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Jungkook.

Dejé dormida a Mía después de haber llegado al hotel, verla llorar me partía el corazón; después de ello fui al baño y pude desahogarme, pude sacar el coraje y el odio hacía mi hermano, tenía a mi hijo en sus brazos, sé lo que es capaz de hacer y eso me aterra.

Salí del baño y tomé el celular de la chaqueta esperando a que él hiciera una llamada y como si telemáticamente estuviéramos hablando recibí una llamada suya.

—¡Eres un hijo de perra! —Grité por la línea —¡Devuélveme a mi hijo, Taehyung o sino- —Me interrumpió.

—¿O sino qué, hermanito? —Rió con sorna del otro lado —Que no se te olvide que este era el maldito plan, Jungkook —De la nada se pausó, sabía que diría algo —No me digas que te has enamorado de esa zorra...

No sabía qué contestar ¿acaso debía decirle que si? ¿que desde el inicio de esta jodida historia me había enamorado de ella y que cada vez que le hacía daño también me lo hacía a mí mismo?

—No Taehyung, no estoy enamorada de Mía —Reí— Puedes hacer lo que quieras con esa estúpida pero no toques al niño, el no.

Cuando terminé de decir la última palabra giré mi cabeza hacia la entrada del cuarto, Mía estaba ahí parada escuchándolo todo, negó con la cabeza y fue a llorar de nuevo al cuarto.
Caminé con paso acelerado para poder explicarle todo.

—Mía, lo que acabas de escuchar no es verdad, te quiero. —Me senté a un lado de la cama —Solo que... Tuve que decirle eso porque —Suspiré— quiero recuperar a nuestro hijo.

Volteó su posición y con los ojos vidriosos se me quedó viendo pidiendo respuestas, tenía tantas preguntas...

—Quiero que me digas toda la maldita verdad, necesito que me expliques qué esta pasando y por qué nunca supe que Taehyung es tu hermano.

—Mía, sé que a pesar de todo lo que te he hecho, me quieres, solo quiero pedirte una cosa —Tomé su mano— Perdóname, te lo pido antes de que sepas toda la verdad.

No faltaron palabras pues sus ojos lo habían dicho todo, su respuesta había sido un "sí".

—Bien, dame tu mano, te lo diré... —Suspiré e hice que se recostara sobre mi regazo— ¿Recuerdas ese día que te conocí en el café? —Ella asintió —Todo fue planeado por nosotros dos, todo, el hecho de que Taehyung no llegara, que se descompusiera tu auto, todo.

—Pe-pero Taehyung me había dicho que s-su padre no lo había dejado salir... —Lloró— Lo recuerdo perfecto.

—No existe ningún padre en esta historia, ya lo sabes, lo leíste en mi expediente, yo maté a nuestros padres, lo hice por él.

Mía giró la cabeza, sus lágrimas mojaban mi pantalón.
En ese momento mi teléfono comenzó a sonar, era Taehyung otra vez.

—¿Qué quieres? —Pregunté de mala gana, Mía sin hacer ningún sonido me pidió poner el altavoz para que ella pudiera escuchar todo.

—Quiero que lleguemos a un trato, has dicho que no la quieres ¿no? Bien, te cambio a tu hijo por ella. —Rió sin pena —Con vida porque quiero quitársela yo mismo.

Ella suspiró con cansancio, posó su vista en mi y me dijo un "Dile que si, que aceptas el trato" entre dientes.

—¿Dónde quieres que la deje?

—Así me caes bien hermanito, cuando haces lo que yo ordeno como siempre ha sido. —Tomó aire pesadamente— Quiero que la dejes en la primera gasolinera antes de llegar a Nara.

ᴇɴ ʟᴏ ᴘʀᴏғᴜɴᴅᴏ ᴅᴇʟ ʙᴏꜱϙᴜᴇWhere stories live. Discover now