Capítulo 10

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Giselle.

Estoy realmente furiosa.

Corrí con la suerte de no toparme con mi padre mientras salía del café, corrí con la suerte de tomar un taxi de manera rápida. Ahora estoy sentada en el asiento trasero del auto, esperando que el conductor me deje en mi destino. Muchos creerán que después de algunos minutos mi ira debería estar disminuyendo, pero al contrario, está creciendo cada vez más y más, y recordar mis sueños lo hace aún peor. Recordar sus besos, sus caricias, sus gemidos, los míos… todo me da asco. Siento asco por mí misma, siento asco por él… siento lastima por Chase. ¿Cómo pudo hacer algo así? ¿Cómo pudo hacerme eso a mí? ¡¿Cómo pudo hacerle eso a su hermano?!

— Es un maldito — mascullo, extremadamente furiosa.

— ¿Dijo algo, señorita? — El hombre de algunos sesenta años me mira a través del espejo.

— No, nada — me apresuro en responder.

Pasan alrededor de algunos minutos más hasta que el auto se detiene frente a la familiar casa de los hermanos Lachowshi. Me bajo del auto a toda prisa, no sin antes pagarle los 50 dolares al conductor. Una vez parada frente a la puerta de madera la toco lo más fuerte que puedo, pasan algunos segundos hasta que la puerta se abre revelando así la figura de Mateo.

— Hola, ¿cómo…?

— ¿Dónde está Stefan? — No dejo que termine la pregunta.

Mateo me mira desconcertado por unos segundos, pero termina por responder —: En su habitación.

Con un rápido movimiento paso por su lado y me encamino a toda prisa hacia las escaleras que han de llevarme al piso de arriba. No sé dónde queda la habitación de Stefan, así que abro las puertas hasta que por fin me topo con su recamara.

Stefan está sentado en una esquina de la cama, no tiene camisa y se encuentra amarrando las agujetas de sus deportivos, su cabello se ve más oscuro debido a la humedad y eso solo confirma el hecho de que se acaba de dar una ducha.

Con pasos furiosos y decidido entro a la habitación. Stefan levanta la mirada con el ceño fruncido y, tal parece que adivina mis intensiones cuando se coloca de pies y abre la boca para decir algo, pero no permito que ninguna palabra salga de sus labios cuando levanto mi puño derecho y lo impacto contra su rostro. Una corriente eléctrica me recorre todo el brazo pero la enfermiza satisfacción de ver a mi víctima en el suelo me hace sonreír de lado. 

— ¿¡Qué te pasa!? — Exclama, llevando una de sus manos hacia el área afectada, justo en la quijada.

— ¿¡Qué me pasa!? — Le pregunto con sarcasmo, queriendo impactar mi pie en su cara de imbécil —. ¡Lo sé todo! ¡Celeste me lo acaba de decir! — Su rostro palidece de golpe cuando las palabras abandonan mis labios.

— Déjame explicarte… — suplica, en voz baja y temerosa.

— ¿¡Qué mierda me vas a explicar!? — Cuestiono — ¿¡Que me follabas sin mi consentimiento, pedazo de imbécil!? — Lo digo en voz baja, con temor que Chase pueda escuchar.

— Escucha, Giselle, todo esto es un malentendido — empieza, y sus palabras solo causan que la ira queme más rápido en mis venas.

— ¡¿Malentendido?! — Le grito en tono burlón — ¿Cómo pudiste hacerme algo así?, ¿cómo pudiste hacerle eso a tu hermano

— ¡Lo lamento! — Él también explota — ¡Soy un idiota y lo entiendo! No hay justificativo para lo que hice pero… pero yo creí que no le estaba haciendo daño a nadie.

— ¡Me estabas cogiendo, infeliz! ¿Eso no es hacerle daño a nadie? Pudiste destruir mi relación con Chase — Le grito, agarrando uno de los zapatos del suelo con la intención de lanzárselo para pegarle en la cara, pero el zapato desaparece de mi mano antes de que pueda hacer algún movimiento.

MAHDLN: La reencarnación de Hazely Way¡Lee esta historia GRATIS!