LIV

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Camila POV

Fuimos a dar un paseo por la ciudad cuando terminamos de comer. Estábamos pasándolo muy bien. Lauren estaba feliz.

— Es hora de ir casa —dijo Dinah mirando la hora.

Nos arreglamos para ir a la playa y terminar algunos preparativos. Una vez todo listo, empezamos la fiesta. Habíamos contratado a un Dj para que pusiera música y había un puesto de bebidas para todos.

Los guardaespaldas estaba sentados en unas tumbonas. Desde donde estaban podían mirar todo sin problema. Habían estado todas las vacaciones vigilando que nada pasara. Todo iba bien y esperamos que siga así. En cuatro días volvíamos a Miami.

Habían más personas festejando con nosotras. Nos lo estábamos pasando muy bien.

El alcohol empezaba a hacer un poco de efecto y bailábamos con más ganas. Vero era la que por ahora bebía más y Lucy no se separaba de ella.

Decidimos empezar a darle los regalos a Lauren. Mi ojiverde estaba emocionada. Tenía una gran sonrisa en su rostro. Se notaba que estaba disfrutando mucho del día. Le gustaron todos los regalos y nos lo agradeció dándonos abrazos, y a mi muchos besos.

Continuámos con la fiesta y a medida que se iba haciendo más de noche, nuestras amigas estaban más ebrias. Y Vero creo que no sabía cómo se mantenía en pie. Por mi parte, he bebido, pero no tanto como las demás. Mi novia había bebido un poco más que yo, pero estaba bien.

Un tiempo después decidimos irnos a casa. Costó llevar a Dinah, Shay y Vero. Eran las que más habían bebido y era difícil llegar a casa cuando se detenían todo el tiempo para hacer tonterías.

Al llegar a casa nos fuimos todas a la cama. Lauren y yo antes de irnos a nuestra habitación vimos como Lucy metía en la cama a Vero y después esta le pidió que se quedara con ella. Lucy no dudó ni un segundo en hacerlo.

Dinah que estaba en la cama de lado se había quedado dormida nada más la dejamos acostada en ella.

— Buenas noches —susurramos Lauren y yo solo para Lucy antes de salir de la habitación, que era la única que estaba despierta.

Fuimos a nuestra habitación y cerré la puerta detrás de mi cuando entramos.

— ¿Quieres tu otro regalo? —pregunté apoyada en la puerta con una sonrisa.

— Lo llevo ansiando toda la noche —dijo Lauren de pie al lado de la cama.

Me acerqué a ella, rodeando mis brazos alrededor de su cuello y ella poniendo sus manos en mi cintura.

— No vamos a dormir esta noche —susurré contra sus labios antes de acortar la distancia y fundirnos en un beso.

Su lengua no tardó en invadir mi boca, profundizando el beso. Me pegó a su cuerpo y coloqué una mano en la parte posterior de su cuello para que no se apartara de mi, aunque estaba claro que no lo iba a hacer. Atrapé su labio inferior entre mis dientes, tirando de el para después soltarlo. Le dediqué una sonrisa sugestiva antes de empujarla para que cayera sentada en la cama que estaba detrás de ella. Me subí a horcajadas sobre ella, volviendo a juntar nuestros labios. Nos besábamos de manera profunda e intensa. Parecía que competíamos por tener el control del beso, y eso me encantaba.

Nuestras respiraciones estaban aceleradas. Me separé de ella para coger un poco de aire, y empecé a dejar suaves besos por la línea de su mandíbula. Sus manos estaban en mi cintura y la agarraba con un poco de fuerza. Mordí el lóbulo de su oreja para después bajar por su cuello, dejando besos húmedos y mordidas en el. Succioné en su punto de pulso, donde quedó un marca que resaltaba en su piel clara. Suspiros y gemidos cortos salían de sus labios, lo que me provocaban una sonrisa de suficiencia.

Hizo que me levantara un momento de su regazo para poder acomodarnos mejor en la cama. De modo que ella quedó acostada en esta, con la cabeza apoyada en la almohada y yo de nuevo a horcajadas encima de ella.

Me deshice de la parte superior de su bikini, tirándolo fuera de la cama sin imporearme su paradero. Pude contemplar sus senos que me tentaron a probarlos, lo cual no tardé en hacer. Introduje en mi boca su pezón izquierdo, mientras con una de mis manos acariciaba el otro. Hice lo mismo con el otro después, escuchando como mi ojiverde suspiraba y me alentaba a que siguiera.

Cuando terminé mi labor, subí a sis labios y dejé un corto beso en ellos. Empecé a dejar besos por si abdomen, bajando cada vez más hasta llegar a mi objetivo. Jugué con el borde de la parte inferior de su bikini antes de quitárselo porque me divertía ver como Lauren se impacientaba. No tardé en sucumbir sus deseos y empezar a deslizar la prenda por sus piernas para lanzarla en la misma dirección que la anterior, y no volviendo a importarme donde caía.

No la hice esperar más. Me puse entre sus piernas, con su intimidad delante de mi, la cual recorrí con mi lengua, consiguiendo que Lauren gimiera y se mordiera el labio para intentar reprimirse un poco porque nuestras amigas podrían llegar a escuchar. Sentí una de sus manos agarrar mi pelo con un poco de fuerza como para evitar que no me separara de ella. Me encantaba que lo hiciera. Sin previo aviso introduje dos dedos en su interior, tomándola por sorpresa, y provocando un gran gemido de su parte que no pudo reprimir y que lo más probable es que se hubiera escuchado por toda la casa. Mis dedos se movían a un ritmo constante hasta que decidí aumentar la velocidad. Sentía como sus paredes se contraín, avisándome de que no tardaría en llegar al clímax.

Los gemidos, suspiros y susurros que salían de su boca pronunciando mi nombre, me resultaban placenteros, y solo quería escucharlos una y otra vez. Movía mi dedos aun más rápido, al igual que mi lengua, mientras ella decía mi nombre sin parar. Su cuerpo se contrajo, arqueando su espalda y saliendo un gran gemido de sus labios antes de desplomarse en la cama con una mirada de satisfacción y placer.

Subí a la altura de sus labios para dejar cortos besos en ellos, provocando que sonriera.

— Es mi turno —dijo mirándome fijamente antes de hacer girar mi cuerpo para quedar ella encima de mi.

La noche iba a ser muy larga.

Loving You Despite The Obstacles | CAMREN¡Lee esta historia GRATIS!