Capitulo 25: Contaminación

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  𝓝𝓪𝓻𝓻𝓪 𝓔𝓻𝓲𝓴𝓪 

Estuve envuelta en un profundo y longevo sueño durante aproximadamente dos días debido a la agresiva medicina.

En las noches, el Oráculo emergía ante mi con la intención de advertirme, aunque en la mayoría de las veces estos sueños a penas duraban un par de segundos, finalmente conseguí recordar uno de manera clara;

~•~

— Erika. susurraba la lejana voz del Oráculo, en tono desesperado—.
Erika...

Agobiada, intente encontrar de donde procedía la voz, misión que en cada sueño intentaba cumplir. Antes de que fuese demasiado tarde, corrí hacía la nada siguiendo el débil hilo de voz que flotaba en la atmósfera.

— ¡No te vayas! rogaba, corriendo en todas direcciones—. ¡Te encontrare, necesito oír tu voz!

— Rápido... no tenemos mucho tiempo.

Alguna fuerza estaba interfiriendo con el contacto entre ambas, haciendo casi imposible oír sus mensajes. A pesar de todo, no me rendí y seguí corriendo, negándome a volver a perder el rastro del Oráculo de nuevo.

Con un último esfuerzo, conseguí imponer mi poder y visualice en la lejanía la luz multicolor que desprendía, hasta llegar hacia ella. Instintivamente, la abracé, sin sentir un calor físico pero si psíquico que hizo estremecerme.

Acaricio mi mejilla con dulzura, y se dirigió hacia mi en un tono suave;

— Debes de ser fuerte, recuerda que la venganza y el mal solo te llevara a tu misma destrucción. Tu poder es más robusto de lo que crees, no te dejes llevar por draco in malum.  (ᴱˡ ᵈʳᵃᵍᵒᵐᵃˡᵛᵃᵈᵒ)

Sus palabras dulces de animo y apoyo me recordaron a la cercanía propia de mi madre. Me recosté en su pecho, eramos nosotras contra la inmensidad de la oscuridad.

— Ten cuidado, esos horribles seres humanos acechan en los alrededores del Cuartel dispuestos a acabar con tu vida. me advirtió, con cierto tono de miedo—.
Los mer...

No pudo continuar, ya que la oscuridad nos engullo a ambas en un instante. Paralizada, vi como el Oráculo era devorada mientras la presencia siniestra penetraba en mi sin ninguna piedad. Entre mis chillidos de terror, reconocí las risas malévolas de Ashkore y el demonio.

Esas risas me advirtieron de lo que estaba a punto de ocurrir.

~•~

𝓝𝓪𝓻𝓻𝓪 𝓜𝓲𝓲𝓴𝓸 

La Sala de Cristal se encontraba vacía, a excepción de mi presencia junto a la de Leiftan, quien me estaba ayudando a rellenar una decena de documentos casi infinitos.

Estúpida Faelienne [ELDARYA] Donde viven las historias. Descúbrelo ahora