Capítulo 10: Mundo Cerrado.

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Inmediatamente llegó a casa puso la comida a calentar en la estufa a flama baja para después encerrarse en su cuarto. En ningún momento había dejado de oler la sudadera de Carter, el aroma lo tenía hipnotizado.

Se encontraba acostado en su cama en posición fetal abrazando la sudadera con desespero a la vez que en su rostro se formaba un enorme sonrojo y su pantalón comenzaba a apretar.

En medio de su ensoñación llegó a escuchar a su padre abrir la puerta del departamento y entrar junto con sus hermanos mientras que avisaba de su llegada. Su progenitor pareció notar su ausencia, pues segundos después de haber llegado, su padre fue a tocar a su puerta. No contestó, en un intento por fingir estar durmiendo. Esto fue efectivo y el hombre de casi dos metros se alejó de la puerta.

Pero a Andy le fue imposible poder respirar con tranquilidad, pues podía sentir como sus hormonas estaban actuando en su contra para hacerlo sentir exitacion y reaccionar al aroma del Alfa.

—Carter... —dijo en un suspiro enamorado del cual se dio cuenta unos segundos después.

Lanzó la sudadera hacia algún lugar oscuro de la habitación y se mantuvo sentado en la cama, inmóvil.

—¿Qué carajo acabo de decir?

Se sentó en el borde de la cama y recargó sus codos sobre sus rodillas a la vez que sus manos iban hacia su cabeza. Su erección había desaparecido y ahora su cerebro trataba de procesar toda la información en ideas que iban y venían hacia él.

—Ok, Andy, cálmate. —saco un bate de béisbol de debajo de su cama—Analiza la situacion y trata de no romper nada en el proceso.

El castaño comenzó a dar vueltas por la habitación mientras que le daba vueltas al bate con una mano y la otra se mantenía en su cintura.

—Si bien, acabo de decir su nombre de una manera poco convencional, pero eso no quiere decir que me guste. Es decir, puede que solo sea mi instinto Omega-malvado en acción que se siente atraído por la presencia de un Alfa, pero si es así entonces ¿Por qué no pasa lo mismo con Dean y Raymond? ¡Tampoco soy tan débil como para caer ante él! —sus expresiones cambiaban constantemente de manera cómica al igual que su tono de voz—¿Y si todo esto es parte de un complejo plan de los Alfas para experimentar con mi nueva personalidad Omega? ¡No tiene sentido!

Golpeó con el bate el bote de basura que se encontraba vacío y fue a rebotar contra la pared.

—Andy, ¿Estás bien? ¿Estás utilizando otra vez el bate? —habló su padre del otro lado de la puerta—Creí que ya habías superado esa etapa.

—¿Ah sí? Pues yo también lo creía.

—Esta bien mientras no vuelvas a romper la ventana como la otra vez ¡Y ya ven a comer o se acabará el mole!

—¡Comeré más al rato!

—¡Donde no comas, escuincle del demonio!

Ignoró el apodo con el que lo llamaba su padre y volvió a sus dudas existenciales.

—Entonces, en conclusión, no me siento atraído como tal por Carter, solo es un efecto secundario de ser Omega porque si no lo fuera entonces no sería lo mismo. Pero eso no explica el porqué estuve a punto de besarlo.

Los colores subieron a su rostro y en un arranque de ansiedad lanzó el bate con dirección a la ventana donde apareció de repente Raymond que por suerte logró evitar el proyectil de Andy que terminó cayendo al cubo de basura que estaba afuera.

—¡Wow, que buen tino tienes! —atravesó la ventana y entró al cuarto de Andy—Pensé que ya habías superado esa etapa.

—Cállate. —se lanzó boca abajo a su cama intentado olvidar el hecho de que estuvo a punto de masturbarse oliendo la sudadera de Carter.

Un Amor Que No Quiere Ser¡Lee esta historia GRATIS!