—Bien, me largo. —Acuario comenzó a caminar alejándose de ellos.

—¡Acuario, espera! ¡No debemos separarnos, hay que estar juntos! —dijo Leo levantándose.

—No Leo, a ti solo te preocupa que Cáncer este contigo. —Habló ella sin girarse a verlos, y después siguió su camino.

—¡Acuario! —gritó Leo, pero ella lo ignoro.

—Déjala, no me sorprendería verla después malherida por su estupidez. —dijo Cáncer mientras se levantaba y sacudía el polvo de su ropa.

—¿Por qué siempre tienes que discutir con ella? —preguntó Leo, ella lo vio confundida—. Siempre se la pasan discutiendo, y ahora casi morimos por ello. —dijo algo enojado.

—En primer lugar fue su culpa, si no estuviera a todo momento contradiciendo lo que digo no estaríamos en esta situación. —explicó ella también comenzando a enojarse.

—Eso no es suficiente motivo para decirle que se largue, se supone que debemos trabajar en equipo para salir de aquí, y no parece que quieras hacerlo. —Cáncer chasqueo su lengua.

—Yo no trabajo en equipo, no la necesito a ella, ni a ti ni a nadie más para salir de este lugar. —dijo sin importarle herir al León.

—Sin embargo yo vine por ti, y a pesar de los conflictos Acuario también lo hizo. Fue capaz de dejar su orgullo para salvarnos ¿Por qué tu no puedes hacer lo mismo y por una vez trabajar en equipo? —preguntó algo frustrado.

Cáncer no sabía que decir, se había quedado sin palabras.

—¿Qué esperas que haga? —habló Cáncer después de unos minutos.

—Quiero que te calles y escuches a alguien más que a ti misma. —Ella lo miro enojada, pero no discutió más.

Duraron un par de minutos en silencio, cuando un fuerte golpe los alerto.

Aquel extraño robot había atravesado el muro y ahora volvía a apuntarles con su arma.

—Maldición... quédate quieto. —susurró Cáncer a Leo, quien asintió.

El robot se acercó lentamente hacia ellos, sin dejar de apuntar aquel laser a sus pechos. Cuando estuvo a tan solo unos metros de distancia, comenzó a disparar.

Cáncer salto a un lado, esquivándolo por poco, pero Leo no alcanzo y fue herido en su brazo.

—¡LEO! —Ella se acercó a él y miro algo asustada al robot.

—Cáncer, tienes que quitarle sus armas. —habló Leo adolorido, mientras apretaba su brazo para impedir que siguiera sangrando.

—¡¿Y cómo esperas que lo haga?! —Ella comenzó a correr llevando a Leo consigo.

—Mi padre y yo trabajos con unas similares, tienen un seguro en la parte trasera debes destruirlo. —explicó él algo aturdido.

Cáncer giro a observar al robot que venía persiguiéndolos, pero extrañamente mantenía una distancia con ellos.

Luego abrió sus ojos sorprendida, ahora lo entendía. Aquel robot necesitaba estar a una distancia prudente para poder atacarlos.

—¡Sigue corriendo Leo, distráelo! —gritó ella soltándolo y corriendo en dirección contraria.

Como ella supuso el robot siguió apuntando a Leo, por lo cual se acercó y de un gran salto llego sobre el.

Pero al ver todas las cosas que tenía, cables, y todo no supo que hacer.

Battlefield [Zodiaco]¡Lee esta historia GRATIS!