Me e culpado por ello todos los días desde que sucedió, y aunque todos me dicen que no fue mi culpa, lo fue. Yo pude ver como mamá luchaba con ese hombre y no pude detenerlo. Tal vez era una visión en ese momento, pero cuando sucedió realmente tampoco hice nada. Pude haberle advertido a mi madre, aunque me hubiera tomado como una loca, eso hubiera marcado una diferencia ante ese acontecimiento.
Jean Pierre me dice todo el tiempo que solo tenia 12 años que era joven y apenas estaba descubriendo mis dones, pero eso para mi no es excusa.
Al ser hija única y con un padre tres metros bajo tierra, mi madre y yo solo nos teníamos la una a la otra. Fue difícil dejarla ir, pero nunca tuve que enfrentar este dolor sola. Al sucederme todo esto junto, mi mente sólo buscaba que alguien o algo me explicará que error había cometido; cómo era de esperarse jamás recibí una respuesta. Un día simplemente llegue a mi límite, la frustración me invadió, y la bomba dentro de mi explotó.¡Y vaya de que manera!
Mientras la furia me cegaba tome camino a casa de Allan. ¡Oh Dios! aun recuerdo su cara de confusión al verme llegar. Y recuerdo la estúpida cara que puso cuando creyó que podría atacarme como a mi madre. Pero la cara que nunca olvidaré, es la del final... La cara que puso al sentir su cabeza estallar, llorando e implorando perdón mientras yo lo miraba fijamente concentrando toda mi furia en ejecutar un perfecto Pain Illusion.
Y allí, fue cuando me convertí en leyenda, al ser la primer persona en romper la regla estelar del Código Pentium... "Jamás utilizar tu don para venganza" . Debo decirlo me arrepiento, pero me arrepiento muy poco.
