Figura 8 (infinito)

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Capítulo 17

Daehyun

Despertó con los ojos hinchados de tanto llorar, con sus manos descansando sobre mi pecho, agotadas, era de esperarse, después de una larga noche de estar aferradas con todas sus fuerzas era lógico que ahora estuviesen desganadas y sin fuerza.

-Duerme un poco más – dije mientras pasaba la mano por su pelo.

Tardo un par de segundos en captar lo que sucedía.

-¿Dae…? ¿Qué…? Espera, ¿Dormiste aquí?

-No me soltaste – sonreí

-Lo siento.

Detecte la pesadez que había detrás de esas palabras.

-No lo pienses demasiado - dije buscando su mirada.

Se hinco en la cama, encontrando su mirada con la mía.

-¿Qué debo hacer?

-Dormir más – dije sonriendo

Ella se desplomo en la colcha con un suspiro y una leve sonrisa en el rostro.

-¿Cuánto tiempo he dormido?- pregunto

-Un par de horas – respondí sin importancia

-¿Cuántas?

-11 tal vez 12

-¿¡Que!? Eso quiere decir que son…

-Las 2 de la tarde – reí

 -Maldición… ¿Y los demás? Demonios…

Empezó a revolotear, luchando con las sabanas y las colchas para salir de la cama, se me escaparon un par de risitas al verla.

-¿Qué ahora te parezco graciosa?

-Shh – dije  mientras llevaba mi dedo índice hacia sus labios – despertaras a los demás.

Una mueca apareció debajo de mi dedo y deje los labios libres para que esta pudiera articular palabra.

-¿Siguen dormidos? – pregunto en un murmullo exagerado.

-Sí, llegaron al condominio alrededor de las 5 de la mañana, cayeron como rocas, no despertaran en un buen rato.

Se le escapo una sonrisa, con pequeños rasgos de alegría y alivio.

-Me alegro que se hayan divertido.

En aquel momento una ráfaga de dolor e ira me recorrió la espalda, al recordarla llorando, ahora ella estaba feliz porque los demás eran felices ¿Por qué no podía ser un poco más egoísta y arrancarle la cabeza al idiota de Yongugk en vez de conformarse con la felicidad ajena? Ahora estaba decidido, yo le daría a esta chica felicidad propia, porque si bien la felicidad ajena era su felicidad, la mía, era ver sonrisas en esos labios perfectamente definidos.

-Dae… - murmuro

-¿Qué sucede? – pregunte

-No le pude dar el regalo.

-Lo sé – sonreí mientras llevaba mis manos a sus mejillas – lo se

No tenía ni idea de lo feliz que me hacía aquello.

Examine la cama, solo para encontrarme con su mano aferrada a la caja color metal.

-Te diré algo – dije mientras levantaba su muñeca con una mano y tomaba la caja con la otra – Aquí adentro esta tu corazón, un corazón que se quebró antes de ser entregado. – Abrí la caja y extraje la cadena que destello al contacto de los rayos del  imponente sol del atardecer – Dámelo, yo lo cuidare en los siguientes 28 días, si al termino de estos, tu todavía se lo quieres dar a él, te lo devolveré, pero si quieres y lo conserve entonces yo…

Me detuve al ver su mirada, sus ojos me miraban expectativos, confusa, tratando de seguir el hilo de aquella conversación, no del todo convencida, pero tampoco desechando la idea.

Suspiro.

-Dae… - dijo quitándome la medalla de la mano – oficialmente te entrego mi corazón – se prendió a mi cuello abrochando la cadena, paso su mano por el cabello y por el cuello, acerco sus labios al oído y hablo en tono de súplica – Por favor, por favor, no dejes que me equivoque.     

No hay suficientes palabras de gozo en el diccionario, para expresar la felicidad que ese momento me había dado, tal como la figura 8 me eleve al cielo y volví a la tierra y tal como el infinito quiero que esto dure para siempre.

-No – respondí – ni en un millón de años.   

-Dae… - murmuro de nuevo

-¿Si? – respondí todavía incapaz de creer lo ocurrido.

-Tengo hambre

Solté una risita, a la cual se unió de inmediato.

-Si a decir verdad, yo también.  

One way love (B.A.P fanfic)¡Lee esta historia GRATIS!