63.

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Tus ojos estaban llenos de agua mientras estabas sentada sin compañía en el restaurante. Miraste la pantalla de tu celular, mismo que aún se encontraba en el mensaje que acababas de recibir por parte de Niall.

"Amor, tendré que quedarme en el estudio hasta tarde otra vez. Llegaré a casa después de media noche, no me esperes despierta."

Te levantaste con enojo de la silla después de dejar un par de billetes en la mesa y al mismo tiempo que tratabas de evitar al mesero mientras este caminaba hacia ti.

—¿Ya se va, señorita?— Preguntó una vez que llegó, mirándote extrañado cuando notó tus ojos rojos que trataban de evitar que las lágrimas salieran.

—Eh, sí. Gracias.— Mencionaste dándole una pequeña y falsa sonrisa, tratando de no sacar tu enojo en él.

Rápidamente tomaste tu bolso y te pusiste tu chaqueta para salir del lugar. Sacaste tu celular y pediste un taxi, justo en el mismo momento en el que otro mensaje de Niall apareció en la pantalla.

"Te amo x."

Rodaste los ojos y guardaste el aparato en tu bolso. Un par de minutos después, tu celular vibró una vez más, el nombre de Niall reflejándose en la pantalla. Suspiraste y contestaste la llamada con un corto "hola".

—Hey, nena. ¿Todo bien? ¿Recibiste mis mensajes?— Preguntó con voz entusiasmada causando que te enojaras aún más.

—Sí, los recibí.— Respondiste cortante mientras el taxi se paraba enfrente de ti.

—Oh, bien. Es solo que... yo, pensé que no los recibiste porque no contestaste.— Mencionó mientras abrías la puerta del auto y te subías en el asiento trasero, cerrándola una vez que estuviste dentro.— ¿Fue una puerta de un carro? ¿Vas a salir?— Preguntó y podías notar la confusión en su tono de voz.

—No, voy camino a casa. Estaba en Luigi's.— Explicaste aún sin alguna emoción en tu voz.

—Oh, ¿fuiste a cenar?— Volvió a preguntar sin dar una señal de que supiera lo que estaba pasando. Eso solo hizo que tu mente se cuestionara y dudara sobre él y sobre la manera en la que se sentía cuando se trataba de ti.

Él había estado en el estudio escribiendo y grabando su álbum y a pesar de que comprendías que en ese momento todo lo demás quedaba por abajo, sentías que apenas y se acordaba de ti. Los últimos meses habían estado llenos de promesas vacías, citas canceladas (cuando siquiera recordaba que habían planeado una) y noches solas por tu cuenta.

Sentiste las primeras lágrimas caer por tus mejillas y soltaste una risa sin sentido.

—No, Niall, no fui a cenar. Aparentemente alguien me dejó plantada, otra vez.

Hubo silencio en la línea por unos segundos, al parecer finalmente lo había recordado.

—Ah, mierda, _________, lo siento mucho, es solo que...-

—Olvídalo, Niall.— Lo interrumpiste.— No quiero escuchar tus excusas.

—Nena, por favor, no te pongas así. Es solo que tuve mucho trabajo hoy y lo olvidé, no quise hacerlo.— Suplicó, a pesar de que sabía que era inútil que intentara hablar contigo cuando estabas enojada.

—Cuarenta y cinco minutos estuve sentada ahí, Niall. Cuarenta y cinco minutos de miradas llenas de lastima mientras observaban a la pobre chica que habían dejado plantada.— Tu tono de voz se elevaba cada vez más con enojo y podías notar las miradas incómodas que te daba el chofer por el espejo retrovisor.

—Sí, lo entiendo, _______, estás enojada y ya te dije que lo siento, pero ya sabes cuál era el trato cuando firmé con la disquera; tenía que poner todo de mi en este álbum y eso significaba que tendría que estar en el estudio mucho tiempo.— Podías notar la frustración en su voz y eso solo hizo que te enojaras más, tú eras a la que humillaron y dejaron plantada esta noche, no él. ¿Qué derecho tenía de enojarse?

—Entiendo eso, Niall, pero tú álbum no es lo único que está pasando en estos momentos. Tienes otras prioridades también, lo sabes, o por lo menos, pensé que lo hacías. Sería lindo aunque sea verte por una vez o siquiera pensar que aún te importa esta maldita relación.— Te quejaste mientras limpiabas tus ojos un poco.

—Oh, sí, y estoy seguro que no estarías quejándote de que tenga que trabajar cuando los lujos y toda esa mierda está a tu alrededor cuando estamos de vacaciones y tienes todo lo más caro y todo pagado, ¿no?— Mencionó con un tono de voz más elevado y lleno de enojo. Sus palabras te golpearon de inmediato, dejándote sentada, sorprendida y en silencio mientras procesabas lo que acababa de decir. Nunca habías tenido ningún interés en el dinero de Niall y verdaderamente nunca pensaste que Niall pensaría que si lo tenías.

—Mierda, amor. No quise decir eso, lo siento, te lo juro que no quise hacerlo, es solo que estoy estresado y...-

Lo volviste a interrumpir y un sollozo dejó tus labios.— No puedo creerlo, Niall, de verdad, sabes que nunca me ha importado lo que tienes o lo que no.— Murmuraste, mientras más lágrimas dejaban tus ojos.

—Lo sé, lo sé, te lo juro que lo hago. Mierda, lo siento, voy camino a casa, ¿está bien?— Podías escuchar el pánico en su voz y sabías que era consciente de que había arruinado todo.

—No te molestes, no quiero verte justo ahora.— Dijiste, dando por terminada la llamada y dejando que todas las lágrimas salieran en la parte trasera de un taxi mientras ibas camino a casa, después de que te dejaran olvida, otra vez.

Imaginas | Niall Horan¡Lee esta historia GRATIS!