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Pov Yerin
Nunca había pensado en que SinB sería capas de todo esto. Desde que desperté ella no a hecho más que sorprenderme. Esto es muy extraño, nunca había viajado en mi vida y sin previo aviso ya me encontraba en una Isla sólo con mi novia.
Aún estaba procesando todo, no podía salir de mi asombro para preguntarle el por que de todo esto.
Mi mirada recorría cada rincón de la casa, era grande y estaba muy bien decorada, claro casa de ricos.

-Entonces, te gusta? -Sali de mis pensamientos para mirar a SinB.

-Y-yo sigo sin poder asimilar todo, claro que amo esto, me encanta y sobre todo porque estoy contigo, me hace muy feliz.- camine Hasta ella mientras hablaba. Tome un mechon de su cabello depositandolo detrás de su oreja de manera tierna.- Sólo que no puedo entenderlo, por que todo esto?

-Porque quería estar contigo.- En serio existe una persona más especial que ella?.- Porque te amo.

Sonrei y tome su rostro con mis dos manos uniendo nuestros labios.

Pov SinB
Me separe no sin antes dejar un corto beso sobre sus labios.

-Esto recién empieza así que, que quieres hacer?- yo ya tenia planes pero esto era por ella así que primero escucharía lo que Unnie deseara.

-Mientras que sea contigo cualquier cosa.

-Entonces sígueme- tome su mano y salimos de la casa. No estabamos muy lejos del lugar así que decidí ir caminando, de esa manera Yerin podría conocer más y si que lo hizo. Sonreia como tonta cada vez que ella se detenía a mirar las tiendas o cualquier cosa que veía por la calle, todavía no habíamos llegado a lo más emocionante.

El clima era justo el indicado, aunque estábamos en invierno el sol, en la Isla, era bastante fuerte lo que la hacia sentir cálida, subtropical, con una leve brisa fresca que acompañaba muy bien.

Ya estábamos cerca así que tome su mano- cierra los ojos.- le ordene

-A donde iremos?- sonrió - otra sorpresa?.

-Ya verás, solo cierra los ojos-Asintio. Aprete el agarre de su mano luego de asegurarme de que no estaba mintiendo y con cuidado la guíe los pocos metros que nos quedaban de trayecto.

Habíamos llegado y me posicione detrás de ella cubriendo sus ojos.- Lista?.- separe un poco mis manos y me gire para ver su expresión. Estaba inmersa en la vista del hermoso paraiso en donde nos encontrabamos formando una "O" con su boca completamente anonadada. La arena brillaba y los largos kilómetros del mar con agua totalmente cristalina me generaban una sensación de paz.
Me miro sin quitar su expresión del rostro y abrió sus brazos lanzándose sobre mi dejando besos por todo mi rostro Hasta terminar en mis labios. Me besaba con tanta emoción, adoraba eso, besar su sonrisa.

-¡Gracias, gracias, gracias!...!Es Hermoso¡...¡Te amo, Te amo mucho!- no dejaba de gritar contagiando me esa alegría que solo ella puede causarme.- Es...Todo es perfecto, como lo haces? Cómo haces para enamorarme cada día más? - Daría lo que fuera sólo para que esta sonrisa nunca se borre de su rostro. Esa Que denota lo feliz que estaba y quiero que toda la vida sea así.

Honestamente ya nada puede hacerme más feliz que esto. Tenerla a mi lado sonriendo de esa manera, observando cada uno de sus rasgos delicados y hermosos, hasta me atrevería a decir que no hay nadie mas hermosa que ella y que en este momento, parada a mi lado mirándome de esa forma tan especial, diciendome cuanto me ama, me hacen creer que aún duermo y que esto es un sueño, uno demasiado bueno del cual no quiero despertar nunca.

Pero estoy aquí, las dos estamos aquí y el solo hecho de saber eso me hace sentir la persona mas afortunada del planeta teniendo a la mujer mas increíble a su lado.

