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Ellos estaban rotos mucho antes de que lo hubieran notado.

Sin odio, sin amor, no había nada. Absolutamente nada.

________ tenía la creencia de que todo sería más fácil de llevar si aunque sea hubiera algo de odio involucrado. Pero no lo había, y definitivamente no sabía si eso era una bendición o una maldición.

Así que ahí estaba; sintiéndose tan sola como un barco que se hundía poco a poco en medio de la nada. Sin nadie a quien pedirle ayuda y sin ninguna señal positiva dirigiéndose hacia ella.

¿Cómo podía sentirse tan sola incluso cuando la luz de su vida estaba en la misma casa que ella? ¿Cómo él podía hacer que su presencia en casa fuera casi imperceptible, tan solo lo suficiente para hacerla sentir que era la única ahí?

Y tal vez sí lo era.

Él podría estar ahí físicamente pero la su parte más importante se había ido hace tiempo.

Su corazón se había ido. Se había ido por completo y sin preocuparse por dejar aunque sea un pedazo de él. Niall simplemente se lo había arrebatado de sus manos cuidadosas, dejándola sin nada más que cuidar que ella misma, y a pesar de que eso ya era mucho, especialmente ahora, ningún corazón se compararía con el de él.

La verdad era que _______ no veía nada divertido en cuidarse a sí misma. Después de haber pasado 3 años cuidando del corazón del chico ojiazul, dedicándole lo mejor de ella, admirando la bondad con la que se comunicaba con el mundo exterior, imaginando toda una vida con él a su lado y siempre teniéndolo en casa esperando por ella, simplemente se había olvidado de lo que se sentía no tener cerca su presencia.

Sí, él solía irse de gira y pasar meses sin ir a casa, pero al menos siempre había tenido la certeza de que volvería con ella.

"Siempre dejo mi corazón en casa contigo, porque no le pertenece a nadie más que a ti, ni siquiera a mi," él siempre diría.

Y pensando en las muchas veces en las que había tenido que tranquilizarla y asegurarle su amor hacia ella, ahora le era difícil creer en cualquier cosa que en algún momento le hubiera mencionado.

¿Cómo podía sentirse tan lejos de eso y tan cerca de nada ahora? ¿Cómo era posible que pasara eso?

Pero una vez más, eso es exactamente lo que estar enamorado causa a una persona. Si bien podía ser la sensación más hermosa e indescriptible en la vida de una persona y ser el fuego que alimenta su mente para pensar de la manera más bella y ver la vida tan brillante, también podría ser una sensación desgarradora.

En algún momento Niall había decidido que ella ya no era lo suficiente para su corazón y nada podría haber causado más dolor en ella. No hoy, no nunca.

Los primeros cambios había sido tan sutiles que ni siquiera se percató de lo mucho que estaba sucediendo sin que ella fuera consciente del camino que estaba tomando su relación.

Sus abrazos se habían vuelto cortos y fríos, algo que algunos conocidos harían por respeto simplemente. Sus besos se volvieron descuidados y apresurados, algo que no debería pertenecer a la rutina de dos enamorados. Incluso sus súplicas de "sólo uno más, amor" o "¿De verdad tienes que ir a trabajar hoy? Quiero quedarme aquí contigo todo el día." eran desconocidas para ellos. Sus conversaciones, que alguna vez había ido de las cosas más absurdas, sin sentido y divertidas a pláticas profundas y serias, se habían convertido en pequeños intercambios de palabras de vez en cuando.

Incluso el brillo en los ojos de Niall se había apagado, ese brillo que solía emerger de ellos cada vez que la miraba, se había convertido en nada más ni menos que pura indiferencia. Y si alguien le hubiera preguntado si a Niall le importaba eso, ella claramente habría contestado que no.

Imaginas | Niall Horan¡Lee esta historia GRATIS!