Capítulo 8: John.

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Ya estaban por acabar las clases, solo faltaba una hora, pero ya estaba harto de portarse bien. Necesitaba hacer algo de su estilo, pero no podía tener más reportes.

Sus amigos estuvieron con él todo el día para evitar que Carter se le acercara. Solo les explico que no quería estar cerca de él. Eso bastó para activar el interruptor interior de madre sobreprotectora que tiene Raymond en el fondo de su cabeza.

Pero ahora tenía pensado saltarse la última clase e irse apenas suene la campana de salida.

Pasó enfrente del salón de música, que era la clase que le correspondía a esa hora.

Incluso detrás del cristal se podía sentir el extremo aburrimiento que estaban experimentando los alumnos. Por un momento sintió lástima por ellos.

Siguió vagando por los pasillos de la escuela hasta que una de sus necesidades primarias se hizo presente y tuvo que ir al baño a atenderla.

Se estaba lavando las manos cuando escuchó el timbre que anunciaba el fin de la jornada escolar. Mientras estaba en lo suyo algunos miembros del equipo de fútbol entraron entre pláticas y risas las cuales se detuvieron en cuanto vieron a Andy. Lo apreciaron de pies a cabeza y el joven Omega sintió que lo barrian con la mirada.

Escuchó un débil murmuro por parte de uno de los jugadores hacia el capitán, Dean.

-Hey, Andy ¿Qué tal todo? -le habló de modo amigable.

-Lo de siempre, ¿Y tú? ¿Qué no deben de estar en la práctica?

-Uh, sí, es solo que los vestidores están cerrados y por eso vinimos a cambiarnos aquí, así que... ¿Crees que puedas salir? Los chicos no están cómodos con... ya sabes.

Su mirada fue a parar hasta los chicos detrás de su amigo. Estos lo miraban de una manera seria, se le hacía raro, cuando antes le hacían bromas y hablaban normalmente con él, pero entendía el cambio de actitud. Pasó de ser un Beta más a un tentador Omega, aunque tampoco es algo que Andy celebré.

-Sí, no hay problema. Te veo luego. -pasó junto a los jugadores del equipo y les sonrió levemente.

Al salir del baño suspiro pesadamente y llevo sus manos a su cara. Estaba cansado, había sido un largo día y lo único que quería era llegar a casa, comer algo y después ir a...

Hace calor.

-¿Estás bien?

Dió un pequeño salto ante la repentina pregunta. Volteó a su derecha y Carter lo observaba con cierto grado de preocupación.

-¡Idiota! No debes de asustar así a la gente. -respiró profundo-Y ¿Por qué no habría de estarlo?

-Bueno, el equipo de fútbol entró.

-¿Y?

-La mayoría son Betas y Alfas.

El castaño puso los ojos en blanco. Dió la vuelta y fue hacia la salida.

-A lo que me refiero es que te pudo haber pasado algo porque tú-

-Ya sé que soy un Omega, Carter, pero no todos los Alfas están desesperados por romperle el culo a cualquiera. Y por favor ya deja de hablar del tema, es irritante.

Apretó más el paso para alejarse de Carter, pero solo bastaron unas cuantas palabras para detenerlo.

-Te recuerdo que quedaste de ir a mi casa para continuar estudiando.

Paró en seco y puso los ojos en blanco por milésima vez en lo que llevaba del día. Se dió la vuelta con la mejor sonrisa de ironía que tenía en su repertorio y le habló a Carter.

Un Amor Que No Quiere Ser¡Lee esta historia GRATIS!