Capítulo 15

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Un mes después.

Zayn no había llamado y no se había aparecido en la puerta de la casa de Louis ni un solo día. El ojiazul se preguntaba si es que Zayn había querido dejar todo como en el principio, aunque no le pareciese en absoluto extraño ya que era lo que Zayn acostumbraba desde siempre. Irse y volver cuando quisiera.

No le afectó la ausencia del pelinegro, porque había encontrado consuelo en la perfecta y amable sonrisa de Harry. Y no es que estuviera intentando usar a Harry para olvidar a Zayn, claro que no, sólo que, desde que Zayn había vuelto Louis se había prometido no esperar nada de él, para cuando ocurriera lo de siempre, la situación no le afectara y allí estaba, sonriente ante ello.

Lo único que a veces pesaba en su pecho y le hacía lagrimar, era que Ethan a veces se quedaba viendo por un rato largo aquel peluche color azul que el pelinegro le había dado. El niño no lloraba, pero Louis sabía que era perfectamente grande e inteligente para recordar a la persona que se lo había obsequiado. Louis entendía la mirada que Ethan le daba después, confundida e inocente, preguntando sin palabras dónde estaba aquel sujeto que le hacía mimos con tanto amor y cariño, cuándo era que aparecería de vuelta. Lo único que podía hacer era abrazar a su bebé y tratar de no llorar, después encendía su teléfono y le enseñaba algunos vídeos que Zayn tenía en sus redes sociales, hablándole de él y diciéndole que era su papá. Porque él jamás engañaría a su hijo, porque quería que creciera queriendo y amando a Zayn, porque al final del día, seguía siendo su padre. Ethan parecía medio contento al final, pero después de algunos días, la situación se repetía.

Louis no entendía si en realidad Zayn sólo buscaba a Ethan para estar cerca de él. Trataba de convencerse de que no era así, de que Zayn sí quería a su hijo y que simplemente estaba tratando de tomar un respiro así como Jay había dicho cuando Louis le comentó la situación. Porque le dolería incluso más, si su bebé hubiese sido sólo utilizado como un medio para obtener beneficios propios.

No pensó más en ello. Después de todo, no había un buen motivo.

Louis se encontraba allí, sonriente y oliendo a su fina colonia varonil. El tiempo había pasado volando y su pequeño bebé ya había cumplido sus nueve meses, había tenido que comprarle algunos pantalones nuevos pues los que tenía habían dejado de quedarle. Era un niño muy grande, a pesar de haber nacido muy pequeñito con solo dos kilos cuatrocientos gramos. Louis recordaba lo feliz que había sido cuando vio por primera vez a su pequeño ángelito. Cuando lo escuchó llorar, no importaba que él se sintiera como si hubiera sobrevivido a un terremoto tendido en la camilla, sudoroso y adolorido, simplemente comenzó a llorar y pidió cargarlo en brazos. Tenía una pequeña nariz de botoncito, el cabello muy largo y castaño oscuro, unos pequeños deditos tiernos, unos delgados labios y unas largas pestañas. Su suave piel acaramelada y su pancita redondita. Ese día Louis se dio cuenta que cada cosa que paso durante su embarazo había valido totalmente la pena.

—Amor deja de moverte por favor —Jay acomodó a Ethan en el mueble donde le cambiaban los pañales intentando peinarlo. Ethan estaba jugando con su sonaja y estaba muy energético.

Louis sonrió mirando a través del espejo donde estaba dándole un vistazo a su ropa y caminó hasta su mamá, tomó el peine y sujetó a Ethan con suavidad—. Yo lo hago mamá.

Johannah suspiró y se alejo con una sonrisa de su nieto.

—Está tan grande y tan guapo —se colocó una mano en el pecho mirando a Ethan con cariño—. Los dos, también mírate. Tan fresco y joven.

Louis sonrió pasando el peine por el cabello lacio de Ethan—. Gracias mamá.

