Capítulo 23

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El trayecto en coche se me hizo bastante largo, ninguno de los dos se dignó a decir nada. Yo quería decirle tantas cosas que las palabras ni me salían. Así que al final no le dije nada, como siempre. Eso me llevó a pensar en qué es lo que podría haberme hecho Ethan si Oliver no hubiera aparecido. Estaba dispuesto a acostarse conmigo sin mi consentimiento y encima por culpa de Sarah e Isaak. No me había comportado tan mal con ellos para que me hubieran hecho aquello. ¿Qué clase de amigos se supone que son? Sé que nuestra amistad no ha terminado de la mejor manera pero hacerme aquello ha sido demasiado.

Intento quitarme todos esos pensamientos de la cabeza, ¿y cómo lo consigo? Lo consigo mirando a Oliver mientras conduce. Estaba tan guapo disfrazado de pirata. Espero que todo se arregle entre nosotros, jamás me perdonaría perderle por una tontería. Sí, haber dejado a Oliver por no hacerle daño a Isaak ahora me parecía una tontería. La más grande que he cometido.

(...)

Pensaba que me iba a llevar a su casa pero cuando aparcó el coche las vistas que vi por la ventana no me sonaban de nada. Bajé antes de que él pudiera abrirme la puerta, estaba desconcertada. No reconocía este lugar. Estábamos en las puertas de una urbanización de adosados. Las casas eran todas iguales, solo se las podía distinguir por el número de la puerta. Me quedé mirando a Oliver, esperando a que dijera algo y me aclarara que hacíamos allí.

—Te dije que te iba a llevar a mi apartamento— señaló todas las casas. —Ahora vivo aquí, en el número 18— asentí.

—Guay— mii respuesta pareció que le hizo gracia.

Me alegró escucharle reír, parecía que hubieran pasado siglos desde la última vez que lo hice. Nunca debí de haber roto mi relación con Oliver, y mucho menos por Sarah e Isaak. Él me hacia bien, era increíble que a pesar de lo que acababa de pasar horas atrás Oliver consiguiera evadirme de la realidad, y ahora mismo eso era lo que necesitaba. Tenía que sacarme a Ethan de la cabeza.

Entramos en su nueva casa. Por fuera ya se veía bastante grande, pero por dentro aún lo era más. Tenía tres plantas. En la primera, tenía un salón que comunicaba con la cocina, y aparte tenía un cuarto de baño. Y luego, en la parte de arriba tenía las habitaciones, la suya y una de invitados, más un cuarto de baño en cada una. Y cuando pensaba que me lo había enseñado todo, había otra planta baja, pero esta estaba en reformas ya que todavía no sabía para que la iba a utilizar. Después de hacerme un minitour por su nueva casa, acabamos en su habitación. La tensión se podía cortar con tijeras en aquellos momentos. Oliver se sentó en la cama sin decir nada, y yo no sabía que hacer ni que decirle. Tenía que armarme de valor y romper el hielo. Y eso fue lo que hice.

—Oliver, ¿todavía me sigues queriendo?— necesitaba que me dijera que sí. Necesitaba que me afirmara que todo lo que me dijo era mentira. Que mientras estuvo conmigo, no estuvo con nadie más. De verdad que lo necesitaba.

—No lo sé, en estos momentos no sé muy bien qué es lo que siento— evitó mirarme a la cara mientras hablaba, lo único que hacía era mirarse las manos, y eso me ponía más nerviosa, porque muy en el fondo estaba deseando que esas manos me tocaran a mí. Quería sentir su tacto en mi piel, no el de Ethan. —Bueno, en verdad sí que tengo una respuesta. Yo ya no estoy enamorado de ti Allison— si lo que me estaba diciendo era verdad, ¿qué sentido tenía que me quedara allí escuchando aquellas palabras? Pero entonces, siguió hablando. —Ahora estoy mucho peor que antes, creo que vivo por ti. Todo este tiempo que hemos estado separados, ha sido un infierno para mí. No he podido dejar de pensar en ti. Y siento que he perdido el control, he llegado a pensar que te necesitaba incluso para respirar. Imagínate cómo es sentirse así— ¡Ay Oliver! Si supieras que yo he sentido eso desde hace más tiempo que tú... No quería que saliera corriendo si le decía lo que de verdad sentía por él.

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