VII.

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Un pequeño fragmento de historia.

Con el paso de tiempo, aquellas súper agencias más importantes del mundo (FBI y CIA) han tomado un importante papel en la actualidad. Han sido designadas como las nuevas proveedoras de leyes y cuentan con la protección del monarca, por lo cual tienen el derecho de efectuar los cambios que se les plazca en el lugar.

En la actualidad son quienes efectúan las listas sobre los más peligrosos en el mundo, quien causa más muertes o simplemente alguien muy destacado. Se dicen que manipulan las listas a su antojo.

( . . . )

—No se muevan... —susurró Cáncer, quedándose estática mientras observaba al robot. Leo obedeció mientras Acuario la vio incrédula.

—¿Crees que eso va a funcionar? —discutió Acuario comenzando a retroceder lentamente.

—Acuario, cállate. —dijo Leo mirándola enojado, pues el robot había comenzado a acercarse a ellos.

—Calla a tu madre, idiota. —respondió enojada Acuario, si había algo que odiara tanto era que la callaran y más cuando sabía que ella tenía la razón.

—¡Ya basta! —le habló alto Cáncer.

Y en ese momento el robot volvió a apuntar el láser sobre ellos y comenzó a disparar.

—¡CORRAN! —gritó Acuario agarrando a los dos por sus muñecas y arrastrándolos consigo.

—¡¿Si ves lo que causas, maldita?! —Le dijo Cáncer molesta.

—¡De nada por salvar sus pellejos! —Le respondió la Acuariana sarcástica.

—¡En primer lugar fue tu culpa por causar tanto alboroto! —Siguió discutiendo Cáncer.

El robot siguió disparando, y Acuario al ver que uno de los proyectiles que se dirigía a ellos comenzaba a desviarse aprovecho aquello para pegarse al lado contrario. El proyectil dio contra la pared, destruyéndola y dando paso a otro camino.

La Acuariana no lo pensó dos veces antes de comenzar a correr por ese nuevo camino aun arrastrando a los otros dos.

—¡Acuario, eso fue muy peligroso! —dijo Leo, observando la cortina de humo que se formó. Con cada palabra que salía de la boca de esos dos, el enojo de Acuario aumentaba. A pesar de todo siguió corriendo.

—¡¿Tenias una mejor idea acaso?! —gritó Acuario mirándolo molesta, sorprendiendo a Leo quien no la había visto de aquella manera.

—¡Si no te hubieras puesto a moverte hubiésemos escapado sin peligro! —hablo Cáncer intentando liberarse del agarre de ella.

Acuario ya harta de la actitud de la Canceriana, la soltó y sin piedad la pateo para que cayera al suelo.

—¡Acuario! —Leo se soltó bruscamente del agarre de ella y se acercó a Cáncer.

—¡Acuario esto! ¡Acuario lo otro! ¡Cállense de una maldita vez y dejen que yo haga mi trabajo si quieren salir vivos de aquí! —gritó muy molesta, sorprendiendo a los otros dos. Acuario podía enojarse pero nunca perdía el control, y ahora verla así era sorprendente—. ¡Siempre fueron así creyéndose los que sabían todo! ¡Pero si no fuera por mi o por alguien más ya estarían muertos!

Cáncer se levantó, mirándola con rencor.

—Nadie te pidió ayuda en primer lugar, ni en ese tiempo ni ahora. Si tanto te cansamos pues entonces lárgate. —expresó Cáncer furiosa por la actitud de ella.

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