Sin Título

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¿Qué pasa si colocas un espejo lo suficiente grande y lo suficientemente pequeño junto a tu cama antes de ir a dormir? Té contaré que es lo que pasa. Y es que yo lo hice accidentalmente anoche y pude entrar realmente a mi sueño.

El espejo plateado y reflectante funciona como un portal especial que te transportará a tus más coloridos sueños. Sólo hace falta así mismo un poco de imaginación de tu parte y el suficiente sueño.

Anoche entonces me cepillé los dientes y me fui directo a la cama, pues había tenido un día muy cansado. Tal vez eso hizo que visitara el lugar del sueño.

Creo que tuvo lugar en las primeras horas de la mañana, cuando estaba a punto de despertar ¡y vaya que era un un sueño muy excéntrico!

Estaba de pronto en un paraje verdoso, glauco, brillante, una grande extensión cubierta por césped y pasto picante, que estaba junto a un vecindario bien iluminado por el día límpido y transparente.

Poseo algunos pequeños detalles de cómo después fui a parar a una extraña casa donde habitaban tres curiosos personajes, de personalidades geniales y únicas que termine por admirar, y como conversaban de manera tan álgida que al ser partícipe de la conversación sentí como si estuviese cantando y tocando un instrumento musical con ellos.

El más llamativo para mí era de una personalidad tan extravagante y fresca que tuve que permanecer callado con chispas en mis ojos mientras me hablaba sobre un asunto especial que tenía lugar en su patio. Él me condujo hacía allá, mientras los otros dos sujetos iban detrás, mientras uno se quedaba sentado solitario en un banquillo de por allí cerca.

Cuando llegamos, pude ver que el patio de atrás de la casa no era cualquier patio. Era como un estadio gigante de juegos, un patio gigante de juegos en el que en efecto, había niños contentos correteando y riendo alocados. Parecía el típico parque de juegos en miniatura, pero éste era fantástico, ¡fantástico!

Entonces mis nervios se agitaron y mis endorfinas se dispararon cuando supe que aquellos juegos como resbaladillas transparentes, toboganes de miles de colores, rojos y azul rey, columpios inusuales, todo eso, no estaba reservado solamente a los niñitos, sino también a mi y al agradable sujeto que excitado me comentaba todo esto.

Entonces subí junto con él en una especie de escalones que medirían casi tres metros de alto, para entrar directo a toda esa plataforma entretenida. ¡Vaya espectáculo! ¡Infantes jugando risueños sin parar de reír, en los toboganes y saltadores de toda la feria! Pero no solamente ellos, también los adultos se divertían allá arriba. Cómo describirlo, porque también había como piezas de lego gigantescas que los niños interconectaban para formar increíbles castillos y fuertes que luego usaban para dar rienda suelta a su creatividad! Y entonces, de alguna manera me di cuenta de que estaba soñando.

Recuerdo que reía y gritaba tan fuerte que desperté tan súbitamente, abriendo mis ojos de par en par en aquella mañana de sábado. Desperté descansado, satisfecho, no sin dejar también de sentir cierta extrañeza cuando luego me tallé los ojos con una sonrisa, y, dirigiéndome al baño, lancé una carcajada tan fuerte, desconcertado porque aún guardaba ciertos recuerdos del sueño.

Lectura terminada
Sueños extraños, poemas, canciones y otros cuentos variados
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