Capítulo 1 / Conociendo a Elena

23 0 0
                                                  

Narrativa

16 de Marzo de 2004

El tiempo pasaba inexorable, imponiéndose por sobre cualquier cosa que estuviera a su paso. Esto incluía desde luego vidas humanas, porque para el tiempo no hay nada que pudiera resistírsele.

Habían pasado 18 años tras aquella tragedia romántica por la que había atravesado Mirsa. En todo este tiempo, ella dedicó gran parte de su vida cuidando de su hijo, olvidándose incluso de ella por completo.

Se encargó de hacerlo crecer, de darle de comer, de vestirle de la mejor manera posible. En otras palabras, le dio a su hijo el mejor de los cariños posibles. Logró divorciarse de aquel tipejo de hombre con el que había vivido enamorada, y muy pronto se olvidó de él por entero.

Y ahora se encontraba organizando un pequeño pero significativo festín para su hijo. Esto es por su cumpleaños número dieciséis. Alfonso todavía no llegaba de la escuela y aprovechaba el tiempo que tenía para hacerle una pequeña sorpresa.


Guión


Personajes:

Mirsa Pereira—Madre de Alfonso

Alfonso Ibarra Pereira—Hijo de Mirsa Pereira

Elena Vivar—Novia de Alfonso Pereira (la odiada por la madre de éste)

Narrador—El que cuenta la historia (obviamente :))


Narrador: —El escenario es la casa de Mirsa, un lugar humilde y acogedor como cualquier otro. Entra ella en escena cargando un pastel recién horneado y habla por sí sola, aprovechando que no hay nadie más que ella dentro de aquel hogar que la escuche.

Mirsa: —Ya casi viene mi hijo. Y afortunadamente el pastel ya está listo. Y como ya casi es hora de ir a trabajar, pues quiero aprovechar la ocasión para decirle lo mucho que lo quiero. Después de todo, es mi hijo, sangre de mi sangre y corazón de mi corazón. [En eso, se oyen pasos. Mirsa se prepara.] Ay viene, mejor apago la luz. Así pensará que no hay nadie, que ya me fui al trabajo.

Narrador: —En eso entonces, llega Alfonso, aunque no solo, sino acompañado de un muchacha, como de su misma edad, nariz pequeña y respingada, cabello avellanado, cuerpo bien formado, y con el mismo uniforme de escuela que el de su acompañante. Ambos entran a escena y ven que la luz de la casa está apagada, dando a entender a ambos que no hay nadie en la casa.

Alfonso: —Esta mi madre. Se fue y olvidó prender la luz de afuera.

Elena: —¿Aquí es donde vives?

Alfonso: —Si, amor. Si no te había traído hasta ahora aquí era porque casi no estoy aquí. Ya ves que entre la escuela, el gym y lo que hay que practicar para el torneo de tenis pues apenas si he tenido tiempo para eso. Espero te sientas cómoda.

Elena: —Si tú estás cómodo, yo también. No hay problema, amor.

Alfonso: —Déjame prender la luz de aquí [Alfonso prende la luz, y justo en ese momento, sale su madre al encuentro, con la intención de felicitarlo]. Pero, ¿qué...?

Mirsa: —¡Feliz cumpleaños, Alfonso!

Alfonso: —¿Mamá? ¿Todavía sigues aquí? Pensé que te habías ido a trabajar.

La pasión de Ania (Versión Corta)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora