza en caso de que no cumpla...

Le da la vuelta al cadáver de Maddie.

Y con una tijera, le abre una zona lateral de su cráneo.

Luego el vídeo se termina.

No lo he entendido, pero si no lo explicó es porque está seguro de que yo podré descifrar qué significa eso tan aberrante que hizo con Maddie.

Hasta que lo capto.

Le ha abierto la cabeza en la zona que mi mamá tiene el tumor.

En medio del dilema si llorar o enviar todo a la mierda, no logro contenerme más y suelto un vómito horrible en medio del patio. Siempre he sido una chica con el estómago sensible, pero este tipo de cosas superan mi umbral de tolerancia.

Puede que eso haya sido una simulación digital, sin embargo, no estoy en condiciones de ponerlo en duda.

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