~Capítulo siete~

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La luz que entraba por la ventana hacía escocer mis ojos.

Parpadeé varias veces para adaptarme a la luz. Miré a todos lados y suspiré, estaba en la habitación de húesped de la gran casa de Niall.

La puerta se abrió de pronto y entró corriendo un...¿perro?

Abrí los ojos como platos, el perro, que deduzco era un labrador dorado, saltó arriba de la cama.

—¡Ay, no!—grité con desesperación y me salí de la cama como alma que lleva el diablo—¡Fuera, fuera!

El perro encogió sus orejas y agachó la cabeza.

—Aww, lo siento ven aquí amiguito—palmeé mis piernas dos veces. Y el animal se alzó en dos patas. Acaricié su cabeza y luego detrás de sus orejas.

De repente el perro arrancó con sus dientes el collar de perla azul que me regaló mi abuela paterna, que colgaba de mi cuello.

—¡Ven aquí!—chillé al ver que salía corriendo a tropezones de la habitación—¡No!—grité saliendo en búsqueda del susodicho. Mi anatomía chocó con otra y caí al suelo.

—Santo Cielo.

Levanté la vista y me encontré a...¿Harry?.

—Lo siento...Scarlett no sabía que...que estabas en casa de huh Niall.

Ayudó a que me levantase del suelo. Harry carraspeó y yo bajé mi vista a mis piernas desnudas y caí en cuenta que sólo llevaba la camiseta de Niall.

—¡Ay lo siento! que vergüenza...

—Yo emm, yo mejor voy abajo.

Asentí y me adentré en la habitación. Suspiré, que vergüenza, venga, menuda escena.

Fui al lavado, me lavé el rostro, me coloqué la ropa del día anterior y me acomodé el cabello lo más que pude. Bajé a la sala, debía recuperar esa cadena como fuera.

—Perrito, perrito ven aquí perrito.

Divisé a la bola de pelos en el sillón con mi colgante entre sus patas. Me escabullí en la sala, tratando hacer el menor ruido posible. Caminé hasta él, haciendo lo mejor para no alarmarlo.

—¡Buuuuu!—gritó alguien a mis espaldas. Salté dando un grito de muerte. Y Niall se carcajeó. El perro por su parte salió pitando a dónde no sé.

—¡Idiota! Haz hecho que el perro se fuera—bramé.

—Lo siento...fue...asombroso—no paraba de reirse, lo fulminé con la mirada y su risa cambió por una tos fingida—Y...¿para que querías a Woody?.

—Tu "Woody" ha robado mi collar—acusé cruzándome de brazos.

—Oye...tranquila Woody no es mío es de Liam.

—¿Liam..como Liam Payne?. ¿Qué todos están aquí?—inmediatamente me vinó a la mente la imágen de Harry y mi cara se torno roja.

—Hey, te has puesto roja...¿qué ha pasado?

—Nada, ¿vas a responder a mi pregunta?

—Oh, los chicos han caído de sorpresa. Yo no sabía que iban a venir así como Juan por su casa.

—Vale te creo. Y...¿qué voy a hacer con mi colgante?...yo...yo no lo puedo perder—dije en un hilo de voz.

—¿Es muy importante para ti?

—Muy. Era...de mi abuela materna...una tradición.

—Está bien, vamos ayudaré a que recuperes ese collar.

Los siguientes diez minutos nos la pasamos buscando al dichoso animal. En el trayecto se nos habían unido Liam, Louis, Zayn y Harry.

—Lo siento Scarlett, te pido perdón, te compraré otro colgante si es necesario—habló Liam. Hace diez minutos venía disculpándose. Bufé.

—Ya. Tengo que irme a casa...me rindo no recuperaré mi collar. No es tú culpa Liam.

—Vale, vamos. Te llevaré a tu piso—Niall agarró las llaves de su carro y se dirigió a la puerta.

—Ok. Adios chicos—me despedí sin ganas.

—Ve entrando al auto Scarlett. Voy en un minuto.

—Vale—salí de la casa y me subí al carro. Saqué mi teléfono de la chaqueta y lo encendí. Tenía dos llamadas pérdidas de Cassie y cinco de Scott. Opté por llamar a Cassie, no me apetecía recibir un regaño, no ahora.

~Niall~

—Quiero que encuentren ese collar, como sea—sentencié.

—Hermano, es sólo un collar, Liam comprará otro para Scarlett—habló Louis pasando un brazo por mi hombro. Negué y quité su brazo de mi.

—No entienden, joder. Ese collar es una tradición familiar, y es muy importante.

—Vale, bueno haremos lo posible—dijo Zayn, levantándose del sofá de la sala. Asentí.

—Mas les vale que lo encuentren—miré a cada uno con la expresión más seria que pude poner.

—¡Lo haremos!—gritaron todos a la vez.

Salí de la casa y me monté en el auto. Scarlett estaba hablando por teléfono.

~Scarlett~

—Vale, sí. Bueno en una hora estoy allá, bueno nos vemos chao.

—¿Todo en orden?—interrogó el rubio.

—Sí. Sólo llevame a casa ¿sí?—asintió y puso en marcha el carro.

El camino fue en completo silencio. Seguía un poco enojada con "Woody", ese collar era muy importante para mi. No quería hablar con nadie, aunque sea no por los diez minutos siguientes.

***

—Llegamos—habló Niall al ver que yo no apartaba la vista de la ventana.

—Gracias—susurré y bajé del auto.

Subí por el elevador y me adentré al piso que compartíamos con Cassie. Eran las 11 am, y a las 13 am tenía una entrevista. Me dirigí a la cocina, me preparé unos panqueques con salsa de mora y un café cargado. Hoy sin dudas, necesitaría de la cafeína.

Terminé el desayuno y me metí al baño. Tomé una ducha relajante, con espumas. Salí de allí y busqué ropa en el armario. Saqué un jean blanco, mi vans, una polera color crema una chaqueta negra abrigada y lo conjugué con una bufanda gris y guantes con los dedos cortados, del mismo color. Algo sencillo pero con estilo. Mi móvil comenzó a sonar eufórico por lo que lo saqué de la mesita de luz.

—¿Hola?—pregunté. Algunas veces olvidaba leer el nombre de la persona que llamaba en la pantalla.

—Scarlett soy Scott, ¿estás lista?

—Sí, sólo debo maquillarme un poco y ya—comenté levantándome del mullido colchón.

—Vale. En cinco minutos llego...

—Bueno. Hasta un rato—dije y corté la llamada.

Me maquillé simple. Un poco de gloss, delineador, rimel y colerete en las mejillas.

¿Atracción? |N.H| ©¡Lee esta historia GRATIS!