Capítulo 34: La conversión era única y exclusivamente externa

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Título completo: La conversión era única y exclusivamente externa; dedicado a LuuuPar.

Al sentir la tenue luz del amanecer —que se colaba entre las cortinas— sobre mi rostro no tuve más remedio que abrir los ojos y bostezar al despertarme. Me froté los ojos pensando en la noche anterior, y todo me quedó claro al ver el perfectamente formado cuerpo de Daniel a mi lado. Suspiré sin remedio, no debería haberse quedado a dormir, pero era él. Dan.

Me levanté con cuidado, y caminando de puntillas me metí en el baño. Dejé que el agua de la ducha se resbalase por mi cuerpo durante un buen rato, y con toda la calma del mundo me apliqué tanto el jabón como el champú dando pequeños masajes en mi cuerpo y pelo respectivamente.

Una vez hube terminado y pasado bajo el caliente agua de la ducha un buen rato, salí enrollándome en un albornoz. Al entrar en la habitación pude comprobar que Daniel ya no estaba en la cama, ni su ropa esparcida por la habitación. Dejé caer el albornoz al suelo y me puse mi ropa interior. Abrí el armario buscando ropa que ponerme y al final me decidí por una camiseta blanca con detalles en negro y unos vaqueros también negros.

Salí de la habitación camino a la cocina en cuanto escuché cómo mi estómago se quejaba —falto de comida— y allí escuché cómo Daniel buscaba cosas entre los armarios. Me apoyé en el marco de la puerta mirándolo divertida.

—¿Buscas algo?

—Ahmm... Buenos días —se giró con una amplia sonrisa en el rostro—. ¿Dónde guardas el Cola Cao?

Me mordí el labio para no reír.

—En el segundo estante a la derecha —me aclaré la garganta señalándole el lugar con la mano.

—Oh —al cogerlo no perdió el tiempo, lo abrió y puso dos cucharadas en la que debía ser su taza de leche—. Gracias.

—No hay de qué —entré en la cocina dando un paso al frente y esta vez me fijé en que en la mesa tenía una bandeja con zumo, tostadas y leche sola.

—No sabía cómo te gustaba, si con Cola Cao, con café, solo... Así que te he dejado la leche.

—Gracias. Está bien como el tuyo —sonreí quitándole su taza y bebiendo directamente.

Pasamos el resto del desayuno en silencio. Al terminar me puse en pie y comencé a recoger la mesa. Cuando me apoyé en la encimera de la cocina, mientras me secaba las manos, vi que Daniel se debatía interiormente y abría la boca para decir algo, por lo que le corté rápidamente.

—Respecto a lo de anoche...

—Sí, de eso quería hablar —hizo un gesto con la cabeza, en señal de afirmación.

—Verás, lo primero, estás perdonado —me di un margen para bromear por un momento antes de ponerme seria—. Y segundo, solo fue sexo —mentí.

—Ehmmm... —parecía confuso por un momento—. Del que estamos acostumbrados a dar y recibir —se recompuso con la velocidad de un rayo—. Eso quería aclarar, para que no afectase a nuestra relación como... amigos que somos.

—Perfecto entonces, porque ya está aclarado. Ha sido una noche fantástica que no afecta para nada a nuestra relación como amigos.

—Una noche que espero que podamos repetir... —se atrevió a decir.

Al principio fruncí el ceño. No podía ser, la noche anterior ya había implicado sentimientos, y si seguíamos con esto la cosa podría empeorar, cosa que no deseaba de ningún modo. Pero entonces lo miré bien. Miré a Daniel de arriba abajo y supe que no podría volver a verlo sin hacer nada, o sin pensar en cuánto lo deseaba por mucho que me negase a admitirlo.

—Dadas las circunstancias y dependiendo del momento... —cedí finalmente ante su mirada interrogativa—, podría volver a ocurrir algo así.

—Genial —cogió una tostada mirando el reloj—. Ahora tengo que irme o mis padres me matarán por llegar tan tarde a casa —cogió su chaqueta, y al pasar a mi lado me besó. Fue un beso rápido, breve, apenas una caricia entre nuestros labios, pero aun así dejó esa extraña sensación de cosquilleo que sólo sentía cuando tenía lugar ese contacto tan íntimo. Sólo con Daniel. 

Caí de mi nube al verlo salir por la puerta principal, y de nuevo me apoyé en la encimera suspirando. Esas dos palabras... las de la noche anterior... se las había tragado. Quizás nunca estuviesen ahí, o quizás yo la había cagado con mi condición de solo sexo.

De todas formas era lo que necesitaba. Poder contar con Daniel en todos los sentidos, pero sin depender completamente de él, porque si lo hacía podría acabar como la última vez. Destrozada. Y no iba a permitirlo, pues al fin y al cabo seguía siendo la misma chica. Lo único que había cambiado era que yo había aprendido de mis errores. La vida me había ido moldeando poco a poco hasta llegar a lo que era ahora.

No podía dejar que Daniel se colase de nuevo en mi vida, esta vez de una forma completamente distinta, me engañase y al final me rompiese el corazón. Yo había cambiado, pero él seguía siendo el mismo mujeriego de siempre, a pesar de haberme dedicado especiales atenciones.

Pero la razón de mayor peso por la cual no podía establecer una relación seria con Daniel era que esta vez se había fijado en mi por mi físico, pues es lo único que había cambiado. Siempre había sido así de extrovertida con él y con Ally. Básicamente mostraba esa parte de mi misma a las personas con las que podía abrirme, a las personas en las que confiaba. Para las demás personas la conversión era única y exclusivamente externa.

Y eso era lo que había atraído la atención de Daniel esta vez.

Estaba segura.

¡Aquí tenéis el nuevo capítuloooo! Sé que no es gran cosa... pero ahora mismo no estaba inspirada. De todas formas es un capítulo enlace. La historia necesitaba que Daniel y Vicky aclarasen esto que había pasado la noche anterior. Siento haberle dedicado un capítulo entero, pero pienso que era bueno conocer a detalle lo que piensa Vicky para entender lo que vendrá después.

También... ¡QUERÍA AVISAROS DE QUE ESTO SE ESTÁ ACABANDOOOO! Sí, a Izquierda o derecha le quedan un par de capítulos. Tres o cuatro y el epílogo, no más.

El siguiente lo subiré el lunes que viene, ya que esta semana me voy a otro campamento (sí, lo siento) y no podré escribir. De todos modos mis intenciones son terminar la historia antes de volver a empezar el instituto, para los que no seáis de España vendría siendo a principios de Septiembre.

Sin más dilación me despido o la nota de autora quedará más larga que el capítulo. MIL BESOS <3

Izquierda o derecha ©¡Lee esta historia GRATIS!