Capítulo 1: ¡¿Es que todos le veían cara de stripper o qué?!

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—Entonces, ¿Por qué tengo que vestir esto?

No pudo evitar preguntar simplemente al ver cómo su pecho era cubierto —más o menos— por una camisa que parecía ser dos tallas más grande que él, de color sangre y que brillaba más que la propia brillantina de las mangas. Tal vez podría soportarlo si sólo se tratara de ello, pero no. Lo que más le molestaba en sí eran los pantalones negros que parecían apretar sus piernas hasta arrancarles los músculos y levantar su trasero lo más que podía. No. No estaba cómodo.

—Ya te lo dije, Taehyung —y ahí estaba la suave voz de su ahora jefe, Kim Seokjin, dueño de Peach, mirándolo de arriba hacia abajo maravillado—, esto es un club nocturno, no un convento. Es necesario que vistas así para que te veas deseable y los clientes se sientan satisfechos contigo.

—Yo soy mesero, no stripper. Sirvo bebidas, no mi cuerpo en bandeja.

—¿No es lo mismo? —respondió Jin con simpleza mientras observaba el esmalte de sus uñas.

—No, no lo es, hyung.

—Pues te contrato también para que bailes en ambos turnos. Si aceptas, las tangas están en el cajón más alto de donde sacaste este uniforme. Te recomiendo la rosada con diseño princesa.

El rostro de Taehyung formó una mueca muy extraña, casi como si hubiera comido limón y la lengua se la hubieran sazonado con sal y pimienta. Es que, la simple idea de andar como Tarzán moviéndose en un tubo con caderas de Shakira, le daba miedo y... sí, sólo miedo.

—No, gracias. No estoy tan necesitado de dinero como para mostrar mi cuerpo y que personas desconocidas, con la esperanza de llevarme a su cama, me metan billetes en la liga de mi ropa interior.

—Es un desperdicio —agregó el pelirosa de anchos hombros y socarrona sonrisa—. Tu lindo rostro de muñeca hubiera hecho reventar este lugar. No puedes culparme por encontrarte perfecto para que seas mi atracción principal.

Sin hacerle mucha gracia la comparación, negó con la cabeza y le dio la espalda a Seokjin para irse hacia los vestidores. No es que Taehyung fuera quejoso y mucho menos exquisito, pero tenía límites respecto a la exhibición de su cuerpo en ese tipo de lugares donde omegas como él parecían prender la llama de los alfas necesitados de sexo y tonterías de ese modo.

—Vaya, así que Jin te va a mandar de frente a la zona VIP. Interesante.

Luego de terminar de colocarse el mandil negro en las caderas, giró hasta encontrarse con Chanyeol apoyado en el casillero más cercano a la puerta. Este ya estaba completamente vestido y lucía muy bien con su cabello negro tirado hacia atrás. ¿Qué decir? Chanyeol era un beta muy requerido en ese lugar por su gran atractivo, su carisma y su habilidad con la creación de tragos que te mandan a dormir.

—Buenas noches, hyung —Taehyung dio una reverencia antes de acercarse y mostrarle una sonrisa preocupada—, ¿Y qué es eso de la zona VIP?

—Sabes que Peach es muy conocido por su buen entretenimiento y su excelente servicio, por lo que con el paso de los años ha atraído a una nueva y exclusiva clientela. Ya sabes, empresarios, mafiosos o, sencillamente, gente rica que quiere diversión. Ellos conforman la gente especial y tú los vas a atender —explicó con simpleza—. Son las cabinas del segundo piso.

—¿Yo? —cuestionó con urgencia a la vez que parecía tener un ataque cardiaco—. No lo creo. Seokjin-hyung todavía no me ha dicho nada sobre dónde voy a dar los servicios. A las justas llegó a darme la ropa.

—Estoy seguro de lo que digo, Tae.

—Yo le digo que no lo creo. Acabo de llegar a trabajar esta noche y es más probable que comience con lo básico.

ɴᴇᴠᴇʀ ɢɪᴠᴇ ᴜᴘ, ᴀssʜᴏʟᴇ┊ᴋᴏᴏᴋᴠDonde viven las historias. Descúbrelo ahora