3 de marzo del año 199 D.L.U., miércoles.

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7:00 a. m.

Hoy desayuné un batido proteico. He dormido mal porque tuve pesadillas. Esto es ridículo. No sé qué se supone que debo escribir en un diario. Pero bueno, sigamos con esta tontería.

Hola, diario, soy Colette, tengo veintisiete años y mi padre, que no deja de recordarme que es un súper importantísimo militar de la Unión, me ha regalado este diario. Se supone que debo usarte para dejar por escrito mi emocionante y "genial" nuevo trabajo como la asistente del Mayor Collins. ¿Qué hay de malo en todo esto?, te preguntarás, diario. ¿Que por qué es ridículo? Pues es muy fácil de explicar; razón número uno de por qué esto apesta: Yo no escribo. Escribir a mano es tan del siglo XIX, de antes de La Unión, antes de que existiese la informática... y es una pérdida de tiempo. Ahora, si quiero anotar algo, solo tengo que pensarlo y se registra en el chip que tenemos todos insertado tras la oreja izquierda.

Razón número dos: Este supuesto trabajo que debo documentar APESTA, sí, con todas sus letras en mayúsculas, de verdad. Se supone que yo sería informática, iba a trabajar con computadoras, crearía código "Cool" y solucionaría muchos problemas de la vida, pero mi examen de evaluación de actividades, una prueba que haces al terminar los veinte años de estudio obligatorio, dio como resultado que yo era buena con los algoritmos, sí, pero que mi mayor habilidad era la organización. En conclusión, mi capacidad de organizar era más necesaria para La Unión y, como nos debemos a La Unión, a ésta le daré mi habilidad siendo la asistente del Mayor Collins (o, mejor dicho, su secretaria). Se supone que debo estar súper agradecida con mi padre por haberme conseguido este empleo, pero, ¿adivina qué? No lo estoy. En fin, se me hace tarde y debo ir a mi clase de Pilates.

10:00 a. m.

He hecho un nuevo amigo en Pilates hoy, se llama Louis, también trabaja con algoritmos y odia las clases de Pilates porque no es nada atlético. No es que tenga mal cuerpo ni nada por el estilo, es alto, de ojos oscuros y elegante, pero no le gusta hacer ejercicio. Lástima que los ejercicios sean una actividad obligatoria por orden de la Unión. Louis parece una persona muy agradable. Se ofreció a enseñarme algoritmos más avanzados. Creo que he hecho un nuevo amigo.

12:00 p. m.

¿Cómo hace el Mayor Collins para mantenerse de pie tan derecho? Apuesto todos mis zapatos a que tiene una tabla escondida en el cuello. Cambiando de tema, me han dado un uniforme súper elegante, ¡si me vieras! Una camisa blanca con unas delicadas líneas doradas muy delgadas, que resalta mi cabello negro y ojos verdes, y también una falda negra, que llega un poco por encima de las rodillas. Al principio me preocupaba que la tela me fuese a picar, pero es bastante suave. En fin, diario, debo irme, la gente me está mirando extraño, seguro que ya soy la nueva que está loca y que escribe en papel.

9:00 p. m.

Qué día tan aburrido tuve hoy, oficialmente es hora de abrir una cerveza. Es curioso, antes de los avances tecnológicos de La Unión, la cerveza solía poner agresivos a algunos y alegres a otros, también causaba dolor de cabeza al día siguiente, pero ahora el único efecto que tiene, gracias a la manipulación genética de la cebada, es mantenerte alegre y relajado, y gracias a que se ha avanzado tanto en la forma de cultivar, La Unión ha declarado que la cerveza es gratis para todos.

11:00 p. m.

Mi padre ha llamado para felicitarme y preguntar qué tal me había ido el primer día con el Mayor. Dime, diario, ¿cómo se supone que tengo que decirle que apesta estar todo el día revisando las seis cuentas de correo del mayor Collins? Pero mi padre sonaba tan contento al teléfono... También me contó de la nueva planta que compró para su porche y lo que cocinó para la cena, aburrido, no es como si tuviésemos muchas opciones aparte de vegetales y las vitaminas sintetizadas. En fin, buenas noches diario.

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