Capítulo 2: Dudas

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Estar sentado frente al mar, mirando como las olas tranquilamente formaban ligeras líneas imperceptibles, el cielo de colores entre rosados y naranjas, el sol llegando un naranja explosivo, le hacía olvidar por pequeños momentos, todo lo que representaba su relación con Chanyeol, es que él lo sabía, sabía que esa pequeña burbuja que habían creado los dos al instante de conocerse, tendría que romperse cuando él regresara a la ciudad, sin embargo, él no quería...

Él pensaba que lo que la relación que se desarrolló con el gigante desde que fijaron la mirada el uno con el otro, no podría romperse así como si nada, lo demostraban en todas aquellas salidas a escondidas que tenían, los pequeños roces de manos, miradas expresivas, ¡Dios! ¿Si no es amor, entonces qué era? 

Él se derretía cuando el gigante lo veía con sus expresivos ojos, se sonrojaba cuando le dedicaba esas sonrisas coquetas y sobre todo sentía que iba a explotar cuando le susurraba en los oídos con su voz tan profunda, claro que a pesar de haber tenido casi un mes de haber salido, aún no habían llegado más allá de manitas juntas, porque claro su gigante era todo un caballero... Es que cuando lo vio la primera vez, debido al magnetismo que crearon, pensó que el otro iba a tener un actuar más... avanzado, no se imaginó que iba a resultar así... ¡Él también tenía necesidades, como cualquier otra persona! Todas las noches no podría dormir, ya que se despertaba a media noche con un tremendo problema entre las piernas, ya que soñaba con su gigante...

Él quería más...¿Qué era lo que frenaba al gigante? ¿Tal vez su papá? ¿O, no lo quería de esa forma? BUENO sea lo que sea, ya se estaba cansando. Si el gigante no quería avanzar, él lo iba a hacer... No quería irse, sin tener el recuerdo de su amor tocando su piel, besando cada centímetro de ésta, se sonrojó... bueno, ¿Quién no había tenido un amor de verano antes?

-¿Baekkie?

Él se volteó ante el sonido de esa voz profunda, y ¡Oh sorpresa! su dudas existenciales se hicieron materia. Ahí con un porte tan gallardo, de pie a metros de él, estaba nada más y nada menos que Park Chanyeol, su gigante.

-Channie, ¡qué sorpresa!- le sonrió de la manera como al otro le gustaba- Estaba pasando por aquí, viendo el ocaso, ¿Acaso no es hermoso?- dirigió nuevamente su mirada al cielo, pero justo en ese momento hubo una ligera brisa que le hizo temblar un poco.

-Pues sí, pero hace frío, deberías haber traído algo más para abrigarte- Se acercó a su nivel en la arena  y le puso su chompa de hilo que tenía puesta, lo que ocasionó que su corazón latiera más rápido, además llegando a sus fosas nasales la colonia tan varonil que usaba, luego de eso le sonrió- vez, ahora ya no sentirás frío, Baekkie.

Baekhyun se sentía en las nubes, estar así con su gigante era el mejor sueño que hubiera podido tener, cuánto deseaba poder agarrarlo del cuello, jalarlo y darle un beso que le hiciera olvidar hasta de su nombre... pero no podía... cada vez que lo intentaba el gigante le rehuía, o le inventaba alguna excusa para alejarse, como en ese momento, ni bien le colocó el abrigo... se alejó a tres metros de él, era frustrante.

-Sabes Chanyeol, yo creo que en vez de la chompa, en estos casos he leído que es mejor el calor corporal- sonrió de la forma más inocente que pudo, para que el otro no se percatara del plan malévolo que habitaba por su cabeza- Y es más, algunos autores informan que no hay nada mejor que el contacto piel a piel...

Chanyeol lo miró con los ojos sorprendidos, llegando a parecer los de su amigo Kyungsoo por lo grande que los había abierto, ¿qué hiciera qué?, ¡Trágame tierra, mi Baekkie me ha pedido que lo abrace sin nada debajo!  en ese momento sintió sus shorts un poco más apretados, y sí, justo en "esa" zona ¡No ahora, Yeollie, aguanta como los machos!

Amor de veranoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora