Pseudo-ensayo acerca de la falsa originalidad que los jóvenes aparentan

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Solamente se tratará de expresar mi opinión respecto a este tema del que ni siquiera tengo una  explicación acertada. Se trata de un fenómeno que, para empezar, creo que ya ha sido observado por una colectividad suficiente y no solamente por mi, pues eso es lo que he notado en las redes sociales de los días actuales. La verdad es que no sé de dónde surgieron estos "intelectuales", o más o menos en qué momento. Tengo vagos recuerdos de que cuando cursaba la secundaria, aún no lo veía. Empezó cuando yo iniciaba los años de educación media superior posteriores.

Son jóvenes menores y mayores que llegaron interesados en la literatura, música y otras clases de entretenimiento poco convencionales. Lo que antes era extraño y raro, ahora es una tendencia. Pero la verdad es que no sé por qué por donde empezar a entender este comportamiento. Además, como ya mencioné, no conozco mucho acerca del tema. Me limitaré a narrar mi experiencia en este ensayo de simple opinión. Quizás tenga antecedentes mucho antes de que yo naciera, o quizás no. Sólo recuerdo que cuando cursaba la secundaria, aún no conocía de estas personas.

Solía leer títulos de libros de aventuras y ciencia ficción, casi con avidez, pero por que en ese tiempo probablemente poseía tiempo y la iniciativa suficientes. El caso es que las personas que leían libros por gusto y tenían gustos un tanto diferentes aún no saltaban a la escena principal. Prácticamente eran invisibles, como lo siguen siendo ahora por razones ignotas, y un tanto aborrecidas por esa peculiaridad.

Y es que en verdad, en esos viejos días en lo que leía por mero entretenimiento no me importaba ni pensaba nada más; ni en lo que pensaran sobre lo que hacía, ni en mis propios pensamientos mientras lo hacía. Solo me gustaba adentrarme en la trama del libro, y era todo. Digamos que era una acción involuntaria (la he tenido que llamar así dadas las condiciones actuales). De verdad recuerdo con mucha nostalgia y una inexplicable tristeza aquellos días, ya que ahora no puedo hacerlo más como quisiera. En esos tiempos la lectura era visto como algo completamente remilgado. No tenía idea del giro que la situación iba a tener.

Y es que este giro sigue impresionándome mucho. No recuerdo exactamente cuando la poesía me llamó la atención, ni el cómo. Pero tengo un recuerdo en especial. Por alguna inusual razón el encargo en la escuela era escribir un sencillo poema. Hice uso de algunas palabrillas y metáforas que distanciaban del poema convencional. Aún conservo ese escrito que generó muchos ceños fruncidos. Y es que tengo que mencionar que la poesía era también tomada como ñoña y melindrosa. Incluso llegué a escuchar comentarios despreciables respecto a ella.

Pero como dije, el desvío sería totalmente escabroso. En los días posteriores de educación preparatoria, la lectura ansiosa por mero entretenimiento parecía estar circulando febril este entre los jóvenes, que hacían comentarios rebuscados acerca de las lecturas encontradas. Pero no tardé en darme cuenta de que muchas de esas palabras eran falsas, signos de pura presunción.

Fue cuando empecé a escuchar hablar acerca de la lectura por moda, y como los jovencitos escribían y citaban poemas selectos en las redes sociales; como las muestras excelsas de sensibilidad romántica ahora eran manifiestas en el público.

Me sentía un poco enojoso, en gran parte por que eras muestras poéticas eran falsas y una simple forma de realzar el ego intelectual. La particularidad ahora estaba en boga. Supongo que esto ya ha sucedido en épocas anteriores, pero no estoy del todo informado.

La cultura hipster y pseudo-intelectual empezó a hacerse conocida. Pero la verdadera razón por la que este es un simple pseudo-ensayo es por que es solo para explicar las sensaciones vividas con el fenómeno, sin informarme demasiado acerca de éste. Lo que en un principio era despreciado ahora está en boga, como una muestra solamente de etiqueta de la genialidad fraudulenta.

Es un poco molesto el observar cada día esta tendencia en todos los grupos de jóvenes, cada uno tratando de impresionar al otro, engañándose entre sí, solo para dar la impresión a las personas de alrededor, haciéndolas sentir supuestamente inferiores, asfixiando toda esa originalidad que existía.

Los comentarios sabiondos en las librerías los sigo viendo. Pero prefiero guardar silencio. Me gustaría seguir escribiendo a escondidas como lo vengo haciendo desde hace años.

Sueños extraños, poemas, canciones y otros cuentos variadosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora