Wait For It

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Advertencia: Metafóricamente está basado en Hamilton el musical, pero en forma literal, no, no lo está, será un pequeño capricho de Magnus para unir a Raphael y Simón, incluirá leve mención de  Malec y tal vez sizzy. Sin más que decir, espero que disfruten la lectura.

Entonces los miro pelear, a Magnus se le había dado por poner a Alexander como esa tal Angélica, mientras que él rubio teñido sería ese Alexander Hamilton, algo gracioso porque pensó que el azabache sería aquel político. Mientras que la pelirroja amiga de su polluelo sería Eliza. Estaba muriendo de la risa al ver como él novio de su amigo; cosa que nunca admitiría en voz alta porque lo empezaría a molestar; le tiraba cualquier cosa, hasta su estela.

—¿Qué yo qué?—Simon grito desesperado ante la noticia.

—Serás Theodosia Bartow Prevost—la voz suave de la hermana de Alexander le hizo retroceder.

El no entendía el apuro del polluelo por intentar salir de aquella situación, hasta que la chica terminó de hablar.

—Mejor conocida como Theodosia de Burr—la risa suave de la azabache causó estragos en el sistema del no muerto.

Reviso sus diálogos con disgusto, en verdad que Magnus se las pagaría muy caro, aún no entendía como estaban haciendo toda esa mierda.
Bueno sí tomaba en cuenta; y lo estaba haciendo; que el poderoso brujo de Brooklyn quería hacer una obra teatral; corrección, musical, por el simple capricho de representar aún héroe norteamericano, todo era posible en ese momento.
Estaba enfurruñado, no entendía ese sentimiento de egoísmo que nacía de su ser al ver a Simón, su novato, su polluelo, sentado a lado de esa hija del Ángel hablando del papel que le tocaba interpretar.

—Entonces cantarás—señalo de manera automática hacía al otro vampiro que estaba usando un vestido o algo parecido; no entendía mucho de ese tipo de ropa—y sí quieres pensar en Sheldon mientras lo haces, no tengo problemas.

—¿Yo porque debería pensar en él polluelo?—alzo la voz de manera impropia en alguien como él.

Simón y Clary levantaron la mirada confundidos, al vampiro menor le pareció haber escuchado su apodo de labios de su entrenador. Estaba entre divertido y entretenido por lo que él brujo estaba preparando. Conocía el musical, después de que le dijera que representaría a la esposa del vicepresidente Aaron Burr se lo tomo con calma al ver la cara enojada de Alexander al tener el papel de Angélica, la hermana que vivió enamorada de Hamilton. Algo gracioso si tomamos en cuenta que el matrimonio al que se condenaría sin amor sería a lado del brujo de Brooklyn.

Estaba entre querer llorar y reír. El primero porque Raphael no tenía pinta de un hombre romántico que enamoraba a una señorita casada, algo le decía que a él no le iban las mujeres. Y segundo porque eran los mismos personajes solo con un ligero cambio, y eso era el sexo. No entendía como acepto todo, pero estaba feliz, quería por lo menos fingir que podría tener una vida a lado de la persona que había empezado a gustarle.
Pero al escuchar ligeramente que no pensaría en él ni por una maldita vez para una puta canción, sintió algo romperse dentro de él.

Se apartó de su amiga pelirroja con toda la dignidad que le quedaba, recogió aquel estorboso y patético traje que le obligaban a llevar. Con todo el estilo de una dama aristocrática ofendida se dió la vuelta para salir del lugar, con la barbilla en alto y la mirada despectiva. Tal vez era absurdo compararlo con una chica, claramente no lo era, pero con el vestuario y su actitud solo dejaba ver qué podría serlo.

—¿Qué le pasa a Samuel?—cuestiono Magnus curioso por esa forma de caminar del chico, antes estaba emocionado.

Raphael se maldijo en voz baja, por un momento había olvidado que el chico ya no era un mundano.

—Me las pagarás luego Magnus—salio corriendo en busca del polluelo.

Estaba consiente de que pudo usar su velocidad vampírica, pero él chico no quería arruinar el vestuario, no podía caminar adecuadamente con él y en un momento movimiento lo destrozaría todo, como hizo con sus amados trajes cuando se los presto.

—Espera—intento detenerlo, pero el chico no se daba la vuelta para verlo.

—Que te espere tú abuela—murmuro en tono ofendido mientras andaba más rápido.

Raphael se enojó, no le importo arruinar la ropa, sólo avanzo y en un abrir y cerrar de ojos ya estaba enfrente del bebé del clan.

—Te dije que te detuvieras—lo tomo del brazo jalandolo un poco.

—Suéltame vampiro loco.

Raphael ahogo un murmullo bajo y carraspeó para poder entonar a la perfección esa tonta canción que Magnus le había hecho aprender.

Theodosia writes me a letter everyday. I'm keeping the bed warm while her husband is away. He's on the British side in Georgia. He's trying to keep the colonies in line But he can keep all of Georgia Theodosia, she's mine...—suspiro de manera cansada y profunda.

Simón se soltó de su agarre un poco aturdido, el nunca había escuchado al vampiro cantar y menos se imaginó una declaración en ese simple párrafo. Pero no esperaba que fuera eso, por eso se dió la vuelta dispuesto a irse del lugar.

Love doesn't discriminate. Between the sinners And the saints It takes and it takes and it takes and we keep loving anyway. We laugh and we cry
And we break And we make our mistakes And if there's a reason I'm by her side When so many have tried. Then I'm willing to wait for it. I'm willing to wait for it...—lo tomo de la cintura antes de que lograra huir y lo dejara con las palabras en la boca—I love You...

—I love you—se colgó de él besando sus labios de una manera calmada y algo apasionada.

Aún estaba en el quinto cielo con ese beso tan profundo que su bebé estaba dándole. Lo abrazo para que no cayera, más tarde se lo agradecería a Magnus, tal vez no de manera directa, haría que él shadowhunter lo perdonará y a la chica pelirroja la ayudaría con la hermana del Ángel. Solo porque le habían hecho darse cuenta de lo mucho que necesitaba al chico en su vida.

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