-Capítulo 1

1.1K 79 5

¿Eres gay?

Las calles de esta ciudad resultan ser muy silenciosas desde que el sol decide esconderse. Las casas promedio son de un estilo ochentero, sin embargo, luego de recorrer kilómetros de un verdoso bosque se encuentran las casas modernas, o bien las casas de los ricos.

Miro por la ventanilla los coposos y opacos árboles, bostezo mientras cambio la emisora del radio. Mark conduce impaciente mientras me cuenta las cosas que hará al llegar a la casa de James, el chico popular de la preparatoria.

-¿Me escuchas?-Dice excitado mientras da golpes con sus dedos al timón tarareando la canción.

-Claramente lo hago, Mark-Ruedo los ojos. Suspiro y bajo la ventanilla sintiendo el aire impactar en mi rostro, cierro los ojos al sentir aquella agradable sensación.

-Entonces, ¿Aún sueñas con acostarte con James?-Abro los ojos de golpe, miro su estupido rostro burlón.

-¿Y tú aún sueñas con ver tetas de verdad?-Bufo, cruzo los brazos mientras la canción empieza a irritarme.

-No seas tan duro con tu único amigo-Me da un golpe con su codo mientras ríe-¡Por fin llegamos!-Grita reduciendo la velocidad del coche.

La casa de dos pisos está repleta de adolescentes, las chicas lucen mini faldas y escotes pronunciados mientras que los clásicos vasos rojos adornan sus manos.

Mark estaciona el auto cerca del lugar, las aceras están llenas de autos y dentro de estos chicos besuqueándose.

-No puedo esperar para cogerme a alguna de estas chicas en el baño-Mark sale del auto entusiasmado mientras decido si es buena idea salir.

El pavimento está adornado por vasos y latas de cerveza, la entrada está repleta de chicos coqueteando, la música está lo suficientemente alta como para elevar la adrenalina mientras te embriagas.

Dentro de la casa hay un enorme sofá blanco, me dirijo hacia el y me siento en el único lugar disponible al lado de una pareja. La chica está encima del chico mientras este le mete la mano entre las piernas, saco mi teléfono y trato de no prestar atención a la incómoda situación.

La gran sala está decorada con grandes y extravagantes pinturas, las enormes estanterías hacen juego con las paredes blancas, una gran pantalla se encuentra frente al sofá, esta está sobre un gran estante caoba repleto de discos de vinil, todos de música de los ochenta y tal vez noventa.

En el centro de la sala se encuentra una gran mesa de cristal donde se disponen a jugar la botella, o ruleta, o como demonios se llame. Las chicas al perder se quitan una prenda de ropa y los chicos tienen que beber una cantidad exagerada de vodka.

Busco a Mark entre toda la multitud, llego a la amplia y no tan reluciente cocina. El comedor está repleto de botellas de vodka y variados licores. Una chica de cabellos rubios me ofrece un vaso con contenido desconocido, sin poder decir nada lo tomo y la chica se va tambaleando junto a sus amigas.

Muevo mi cabeza y recuerdo por qué demonios acepté venir a la fiesta. Subo las escaleras tratando de encontrar el baño, al llegar al segundo piso el pasillo está lleno de puertas, abro una al azar y me encuentro con una pareja teniendo sexo.

Me ruborizo y cierro la puerta de un portazo. Me bebo el contenido del vaso y lo dejo en el suelo, el sabor es dulce y agradable.

Me dirijo a la siguiente puerta deseando que se el baño, tomo el pomo de la puerta y lo giro lentamente. Me asomo y lo único que veo es una gran cama ordenada, estanterías llenas de libros llaman mi atención, entro a la habitación y le echo un vistazo a los libros. Casi todos con obras literarias antiguas, excepto por uno. Un gran libro negro. Lo tomo y lo observo.

-Cómo ser un homofobico-Leo el título tratando de entender.

Dejo el libro en su lugar y salgo de aquella habitación. Me dirijo a la siguiente y esta vez si es el baño, al estar dentro de este cierro la puerta con seguro. Me siento en el suelo y trato de relajarme, de sólo pensar en que cualquier momento me puedo encontrar con James me pone de los nervios.

James, el Chico de ojos claros y cabellos caobas es el amor de mi vida, bueno quizás sólo es mi crush, pero de lo que sí estoy seguro, es que estoy enamorado de él desde que entré a la preparatoria.

Inspecciono el baño y una gran botella con contenido rosa llama mi atención, la palabra "Cherry" adorna la botella. Le quito la tapa y bebo de esta, el sabor es exactamente el mismo que el del vaso.

Salgo de aquel baño y decido echar un vistazo en las demás habitaciones. Una gran puerta negra se encuentra al final del pasillo, la abro y veo una gran variedad de artefactos para tortura, desde látigos hasta cadenas.

-¿Qué haces aquí?-Una voz familiar hace que de media vuelta. Sus ojos hacen que quede hipnotizado en ellos-¿Estás bien?.

-Sí, sólo buscaba a mi amigo-Tomo más de aquel líquido rosa.

-Soy James, el...

-El chico popular de la preparatoria-Le sonrío.

-El dueño de la casa-Ríe provocando que quede embobado ante su encanto-¿Estás borracho?.

-Quizás-Digo llevándome la botella a la boca.

-¿Quieres jugar a la botella?-Dice dulcemente, o algo así. Asiento y lo sigo hasta llegar de nuevo a la gran sala.

Me siento a su lado mientras los demás juegan, es mi turno luego de una ronda. Giro la botella y sin pensar que pasaría apunta hacia James, este sonríe divertido.

-¡Tienes que besarlo!-Dice una chica-Ese es tu reto-James pone cara de pocos amigos.

-¿No se supone que él debería poner el reto?-James protesta mientras mis nervios aumentan.

-¡Vamos amigo, sólo tienen que juntar sus labios!-Todos ríen divertidos al ver su cara. James suspira y me mira.

Trago saliva al ver que acerca su cara hacia la mía. Cierro los ojos al tenerlo pocos centímetros cerca, sus labios rozan los míos en cuestión de segundos. Los chicos abuchean a James al ver. Tomo la iniciativa y le doy beso, este se sorprende y me empuja bruscamente.

-¿¡Qué demonios sucede contigo!?-Se altera mientras se limpia los labios.

-¡Sólo es un beso, James!-Las chicas ríen divertidas mientras miran su reacción.

-¿¡Sólo un beso!?-Dice alterado-¡Fuera de mi maldita casa!-Grita mientras la música se detiene-¡Lárguense!-Me mira y me da un puñetazo.

-James no es para tanto...

-¡Dije que se fueran!-Grita exaltado. Los chicos salen de la inmesan casa. Trato de ponerme de pie, pero no puedo mantener el equilibro.

James toma mi cabello y tira de él mientras me arrastra escaleras arriba.

-James, lo siento no pensé que te pondrías...

-¡Cállate maldito enfermo!-Tira aún más fuerte de mi cabello y me arrastra hasta la puerta negra de hace un rato-Haré que te arrepientas de haberme hecho eso.

Trato de escapar pero James me da una patada en el estomago, me retuerzo y este tira nuevamente de mi cabello.

Lo último que veo es que toma un especie de bate y me golpea en la cabeza dejándome inconsciente.

Obedeciendo Al Amo (Gay)¡Lee esta historia GRATIS!