-tu también te vas a enfermar, cámbiate esa remera, y también tengo unos pantalones que te pueden servir- me doy la vuelta y ahora ella llevaba puesto unos pantalones corto, remera sin mangas y nada se sostén.

-gracias-tome las prendas que me había dado, pero antes de comenzar a desvestirme le indique con mi dedo para que se diere la vuelta-si yo  no puedo ver lo tuyo, tu tampoco puedes ver lo mío. Por favor date la vuelta.

Solo lo hice para molestarla y lograr sacarle la sonrisa que me estaba dedicando ahora, volvió a cruzar los brazos sobre su pecho, pero al ver que no cedía, se dio la vuelta.

Me despoje rápidamente de mi ropa mojada y me cambie por las que me había pasado, la remera era algo demasiada ajustada y los pantalones me quedaban cortos. Me incorpore y me acerque hasta el oído de Payton, quien todavía seguía de espaldas.

-listo, puedes voltearte-le susurre al oído haciendo que su cuerpo se estremeciera, pero siguió sentada sobre su talones y no se daba vuelta. Decidí tomar la iniciativa y pase mis brazos por su cintura. Mi pecho quedo pegado a su espalda y apoye mi mentón en su hombro.

-no me alejes, por favor. Háblame. ¿Qué es lo que estas pensando?

-en lo que hicimos.

-¿no te gusto?

-me encanto-se acomodo lentamente para quedar de frente a mí.

-¿entonces porque huiste?

-vergüenza, pudor, miedo. Brandon eres la primera persona que beso en seis años, y si le agregas que estamos desnudos y nos habían atrapado. Lo primero que atine hacer fue salir corriendo- sus palabras me calmaban, y tenía unas ganas tremendas de volver a besarla.

Acaricie suavemente su mentón y me acerque a su mejilla, la bese allí y luego subí a su cien, comencé a besar cada centímetro de su rostro retrasando llegar a su labios aunque me estuviera quemando por dentro por hacerlo. Cuando ya no quedo centímetro de su rostro sin besar hice lo mismo que la primera vez, pase mi pulgar por su carnoso y rosado labio inferior el cual ella beso suavemente y ya no me pude aguantar más, necesitaba besarla, y como si me estuviera leyendo la mente, me tomo con sus manos por la nuca y me acerco a sus labios.

Es la primera vez que me sentía nervioso al besar, no sabía cómo actuar. Tenía ganas de posar mis manos por todo su cuerpo acariciarla, desnudarla, pero sabía que con ella tenía que ir lento, lo cual me estaba costando mucho, sobre todo por los pequeños gemidos que largaba cuando mi mano se ponía en contacto con su piel.

Lentamente nos dejamos caer y terminamos recostados. Payton termino recostada sobre su espalda mientras que yo me encontraba arriba de ella, mi manos se poso en su cintura y lentamente la comencé a subir sin dejar de besarla, ella comenzó a imitar mi movimiento logrando hacerme estremecer. Tenía que calmarme. Me separe y deje mi frente apoyada a la suya. Ambos respirábamos con dificultad.

-me encantas-fue lo único que pude decir y ella sonrió, me deje caer a su costado pero inmediatamente la acerque a mi cuerpo, ella hundió su rostro en mi cuello y respiro profundamente.

-me gusta como hueles

-¿y a que huelo?

-es como algo fresco, cítrico y Brandon.

-¿a si? Pues tú hueles a vainilla, eres como una galleta andante a la que quiero comer todo el tiempo-me acomode y comencé a mordisquear su cuello, logrando que se riera y comenzara a moverse.

-Brandon, basta, nos va a oír. Será mejor que te vayas.

-no, todavía no, por favor-me acomode un poco mas y atraje nuevamente a mi cuerpo.

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