Conociéndote.

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-¿Que dijiste? -pregunte aún adormilado.

-Que ya les toca. -repitió Albert.

Mire a la rubia parada frente a la cama con sus brazos cruzados y su tipica expresión fria. Asentí repetidas veces y me levante tratando de no despertar a Sebas que dormía como si fuera la silueta del cadaver de una escena del crimen.

Albert se acostó donde yo dormía y Luis se fue a acostar con su hermana, no sin antes arrojarme una mirada asesina, el mensaje estaba claro: "NO LA TOQUES", yo solo para molestarlo le mostre una cara pervertida subiendo y bajando las cejas. La rubia se acercó a la entrada, se sento en el suelo y se recostó en la puerta, yo por otro lado me dirigí a mi bolso para buscar algo.

-¿Que haces? -preguntó la chica con fastidio.

-Busco mi Ipod. -respondí casual.

-Sabes que vamos a vigilar para que no entren esos malditos, ¿verdad? -preguntó la chica retorica con molestia. La ignoré y saque mi Ipod junto a mis audifonos.- No te atrevas a ignorarme. -dijo la chica ofendida.

-¡Queremos dormir! -dijo Albert con la cabeza cubierta por la almohada. Yo mire a la chica que se encogió un poco en si misma, yo le ofrecí una sonrisa burlona, a lo que recibí un lindo gesto de su dedo medio.

-Silencio porfavor. -pedí acercandome con falsa amabilidad y me sente en el suelo recostado en un gabetero cerca de la puerta.

-No puedes escuchar música ahora, tienes que estar pendiente por algún ruido. -exclamo molesta, pero manteniendo la voz baja.

-No, para eso estas tu aquí. -dije colocandome uno de los audifonos, se que estaba siendo molesto, pero no iba a hacerle todo tan comodo por como me trató en el centro comercial, ahora le tocaba a ella ser molestada.

-"Ah claro, así si tiene más sentido." -dijo ella sin intentar disimular su sarcasmo.

-Solo avisame si escuchas algo, yo te protegere. -dije arrogante mientras buscaba la banda que escucharía.

-Ja, recuerdame quien te sal... -lo demas no pude escucharlo, pues ya había reproducido "Believer" de Imagine Dragons.

Cerré mis ojos y me dejé inundar por la letra de la canción, aunque estuviera en ingles, mi manejo de ese idioma mejoraba cada vez más con el tiempo. Todas mis tensiones se dispersaban cada vez que movía mi cabeza al ritmo de la música, de cierto modo me sentía teletransportado cuando escuchaba música, pero no cualquier música, yo siempre fuí muy selectivo en cuanto a mis gustos musicales, cosa que heredé de mi padre, el me enseño que las canciones no son todas de imbeciles repitiendo una y otra vez una palabra haciendo referencias sexuales todo el tiempo.

El siempre oía artistas americanos, Ray Charles, Frank Sinatra, Louis Amstrong, Michael Jackson, etc. Aunque muchas veces escuchaba artistas latinos como: Miguel Rios, Francisco Cespedes, Ilan Chester, Ruben Blades, entre muchos otros. Durante mi crecimiento mi padre solo escuchaba música real, que transmitían sentimientos, que movían corazones, que NO degradaban a las mujeres y las hacían ver como un trozo de carne y nada más. Era música real, arte, expresión sin pelos en la lengua, sin restricciones. Con el tiempo fui descubriendo mi propio estilo, escuchaba artistas más recientes, modernos pero con ese estilo anticuado o los que sean más originales como: Jared Letto, Eminem, Calle 13, Foo Fighters, Bruno Mars (mi tocayo favorito), Imagine Dragons, Charlie Puth y muchos más, incluyendo a los artistas que marcaron mi crecimiento.

Lamentablemente mi paz fue bruscamente interrumpida cuando sentí que me arrancaban un audifono de la oreja izquierda.

-Auch, ¿que pasa? -pregunté molesto a la rubia.

Zombienezuela. ¡Lee esta historia GRATIS!