Cuando terminó de peinar a su bebé le dio un vistazo, Ethan estaba vestido con una playera negra y unos pantalones color mostaza, tenía unas pequeñas botas negras y le faltaba ponerle su pequeña chaqueta. Sus mejillas estaban regordetas y sus labios muy rojos porque había comenzado a morderlos por la comezon de sus dientes creciendo cada vez más. Aunque Louis le daba algunas mordederas, Ethan parecía rehusarse a darles buen uso.

—Tan precioso mi pequeño —le dio un beso y lo levantó en sus brazos colocándolo a su costado sobre su cadera.

—¿A qué hora volverás cariño?

Louis tomó sus pertenencias y tomó una pequeña mochila donde tenía las cosas de Ethan—. Antes de que baje el sol, supongo.

Su madre asintió.

—Tengan cuidado y mandale saludos a Harry de mi parte.

Louis asintió—. Por supuesto mamá,  nos vemos.

Salieron de la habitación bajando las escaleras de la casa, Louis caminó hasta la puerta principal y la abrió volteando a ver a su madre una última vez. Esta sacudió su mano y le sonrió, Louis también sonrió y comenzó a caminar hasta el auto de Harry que lo esperaba desde hacía cinco minutos.

La demora fue culpa de Ethan y sus ropas sucias por haberse derramado jugo de mora encima. Abrió la puerta y entró sentadose con suavidad en el asiento. Harry apagó su teléfono y volteó a verlo con una bella sonrisa.

—Ya estamos aquí —sonrió Louis acomodando a Ethan en su regazo.

Así fue como un par de semanas luego su encuentro en la discoteca, habían planeado su primera salida. Habían estado bastante ocupados las semanas pasadas, Harry en su trabajo, aparte ayudando a su madre de vez en cuando en la guardería y Louis en su universidad con las tareas, Ethan y algún quehacer de la casa. Hasta ese día fue que ambos pudieron hacer un hueco y encontrar el tiempo para pasar aquel rato juntos que habían planeado. La relación entre ambos era cercana, incluyendo por supuesto a Ethan también. Harry y Louis siempre estaban por allí escribiéndose mensajes de texto con algún que otro corazón, se deseaban buenas noches y Louis lo sentía más que una simple amistad. Y le gustaba el sentimiento, Harry le hacia feliz.

Talvez era extraño que llevaran al bebé en su primera salida, pero Harry simplemente era una maravilla de persona y claramente se ganó parte del corazón de Louis al pedir por favor que llevara a Ethan también porque adoraba la compañía del niño y quería que ambos disfrutaran de una bonita salida.

Con Harry todo había ido muy lindo desde el comienzo. A Louis realmente le agradaba Harry, el ojiverde tenía una linda personalidad y bueno, Louis se sentía atraído por él. Esperaba que también Harry viera algo lindo en él, porque se estaba haciendo ilusiones y no quería decepcionarse nuevamente.

Ethan comenzó a balbucear en dirección a Harry y éste estiró sus brazos con la intención de cargarlo. Sin dudarlo Louis dejó ir a su pequeño, pues después de todo aún no estaba encendido el auto. La manera en la que Ethan se había apegado a Harry era simplemente bella. Cómo no, si lo único que hacia Harry cuando estaba en la guardería con Ethan era jugar con él, cargarlo, cuidarlo. El pequeñin le había robado el corazón muy pronto.

—¿A donde iremos? —preguntó Louis mirando la escena a su lado. Ethan estaba de pie en los muslos de Harry mientras sus manitas se movían por todo el rostro del ojiverde que le mantenía sujeto por la cintura para que no cayera.

Ethan rió y volvió a balbucear cuando Harry hizo sonidos extraños y cariñosos con sus labios—. Iremos a comer al restaurante que esta cerca del muelle. ¿Te apetece? —miró a Louis quien asintió y sonrió una vez más.

—De acuerdo.

•••

Me encanta que a partir de aquí todo se volvera bien bonito❤

HOLA MIS QUERIDAS CAMPAMOCHAS !!

Espero les haya gustado mucho!

Agradezco muchísimo su apoyo, me encanta escribir para ustedes y recibir tanto amor❤❤

Les mando un beso y un abrazo gigante, espero publicar pronto pues estoy con datos por ahora :c

En fin, nos vemooos!!❤❤

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