Suspiré.

- Yo tampoco lo sé, Connor.

Se rascó la cabeza como si estuviera pensando en qué hacer.

- Bueno... Gracias igualmente, Crystal. ¿Me podrías avisar si te lo cuenta?

Asentí y después de despedirme, continué hacia clase.

***

Me metí una cucharada de sopa en la boca. Estaba asquerosa, pero estaba pensando tan profundamente que no me di cuenta hasta que Dylan me lo dijo;

- Crystal ¿estás bien? Porque no sé cómo te puedes estar comiendo una sopa que parece que es del año pasado.

Saboreé por primera vez la sopa que había estado tomando. Casi la escupo en el plato pero me la tragué por cortesía.

Dylan se reía y mientras, yo intentaba quitarme el sabor a sopa caducada con agua.

- La próxima vez no me avisas -le dije.

Luego seguimos comiendo sin decir ni una palabra, como siempre hacíamos. A veces, Dylan seguía siendo el mismo chico silencioso que era cuando le conocí, y eso me gustaba.

Pasó un rato y vimos a Anthony acercarse a nuestra mesa. Tímidamente, nos preguntó si podía sentarse con nosotros y obviamente le dejamos sin dudarlo.

En un momento dado, a una chica de la cayó la bandeja de comida al suelo. Estaba al lado nuestro por lo que el sonido de un vaso y un plato romperse sonó extremadamente alto.

Anthony y yo nos pegamos un susto y Dylan se apretó una mano fuertemente contra la cabeza, como si le doliera.

Anthony se levantó para ayudar a recoger los cristales del suelo, pero yo estaba demasiado ocupada mirando qué le pasaba a Dylan. Seguía con la mano en la cabeza, pero ahora se agarraba un mechón de pelo, cómo si lo quisiera arrancar.

Le miré preocupada hasta que dejó caer la mano en la mesa.

Anthony ya había terminado de ayudar así que se volvió a sentar con nosotros. Seguramente se estaría preguntando por qué no habíamos ayudado cuando estábamos al lado, pero no dijo ni una palabra.

***

Al terminar de comer, nos fuimos hacia nuestras casillas, y cuando Anthony cambió de dirección porque la suya estaba en otra parte, aproveché para hablar con Dylan.

- Dylan ¿Tienes resaca?

Se paró para mirarme con una expresión sorprendida.

Había acertado.

Ya había visto a Ashley en ese estado varias veces, y sabía que uno de los afectos de la resaca era que los sonidos resonaban mucho más fuertes en la cabeza.

- ¿Por qué has bebido? -le pregunté en voz baja para que la gente que pasaba por allí no me oyeran.

- No es tu problema Crystal -me respondió en un tono cortante.

Me callé durante un momento. 

- Puede que no sea mi problema -le dije enfadada- Pero si decides emborracharte antes de ir al colegio, te aconsejo que disimules, porque se te nota.

- Sé perfectamente lo que hago, y tampoco es que necesite tus consejos.

Me miraba sin expresión, aunque se notaba el enfado en su voz.

Le miré con odio y me alejé de él con pasos firmes.

Le intento ayudar y, además de pasar de mí ¿me dice que no es mi problema?

Cabrón.

***********************

Heey :D

Perdón por el capítulo tan corto, no tenía mucha inspiración.

Me gustaría preguntaros una cosa; ¿Desde hace cuánto seguís la historia cada uno? O sea, varios días, o un mes, o varios meses… ya me diréis vosotros :)

Si votáis o comentáis se agradece <3

Saludos desde la silla donde estoy sentada,

-Sarita :) <3

 

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