Timoteo campeón de la vida.

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Había una vez un caballo que nació en una pequeña finca ubicada en una de las montañas más altas y frías de mi país.

Este caballo tenía el nombre de Timoteo Y era más pequeño que los demás caballos, los cuales lo miraban con desprecio por ser tan débil e indefenso, como era tan pequeño y débil, la hija de su dueño decidió que iba ser su mascota personal y que lo iba llenar de cariño y amor para que siempre estuvieran juntos como buenos amigos.

Ella se despertaba cada mañana y en compañía de Timoteo realizaban una ronda por toda la finca, se bañaban al borde de la quebrada y hacían casi todo juntos.

Cuando atardecía ella llevaba a su inseparable amigo Timoteo para que se acostara al lado de su madre la yegua Pepa.

La cual lo consentía hasta quedarse dormido soñando con su amiga Astrid.

Un día fue llevado al pueblo en compañía de su madre la yegua llamada Pepa para una feria de ganadería y muestra de caballos finos.

En el camino al pueblo un señor golpeo muy fuerte a Maicol dueño de los dos caballos dejándolo desmayado y llevándose a Pepa y Timoteo. Los cuales no entendía que pasaban, pero estaban acostumbrados a hacer caso a los humanos.

Este tipo los vendió diciéndole a un hacendado que eran suyos y que ya no podía tenerlos porque se tenia que ir de viaje.

El señor los compro sin saber que eran robados y que los estaban extrañando un montón.

Ellos fueron llevados a un corral lleno de caballos de carreras, a los cuales se les entrenaba muy fuerte varias veces al día para que fueran muy veloces y aceleran muy rápido, y así de esa manera ganaran las carreras a las cuales se les llevaba a competir.

Después de varios meses Timoteo ya había crecido y se había convertido en un caballo grande y fuerte y fue llevado a entrenar con los demás caballos.

El entrenador se dio cuenta en el primer entrenamiento de Timoteo que era un caballo muy veloz y que en el transcurso de la carrera aceleraba muy rápido, tan rápido como un carro de carreras que siempre terminaba ganándole a los demás caballos.

Su madre Pepa se sentía muy feliz de ver a su hijo ese pequeño caballo indefenso convirtiéndose en un Campeón, pero se sentía muy triste de no despertar cada mañana, viendo el amanecer en su amada Montaña y viendo sus amigos de la finca y su amado dueño Don Maicol.

Gracias a esas virtudes Timoteo fue llevado muy rápido a las carreras de caballos, ganando siempre a donde era llevado y empezó a ser muy reconocido a nivel mundial por ser un gran campeón y llenándose de trofeo y coronas.

Un día El dueño de la finca donde Nació Timoteo, fue a la gran ciudad porque su hija se encontraba enferma y los médicos le habían dicho que ella no estaba enferma si no muy triste debido a la perdida de su amado amigo y compañero Timoteo.

Astrid le pidió un deseo a su papa Maicol que la llevara a ver los caballos de carreras que tanto hablaban en el colegio y así poder recordar a su amigo y compañero Timoteo.

El padre no pudo negarse a ver la cara de alegría de su hija, la cual no veía hacía meses, así que fue y compro los boletas para poder asistir a la carrera del campeón de campeones.

Es día el actual dueño de Timoteo tomo la decisión de llevar a Pepa la madre de Timoteo a la carrera por que era una carrera muy importante, que le daría mucho dinero si su campeón la ganaba la carrera en la gran ciudad.

Cuando se estaban bajando del vehículo que llevaba a pepa y Timoteo, Astrid se dio cuenta que el gran campeón era su amado amigo.

Soltó la mano de su amado padre Maicol y salió corriendo a abrazar a Timoteo, el apenas se dio cuenta que Astrid era la que lo abrasaba ,lloro y salto de alegría.

John El actual dueño de Timoteo se dio cuenta y le pregunto a Maicol porque su campeón siendo tan esquivo se dejaba abrazar y se veía tan contento.

Cuando le contaron la verdad el tomo la decisión de que si Timoteo ganaba la carrera lo dejaría ir con Astrid y Maicol a su amada finca en la montaña.

Cuando Astrid le dijo a Timoteo que debía ganar la carrera, el cambio su semblante y se veía muy concentrado y jadeaba como un tren, su corazón latía velozmente, sabía que esta era la carrera más importante de su vida.

Cuando dieron la partida el corrió como nunca, aceleraba como si no hubiera un mañana y los demás caballos solo podían ver como se alejaba dejando una simple sombra a lo lejos.

Cuando termino la carrera John cumplió su palabra de darles Nuevamente Timoteo y Pepa.

Astrid y Timoteo Volvieron a salir cada mañana a recorrer la finca ,ir a su amada quebrada y ver el atardecer hasta el fin de sus días.

Fin.

Una sociedad muy acelerada.Where stories live. Discover now