48. Sigue mis pasos {1698 palabras}

Resumen: OS sin resumen

cortito pero bonito(?

• • •

Narrador omnisciente


Tira de la puerta con fuerza, casi sin notar todo el ruido que provocan sus acciones. No puede detenerse a pensar en ello porque está tan enojado... Al punto de querer descargarse todo lo posible.

Había tenido una conversación con su madre. Desde que Niall se había mudado a Inglaterra para perseguir su sueño de estudiar en una academia de artes, ella había estado insoportable porque, en primer lugar, no esperaba que su hijo fuera un marica, o algo así le había dicho el día en que quiso dejar todo atrás y decirle a su madre lo que realmente quería hacer. ¿Lo mejor? (o quizás lo peor); su madre había aceptado pagar la academia de artes, sin rechistar, a pesar de estar en contra de ello, y ahora, cuando él no hace algo que quiere, ella se enoja y lo amenaza diciendo Te sacaré de ese lugar si no me haces caso, Niall.

Por ello desde hace ya un tiempo Niall ha buscado conseguir su propio dinero, para pagar la academia de artes sin problemas, sin vivir bajo las amenazas de su madre; pero el dinero que ha conseguido no es suficiente. Le falta muchísimo, y eso le hace estar molesto, porque horas antes su madre lo había llamado, preguntándole de su vida y al final terminó diciéndole;

"Oh, hijo, tengo una duda, ¿te has curado?"

Niall no tuvo que preguntar de qué se curó. Su madre siempre ha pensado que la homosexualidad es algo que se puede curar.

Ocultó su enojo por el teléfono, pero en la vida real no pudo. Tomó las llaves de su habitación, y corrió lo más rápido que pudo al lugar en el que está ahora mismo.

Lo había descubierto meses atrás, un día que estaba igual de enojado que hoy, y pidió una sala para poder descargarse. Pero, ¿cuál es su método de volver a ser normal y no mandar todo a la mierda?

Se pone a bailar.

Es estúpido, pero le sirve. Cuando era un adolescente, y empezó a mostrar interés por las artes (ya sea música, baile, teatro... Le gustaba y le gusta todo), se dio cuenta que una manera de calmarse era bailando, cualquier cosa, pero bailando. Cerrar los ojos, dejarse llevar por la canción que se está escuchando... Dejar atrás todo aquello que le hacía sentir mal. Y claro, no siempre que está enojado puede ponerse a bailar; también tiene otras formas de calmarse, pero no son tan buenas como estar solo un momento y conectarse con la música tanto con el oído como con el cuerpo.

Las salas de baile son gigantes, y para eso está construido el lugar; salas gigantes o no tan gigantes que se pueden pedir por cierto periodo de tiempo, o si le caes bien al dueño (como es el caso de Niall), te hace un descuento y te da las llaves de una mediana, para toda la noche. Y eso es justo lo que él necesita.

Casi todas las salas están apagadas, y a él le causa curiosidad quién podría estar en ese sitio a las doce de la noche. Sin embargo, hay una que le llama más la atención.

Niall siempre toma la misma sala para bailar, pero esa noche no pudo ser, porque alguien ya la había ocupado antes, así que el rubio se resignó a escoger la de al lado. Pero cuando pasa por la puerta, y ve por el vidrio que esta tiene, no puede evitar abrirla por impulso, encontrándose con su reflejo debido al gran espejo que tiene al frente suyo, y al reflejo de alguien que conoce a la perfección.

Harry Styles.

Lo había conocido meses atrás, cuando comenzó a ir a la academia de artes, porque compartían clases juntos. Niall se había acercado antes, porque el rizado parecía muy tímido, y desde ese entonces empezaron a toparse más, a salir más, y a hacer más excusas para estar juntos, a tal punto de salir y divertirse en los mismos sitios, ya sea con los amigos del castaño o ellos dos, solos.

Narry One Shots¡Lee esta historia GRATIS!