Capítulo 22: Deseo controlable.

185 24 3


-Se llevó tu dinero??...

Bulma levantó la mirada y sonrió.

-De verdad padre eso le preocupa?..

-Bueno, no... pero no es justo. Tu ganaste ese dinero y Zou se lo llevó. Le reclamaste?

-No, claro que no. Si le hubiera dicho algo, simplemente ella se hubiera dado cuenta que trate de traicionarla. No pude decir nada. Esa noche Vegeta me llevó a la casa y se fue rápido. No tuve tiempo ni de pensar que haría.

-Entiendo. Bulma...

-Sí padre?

-Qué le pasaba a Milk?... acaso ella estaba celosa?

Bulma sonrió.

-Que raro suena eso, verdad?... ella que quería lejos a Kakarotto y estar con Dende, ahora lloraba como una loca histérica al ver que al fin pasaba... -Bulma miró los ojos del padre. -Lo ve padre... el amor es tan confuso a veces...

[...]

Esa noche al fin había terminado para todos. Kakarotto se había ido directo a su casa, después de dejar a Pepper en la suya. Estaba destrozado. Tenía que estar con otra hembra cuando bien sabía que no quería, que él soñaba con Milk, pero esta lo detestaba, simplemente lo rechazaba y él no podía seguir así.

Llegó a su casa en la oscuridad de la noche y por primera vez en su vida, noto que no tenía hambre.

Se fue directo a su cuarto, no sin antes ver su pequeña hermanita Blue dormida. A su madre en los brazos de su padre y a su hermano mayor que estaba de visita allí, ocupando su antiguo cuarto.

Solo faltaba Raditz y Tamago y estaban todos. Suspiró con dolor. Su padre tuvo una vez el mismo problema que él, pero ahí estaba, con su hembra, abrazados, esperando a su sexto hijo. Habían terminado juntos finalmente, pero él... él veía eso muy lejos.

Entró a su cuarto, se sacó su ropa, se puso unos short negros y dejó todo su torso desnudo. Miró hacía la ventana y no pudo evitar que una maldita lágrima se le escapara de sus ojos.

"Milk... maldita sea... como deseo poder olvidarme de ti..."

Con todo el dolor del mundo, cerró sus ojos y se entregó al sueño.

[...]

A la mañana siguiente la hermosa pelinegra fue la primera en despertar. Se puso de pie con mucha pesadez, y caminó despacio hacia el exterior de su cuarto.

Se metió al baño y realizó la misma rutina de siempre, solo que esta vez, con un dolor en su pecho extraño.

Salió de la ducha y como todas las mañana, fue a chequear que su hermosa amiga peliazul, estuviera en su cama.

Abrió la puerta despacio y la encontró. Como siempre, desnuda y dormida. Se acercó un poco y toco su cabello.

La mujer abrió sus enormes y preciosos ojos azules y sonrió a su amiga.

-Buen día Milk.

-Hola Bulma. Buen día. Ya debo irme. Estas bien?

-Si. Y tu?

Milk bajó la mirada.

-Lo estoy.

-Que paso Milk?. -Bulma se sentó en la cama. -Dime la verdad.

Loca TraiciónRead this story for FREE!