Capítulo 12

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Giselle.

— Dios, esto tiene que ser una broma — susurro, incapaz de creer lo que Chase acaba de decir.

— Pero no tienes nada de qué preocuparte — habla rápidamente —. Prometo que haré todo lo que esté en mi alcance para mantenerte a salvo.

— ¡Dios! — Mascullo, sorprendida por sus palabras — ¿Por qué no me contaste esto antes?

— Porque no quería preocuparte con esta jodida mierda, Giselle.

— A la mierda — me levanto de un salto, molesta. Me cruzo de brazos mientras me dedico a mirarlo a los ojos.

— Escucha — pasa una de sus manos por sus blancos cabellos mientras se levanta del sillón y suelta un pesado suspiro —, no quiero discutir contigo, no hoy. Es mi cumpleaños y quiero pasar un buen rato.

Lo miro a los ojos. Él me devuelve la mirada de la misma forma y hago acopio de todas mis fuerzas para complacerlo.

— Está bien — suelto en medio de un suspiro —, pero tenemos una conversación pendiente — declaro al final.

Chase asiente con una sonrisa de lado y vuelve a tomar asiento antes de tomarme de la mano y sentarme nuevamente sobre su regazo.

El resto del día transcurre de forma rápida. Chase y Stefan se la pasan haciendo broma entre ellos y sobre ellos, Wendy y Mateo organizaron un par de juegos para pasar el rato. No pude concentrarme en nada de lo que hablaban. Saber que las posibilidades de que Chase muera es grande me quita las ganas de celebrar, pero hago un gran esfuerzo por él, es lo mínimo que se merece después de tantos problemas que hemos enfrentado.

Cuando el reloj marca las doce del medio día, nos encaminamos hacia la pizzería. Un lugar pequeño y con el delicioso olor característico de una pizzería impregnado en todo el lugar. Mateo guía nuestro camino hacia una mesa desocupada cerca de un gran ventanal.

Todos tomamos asiento de forma en la que Chase quedara sentado junto a mí, a mano izquierda. Wendy en mi mano derecha y Stefan y Mateo al frente. Una de las empleadas se acerca a pedir nuestra orden y pedimos dos grandes pizzas, una sin pepinillos y la otra sí.

— Vamos a ir a un Club nocturno — Stefan habla de pronto, una vez que la camarera, que no lo dejó de ver durante todo el pedido, se marcha.

— ¿Club nocturno? — Chase pregunta incrédulo, con una sonrisa bailando en sus labios.

— Sí — su hermano afirma —. Quiero ver a chicas sexys, bailando y desnudándose.

— ¡Yo quiero ir! — Mateo exclama, aparentemente emocionado por la palabra chica y desnudas en una misma oración.

Wendy y yo nos lanzamos una mira.

— Los hombres son unos idiotas — La pelirroja comenta.

— Completamente — concuerdo.

— Bueno…, Giselle, ¿dejaras que el cachorro venga con nosotros?. Es su cumpleaños y tiene que embriagarse — Mateo pregunta, con una sonrisa de lado.

— Si él quiere ir no tengo ningún problema — hablo de forma desinteresada —, sólo quiero que mantenga sus manos alejadas del cuerpo de X bailarina… — me encojo de hombros.

— Tomaremos eso como un sí — Stefan asiente.

— No creí que aquí hubiera de esos Clubes — comento con sinceridad. Hemsworth me resulta un tanto aburrido, si no fuera por Chase ya me hubiera marchado hace bastante tiempo.

— Giselle, vivimos en un pueblo pequeño y frío… no en la antigüedad. Aquí hay cines, centros comerciales, hoteles y demás — Stefan rueda los ojos — ¡Claro que hay Clubes! Si no los hubiera ya no estaría aquí.

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