Venganza

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El mármol helado bajo sus pies descalzos junto al andrajoso y mojado atuendo de esclava que lleva puesto hace que el frío se cuele mas alla  de sus huesos.

Se detiene a pocos metros intentando contener el coraje que bulle dentro de ella al darse cuenta de que no solo es Damian Al Ghul quien está esperándola en sus aposentos.

Detrás del joven que la mira sin la menor emoción en el rostro hay otro par de ojos que la observan divertidos y sádicos.

Lo reconoce al instante. Jason Todd, desertó de Gotham tras acabar con la vida del monarca y su séquito de fieles y devotos aprendices.

Buscado por alta traición durante años encontró refugio y protección bajo el manto del Al Ghul y desde entonces las conquistas como líder de su ejercito se cuentan por cientos extendiendo así los dominios de su protector hasta limites nunca antes vistos.

Nadie se ha atrevido a darle caza adentrándose en el reino, incluso fuera de éste el terror que genera el nombre del Al Ghul es suficiente para mantenerse a una distancia prudente del que es considerado su mano derecha.

En un intento de mantener la compostura necesaria para seguir con la farsa toma aire y avanza unos pasos mas sin apartar ni por un momento la mirada de los ojos del profugo asesino.

-...Me voy a divertir mucho contigo.

Ella no es una mujer debil que se deje intimidar facilmente y asi lo demuestra cuando le sonrie de manera provocadora.

-En un rato hare que esa sonrisa se borre por un largo tiempo de tu cara.

-Dejanos solos.

Y como perro obediente a su amo el asesino se echa a andar pasando al lado de la hechicera.

Se detiene justo en ese punto y con una ternura mal aparentada acaricia el rostro de la muchacha mientras susurra en su oido.

-Reserva algo para cuando llegue mi turno "princesa".

El enfasis en la ultima palabra hace que todas las alarmas salten pero no esta dispuesta a que él lo note.

Al ver que la hechicera ni siquiera se digna a mirarlo la caricia que hasta ese momento ha sido casi casi cariñosa se transforma en un agarre brusco y doloroso mientras lame desde la mandibula hasta su sien de forma obscena.

-Suficiente.

Y de nuevo la voz del joven actua como freno ante el impulsivo asesino.

Una vez solos es Damian quien camina hasta llegar a ella.

Sin previo aviso la toma por sorpresa desgarrando el maltrecho vestido con sus propias manos, dejando a la joven expuesta frente a él.

No se resiste, su aura es tan pesada que por momentos la aturde.

Cierra los ojos intentando concentrar todo el poder que tiene para acabar con él en el primer intento, sabe que si falla no tendra una segunda oportunidad.

Antes de que pueda reunir toda su energia nota el suave y calido roce de lo que parece ser una cobija.

Al abrir los ojos ve que no es nada de eso. Damian esta acomodando su propio manto alrededor de sus hombros.

Desconcertada le agradece en un susurro mientras él se vuelve y camina hasta llegar al lecho, una vez alli con un gesto de su mano la insta a tomar asiento a su lado ofreciendole con la otra una copa.

Obedece y acepta sin pararse a pensar en las verdaderas intenciones del joven. Algo en él la empuja a ceder ante cualquiera de las peticiones que le proponga.  Segura de que se debe tratar de un hechizo sostiene la copa sin atreverse a beber, recordando como al llegar uno de sus captores le ofreció agua en un recipiente muy parecido a éste.

-Abdomen, muslo, cadera, rodilla, pecho...¿Han sido mis hombres?

Se sonroja al darse cuenta de que los pocos segundos que ha estado desnuda frente a él han bastado para que se dara cuenta de todas sus heridas, incluso de algunas que ni ella misma sabia que tenia.

-...

-... Recibiran el castigo que se merecen...

-....¿No se supone que solo actuan bajo tu mandato?

-...Que te hirieran no fue lo que les ordene.

-... Soy una exclava ¿porque tanta molestia?

-... Sé quien eres... Y he de reconocer que intercambiar tus vestimentas con una de tus esclavas a sido una idea ingeniosa, pero para nada util.

-Entonces no tiene caso seguir con la farsa...

La hechicera se levanta y se pone frente al joven, envuelta en su magia revela su verdadera forma.

Se acerca amenazante al chico dispuesta a acabar de una vez.

-¿Me crees tan iluso como para traerte hasta aqui sin tener nada preparado para contener tus poderes?

-.....Reducire tu reino a cenizas... contigo entre ellas...

-... Te ofrezco algo mejor... Algo que no podras rechazar.

-¿Que puede haber mejor que verte suplicar?

-¿La libertad de tu madre no te parece suficiente?

-... Eso no es posible, ni siquiera yo he podido traerla de vuelta.

-Ya ha sido liberada.Está en este castillo, podras verla cuando aceptes mi propuesta.

Sabe que no miente, como tambien sabe que ni con todo su poder puede hacerle frente.

-¿Quien puede ser capaz de enfrentarse a Kal - El y salir ileso?

-Perdí muchos hombres y tuve que acabar yo mismo con su vida... Pero todo eso no importa ahora que estas aqui.

-¿Que puedes necesitar de mí cuando ya has sido capaz de vencer al mismisimo Clark?

-Te quiero de mi lado cuando tomemos el templo de Constantine .

-Es un suicidio...

-Tambien lo era conquistar Metropolis y heme aquí.

—¿Cuando todo termine mi madre y yo seremos libres?

—Sí.

—Quiero verla.

—Todd te acompañará hasta las mazmorras, las hemos adecuado para ti.

Por primera vez el joven sonrie y al hacerlo un escalofrio recorre a la hechicera...El vacio en sus ojos deja claro que es un hombre sin escrupulos...Convencida de  que la compañia de Jason es preferible antes que la del Al Ghul se deja llevar sostenida del brazo por el asesino que sin ninguna vergüenza se acerca a su oido y susurra...

—El camino hasta las mazmorras es largo... quizás hagamos alguna parada por el camino...ya sabes para descansar...

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