Se que ella piensa que es la afortunada, que yo le salve la vida literalmente porque en la calle no es fácil la vida, quien sabe cuanto tiempo más podría haber llegado a vivir, y que nada de lo que ella haga va a pagar todo lo que hice. Yo pienso que es al revés, yo creo que ella mantuvo mis pies en la tierra, y me enseñó lo que verdaderamente es la humildad, ella hizo que yo permaneciera así porque al lado de mis padres yo tendría un plan de vida totalmente distinto.

Ella me hacía querer ser mejor persona y vivir cada cosa con ella, ya sea bueno o malo, siempre nos apoyamos mutuamente.

Pero en algo coincidimos, la razón de que a pesar de tener a mis padres en la cara, a pesar de sus prejuicios, a pesar de mi miedo, a pesar de mi razonamiento me acerque a hablar y el solo hecho de que me haya sonreido aquel día me dio el impulso necesario para luchar por ella. Aunque yo tampoco sepa muy bien la razón de mi acción estoy agradecida de haberlo hecho.

El sonido de las olas rompía el silencio cómodo que había entre nosotras dos. Aun era temprano por lo que el lugar estaba vacío.

-Sabes en que estaba pensando?- negó esperando a que hablara.- pensaba en cuando éramos pequeñas y me di cuenta que hace años que no hacemos esto.

-Hacer que? -toque su hombro y sali corriendo. Captó mi juego de inmediato dándose la vuelta corriendo detrás mío.

Las dos reíamos mientras corríamos haciendo que nuestra velocidad disminuyera pero continuabamos. Por unos minutos volvimos a ser las niñas de antes, aquellas que prometieron ser amigas en ese parque oscuro, aquellas que vieron lo posible en lo imposible.

-Te toque- grito cuando logró alcanzarme. Ahora era mi momento.

Me movi a toda velocidad logrando llegar hasta ella aprovechando que ya se encontraba cansada. La abrace por detrás y en un movimiento rápido jale de su abrigo logrando despojarme de el tirandolo hacia cualquier parte. Tome nuevamente sus brazos mientras luchaba por soltarse. Comencé a caminar hasta el mar que se veía tentador, a pesar de ser invierno, como dije antes, con el sol irradiando sobre nosotras no lo parecía, eso lo hacía mucho más agradable.

Se dio cuenta de mis intenciones y dio una vuelta riendo, ahora ella me había abrazado a mi y estaba caminando en la misma dirección que yo. Yerin era muy fuerte por lo que me era un imposible escapar, solo podía quejarme.

Se detuvo justo en la orilla y me soltó riendo.- Tranquila, no tengo las mismas malas intenciones que tu- con su dedo índice golpeó la punta de la nariz.

-Que lastima, porque yo si- la empuje con todas mis fuerzas logrando que callera.

-Oye! Eso es injusto!- hizo un puchero mientras yo reia.-De esta No te salvas Hwang -se levanto riendo con una expresión perversa.- Ven dame un abrazo -mi risa paro y comencé a escapar. Para mi mala suerte tropecé con el abrigo de Yerin terminando en la arena.- KARMA -grito riendo.

De pronto sentí todo su cuerpo mojado sobre mi espalda. Me di la vuelta dejándola en la arena y subí sobre ella. Nuestras miradas se conectaron, las dos sonreímos deteniendo todo el tiempo, mordi mi labio aún controlando un poco mi respiración luego de tanto juego. Tomó de mi nuca y delicadamente unió nuestros labios.

Nos separamos y la ayude a ponerse de pie.- Por tu culpa ahora estoy mojada.-me queje tocando mi ropa y ella sonrió levantando un ceja.- ERES UNA PERVERTIDA.

Soltó una gran carcajada.- Sólo te diré que me vengare por esto.- señaló su cuerpo.

Y así estuvimos todo el día, jugando como niñas pequeñas...

Nunca Te Abandonaré ||SinRin||Donde viven las historias. Descúbrelo ahora